Uruguay cerró abril con una matriz eléctrica con un 96,7% de energía renovable producida, siendo la hidráulica la de mayor incidencia y con un aumento considerable en los parámetros mensuales e interanuales.
La generación eléctrica a través de energía hidráulica creció un 32% mensual y un 47% interanual.
La energía eólica se colocó en segundo lugar con el 35,7% del total generado.
Uruguay cerró abril con una matriz eléctrica con un 96,7% de energía renovable producida, siendo la hidráulica la de mayor incidencia y con un aumento considerable en los parámetros mensuales e interanuales.
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De acuerdo al último informe de SEG Ingeniería, con datos de la Administración Nacional de Usinas y Transmisiones Eléctricas (UTE) durante abril de este año, el 96,7% de la matriz eléctrica tuvo origen en fuentes renovables, dentro de las que se destacó la hidráulica como la de mayor participación con el 40,8% (equivalente a 392 GWh).
En segundo lugar quedó la eólica con el 35,7% del total de la generación de energía eléctrica, mientras que en el tercer puesto se ubicó la biomasa con el 16,9%. En tanto, la generación a través de hidrocarburos se posicionó quinta — un punto porcentual abajo de la energía solar — con el 3,3%, equivalente a 31 GWh.
El país registró cinco años consecutivos de crecimiento en la demanda eléctrica, consolidando una tendencia sostenida que refleja la evolución del consumo energético en el país, de acuerdo a los últimos datos difundidos por la consultora SEG Ingeniería.
El dato da cuenta de un incremento continuo en el uso de electricidad, en un contexto donde confluyen factores como la recuperación de la actividad económica, la electrificación de procesos y el avance de nuevas tecnologías vinculadas a la energía. Tal es así que, desde 2020, el consumo final de electricidad aumentó en un 20%.
La tendencia también se enmarca en una transformación estructural del sistema energético local, caracterizado en los últimos años por una fuerte incorporación de fuentes renovables y una mayor diversificación de la matriz. En ese escenario, el aumento de la demanda se produce sobre una base de generación más limpia y con mayor capacidad de respuesta. De acuerdo a los datos del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), la mitad del abastecimiento energético de Uruguay en 2025 provino de la biomasa, según el Balance Energético Preliminar.
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