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24 de agosto 2026 - 08:05

IBF Negocios acelera su expansión y ya supera los u$s 200 millones invertidos en empresas uruguayas

La empresa cumple 15 años de actividad en el país y atraviesa una etapa de fuerte expansión, con la mira en Argentina y Paraguay.

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El director general de IBF Negocios, Hugo Benedetti, destacó el desarrollo de la firma, que se expande en la región.

IBF Negocios cumple este año 15 años de actividad en Uruguay y atraviesa una etapa de fuerte expansión, con un volumen de inversiones que se ubica actualmente entre 40 y 50 millones de dólares anuales en adquisiciones de empresas. La compañía, que comenzó en 2011 con un grupo de siete u ocho socios, cuenta hoy con unos 600 inversores y más de 200 millones de dólares de inversión acumulada.

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Su director general, Hugo Benedetti, explicó a Ámbito que la firma comenzó desarrollando en Uruguay, de manera embrionaria, un modelo de inversión de capital privado —private equity— basado en adquirir empresas, gestionarlas y sumar inversores a cada proyecto.

“El proceso de desarrollo se aceleró notablemente a partir de la pandemia”, señaló Benedetti. Según explicó, desde 2021-2022 la compañía comenzó a invertir en promedio entre 40 y 50 millones de dólares por año en la adquisición de empresas, al tiempo que amplió el tamaño y la diversidad de las compañías que integran su portafolio.

Actualmente, las empresas de la cartera de IBF Negocios generan ventas por más de 250 millones de dólares anuales. La compañía incursiona en sectores como alimentos, agronegocios, veterinaria, tecnología y productos de consumo masivo.

El crecimiento también se reflejó en la base de inversores. De aquel grupo inicial de socios, IBF pasó a contar con unos 600 inversores. Alrededor del 80% son uruguayos, mientras que cerca del 19% son argentinos y el 1% restante corresponde a inversores de otros países.

Benedetti destacó que buena parte de ese crecimiento se produjo mediante el boca a boca. “Este tipo de negocio está fuertemente basado en la confianza en que quien gestiona el negocio y quienes están al frente pueden cumplir la propuesta que hacen a los inversores”, explicó.

Inversión en economía real

A diferencia de un fondo de inversión tradicional, IBF Negocios no administra un vehículo común al que el inversor entrega su dinero para que la compañía decida dónde colocarlo. La firma plantea oportunidades concretas y cada inversor decide en cuál participar. “Nosotros somos una compañía de inversiones. Invitamos a los inversores a participar negocio a negocio”, resumió Benedetti.

La estrategia apunta a empresas que ya tienen un funcionamiento consolidado y capacidad para generar utilidades. El retorno buscado combina dos componentes: ingresos mediante dividendos y, en el largo plazo, una eventual valorización de la participación.

Actualmente, los dividendos promedio que reciben los inversores se ubican, según Benedetti, entre 10% y 14% anual en dólares, aunque aclaró que no se trata de una renta fija, sino del resultado de las ganancias de cada empresa. “El objetivo central no es vender la empresa, sino que crezca, perdure y pague dividendos a los inversores”, sostuvo.

El ticket mínimo para participar en cada negocio es de 100.000 dólares. Más del 70% de los inversores son empresarios, ejecutivos o profesionales, un perfil que, según Benedetti, suele valorar la posibilidad de analizar directamente cada compañía antes de invertir.

La recurrencia también es un elemento central del modelo: los inversores suelen participar en varios proyectos a lo largo del tiempo, eligiendo aquellos sectores o empresas que consideran más atractivos.

Las empresas familiares exitosas como objetivo

La compañía concentra sus adquisiciones en empresas que ya cuentan con un modelo de negocios probado. “Nunca compramos empresas que andan más o menos o con dificultades”, afirmó Benedetti.

