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23 de mayo 2026 - 16:04

La ganadería se consolida como núcleo del agro uruguayo

Los últimos resultados del Censo Agropecuario registraron un país productivo heterogéneo y fragmentado, en el que la ganadería de carne es predominante.

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La ganadería se consolida como núcleo del agro uruguayo.

Foto: Intendencia de Colonia

El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) publicó los datos finales del Censo Agropecuario 2024, los cuales confirmaron una gradual transformación del agro uruguayo: hay cada vez menos explotaciones, mayor escala promedio, más concentración de la tierra y una organización territorial cada vez más especializada.

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El agro sigue siendo uno de los principales pilares productivos y exportadores de Uruguay, por lo que conocer con detalle su realidad es una de las tareas fundamentales del MGAP y de los objetivos principales del Censo Agropecuario. En ese sentido, el relevamiento de 2024 confirmó que la ganadería de carne sigue siendo el núcleo del sector, la principal fuente de ingresos para 24.906 explotaciones (65,2%) y la objeto de la ocupación del 70,2% de la superficie productiva.

Según los datos del censo, consignados por el semanario Búsqueda, la actividad concentra el 57% del empleo permanente, dando trabajo a 60.087 personas.

El mayoritario es el perfil criador, con fuerte peso de vacas de cría y reposición; y el rubro presenta un escenario de concentración, con 872 explotaciones que poseen el 35% del stock vacuno. En contrapartida, la producción ovina perdió peso de forma significativa hacia rubros más rentables, con un stock que cayó un 28%, de 7,3 millones de cabezas en 2011 a 5,3 millones en 2024.

Una panorama general del agro uruguayo

En una aproximación general, el Censo Agropecuario registró un total de 41.918 explotaciones agropecuarias, 6,4% menos que en 2011, mientras que la superficie total se mantuvo prácticamente estable en torno a 16,1 millones de hectáreas.

Esto llevó a un aumento del tamaño promedio de los predios, de 365 a 385 hectáreas; que, de todas formas, mantiene una estructura desigual y de concentración: las explotaciones de más de 1.000 hectáreas —menos del 10% del total— concentran alrededor del 63% de la superficie productiva mientras que, en el otro extremo, los predios de menos de 100 hectáreas representan cerca del 55% de las explotaciones, pero ocupan apenas alrededor del 4% de la tierra.

En paralelo, el censo también dio cuenta de un país fragmentado en términos de sistemas productivos, fuertemente diferenciados por regiones. De este modo, el norte y el litoralnorte concentran la mayor parte de la superficie y responden a una lógica extensiva, aunque con dinámicas distintas. Tacuarembó lidera con 1,41 millones de hectáreas, seguido por Salto (1,29 millones), Paysandú (1,17 millones) y Río Negro (1,05 millones). En estos departamentos, la ganadería de carne domina ampliamente —superando el 70% de la superficie— en sistemas de gran escala y baja densidad productiva.

En el litoral agrícola, Soriano se posiciona como el núcleo agrícola del país, con 438.497 hectáreas en cultivos cerealeros, donde la agricultura supera a la ganadería. Paysandú y Río Negro configuran sistemas mixtos.

Más al sur, en tanto, Canelones aparece como el modelo intensivo y diversificado: con 6.948 explotaciones —el mayor número del país— y 14.324 trabajadores permanentes, combina menor escala con alta densidad productiva y laboral. San José y Colonia replican parcialmente este esquema: el primero detenta el mayor polo lechero (784 explotaciones y 130.570 hectáreas), mientras que el segundo presenta un perfil más equilibrado.

En el este, la producción arrocera se concentra en Treinta y Tres, Cerro Largo y Rocha.

En el extremo opuesto, Montevideo presenta un perfil singular: 361 explotaciones —el 35% del total— tienen como principal destino el autoconsumo y reflejan una agricultura periurbana de pequeña escala.

El caso de la lechería

El sector lechero es, en tanto, el que sintetiza con mayor claridad el proceso de transformación estructural del agro que quedó registrado en el Censo Agropecuario 2024: se trata de un sistema intensivo en empleo —con 19 trabajadores cada 1.000 hectáreas y 10.761 empleos permanentes— con fuerte anclaje territorial, que convive con un proceso acelerado de concentración. En ese sentido, el 16,5% de los tambos genera el 72,4% de la producción, y 517 establecimientos acumulan el 63% del rodeo lechero.

Entre 2011 y 2024, el número de tambos cayó de 4.474 a 3.130 (-30%), mientras que la producción total aumentó de 1.780 a 2.220 millones de litros. En paralelo, la productividad por vaca pasó de 4.032 a 5.810 litros anuales (44%).

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