5 de marzo 2025 - 11:41

Expectativa por el dato de inflación de febrero y su posible efecto en la política monetaria

Los agentes económicos aguardan la posible consolidación de la tendencia alcista en los precios y en las tasas de interés, ya prevista por los mercados.

Los operadores aguardan por el dato de inflación de febrero, que podría indicar el rumbo de la política monetaria del Banco Central del Uruguay.

Los operadores aguardan por el dato de inflación de febrero, que podría indicar el rumbo de la política monetaria del Banco Central del Uruguay.

Foto: Vecteezy

El Instituto Nacional de Estadística (INE) difundirá, este miércoles, el dato de inflación correspondiente a febrero, un indicador que despierta interés por lo que puede significar para el rumbo de la política monetaria del Banco Central del Uruguay (BCU).

Sin lugar a dudas, la atención de la semana en cuanto a cifras está puesta en la publicación del Índice de Precios del Consumo (IPC) y si, efectivamente, se consolidará la tendencia al alza en los precios que no solo afecta al país sino que es un fenómeno de escala global. El motivo principal detrás de la expectativa es poder delinear un escenario más certero sobre lo que podrá pasar el 8 de abril en la próxima reunión del Comité de Política Monetaria (Copom).

Cabe recordar que en las primeras dos reuniones del año —en enero y en febrero—, la decisión fue de elevar las tasas en 25 puntos básicos cada ocasión, lo que dejó la Tasa de Política Monetaria (TPM) en el actual 9%; marcando el nuevo rumbo luego de un tiempo de estabilidad precedido por una fase que distintos analistas llegaron a señalar como neutral-expansiva.

La duda está en si habrá una tercera suba consecutiva que consolide este cambio de tendencia a nivel local. Y, para ello, el dato de inflación es uno de los elementos clave a tener en cuenta.

¿Qué puede esperarse sobre el informe de IPC?

Las expectativas de los agentes apuntan a una variación mensual de la inflación en torno al 1%: según la última encuesta del BCU registró que se espera un aumento interanual del 5,8% (mediana), preocupantemente cerca del techo del rango meta, sitio en el que el IPC se mantiene desde hace 20 meses.

De confirmarse lo que esperan los agentes económicos y del mercado sería, además, otro mes con variación de, al menos, un 1%; algo que tampoco venía sucediendo. Por lo que no estaría errado pensar que unas cifras de este estilo apuntalarían el actual rumbo de la política monetaria, incluso en el nuevo gobierno —que ya ha dejado entrever que no habrá grandes cambios, al menos de momento, respecto del manejo de este aspecto de la economía.

Por su parte, los mercados ya adelantan una nueva suba en la TPM, apoyados en el contexto mundial inflacionario —un “escenario más riesgoso” que el BCU también tiene en cuenta—: las tasas de corte de las Letras de Regulación Monetaria (LRM), que operan como una suerte de termómetro de la política monetaria —más allá de las encuestas de los organismos oficiales—, a 30 y a 180 días subieron al 9,35% y al 9,60%, respectivamente.

Es decir que los operadores ya operan con tasas más altas que las actuales en el horizonte a corto plazo, descontando una nueva suba de las tasas a principios de abril; y al menos otra dentro de los próximos seis meses.

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