En general, se trata de empresas familiares exitosas. IBF suele adquirir la mayoría accionaria, con participaciones que van desde el 60% hasta el 100%. En algunos casos, los anteriores propietarios permanecen como socios, conservando entre 20% y 40% del capital y trabajando junto con IBF. También pueden establecerse opciones de compra para adquirir el porcentaje restante en un plazo de dos, tres o cuatro años.

En el sector alimentos, Benedetti mencionó entre las inversiones a empresas vinculadas a la elaboración de fiambres, como Doña Coca y Kali, esta última orientada a un segmento de mayor valor. La estrategia de gestión busca evitar cambios bruscos en compañías que ya funcionan o vienen funcionando bien. “Equipo que gana no se toca”, sintetizó.

La intervención de IBF se concentra principalmente en la estrategia, la identificación de nuevas oportunidades de crecimiento, el cumplimiento de objetivos y la profesionalización de procesos, procurando no involucrarse en la gestión cotidiana.

Uruguay: estabilidad frente a desafíos

Sobre el clima de negocios local, Benedetti planteó una visión positiva, aunque reconoció dificultades derivadas del bajo ritmo de crecimiento de la economía. “Hay muchas empresas que vienen funcionando bien, que siguen funcionando fuerte”, afirmó. Al mismo tiempo, señaló que el crecimiento económico moderado repercute en algunas compañías y obliga a los empresarios a buscar nuevas formas de sostener la expansión.

Entre los factores que generan dificultades mencionó el rezago del tipo de cambio, que afecta particularmente a algunas actividades y al sector exportador. Según explicó, algunas empresas del portafolio han registrado impactos negativos por diferencias cambiarias. “Yo prefiero trabajar fuertemente en las variables que están bajo nuestro control”, sostuvo.

En contrapartida, destacó la estabilidad institucional y económica de Uruguay como uno de sus principales activos. “El factor de estabilidad es importante, que las cosas se puedan predecir, que sean pronosticables, que no haya cambios abruptos en las reglas de juego”, afirmó.

Benedetti, que trabajó durante casi dos décadas en Argentina y también tuvo experiencia profesional en Brasil, contrastó esa previsibilidad con otros mercados de la región y remarcó que Uruguay ofrece un entorno relativamente estable para la inversión.

Paraguay, el próximo salto

La expansión internacional hacia Paraguay aparece como el próximo gran desafío de la compañía. Benedetti explicó que IBF busca replicar allí el modelo desarrollado en Uruguay y tiene previsto invertir unos 50 millones de dólares durante los primeros tres años. El plan contempla adquirir seis empresas: una durante el primer año, dos en el segundo y tres en el tercero.

La última operación concretada en Uruguay estuvo vinculada a Edintor S.A., representante de distintas marcas de herramientas, entre ellas Ingco, líder del mercado. IBF se asoció con los propietarios de la compañía como parte de su estrategia de inversión.

La expansión paraguaya será también una prueba para determinar el ritmo de crecimiento internacional de la firma. “El próximo paso es validar el modelo en Paraguay y después vamos por más”, señaló Benedetti.

La mira también está puesta en Argentina

El crecimiento de la base de inversores argentinos abre otro frente de expansión para IBF. Cerca de una quinta parte de sus inversores proviene de Argentina, pese a que la compañía nunca realizó formalmente una presentación comercial en ese país. Benedetti calificó la situación como una suerte de “anti marketing”: los inversores argentinos llegaron principalmente por recomendación de otros inversores, amigos o parientes.

La dirección de IBF analiza ahora convertir esa presencia espontánea en una estrategia deliberada para captar capital argentino. “Tenemos una propuesta de inversión que puede ser atractiva para mucha gente en Argentina”, afirmó.

Según Benedetti, el mercado argentino mantiene una importante capacidad de ahorro e inversión y existe una tradición de invertir en Uruguay en empresas, negocios e inmuebles. En ese sentido, consideró que la estabilidad uruguaya, junto con la confiabilidad del sistema financiero, constituye un atractivo adicional para los inversores argentinos. “Tenemos unas cuantas decenas de inversores argentinos satisfechos que nos acompañan”, concluyó.

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