Un cruce político que combina la reaparición pública de Luis Lacalle Pou, un acto del Frente Amplio (FA) y declaraciones sobre las elecciones de 2029 mantiene en vilo la agenda política de esta semana.
Las duras críticas del Frente Amplio al déficit fiscal de la administración anterior provocaron la réplica inmediata del Partido Nacional.
Las declaraciones sobre un eventual choque en las urnas dentro de tres años y medio reconfiguraron la discusión entre el Frente Amplio y el Partido Nacional.
Un cruce político que combina la reaparición pública de Luis Lacalle Pou, un acto del Frente Amplio (FA) y declaraciones sobre las elecciones de 2029 mantiene en vilo la agenda política de esta semana.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El detonante fue la salida del secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, quien afirmó estar convencido de que el oficialismo le ganaría al expresidente si este fuera candidato, lo que generó una respuesta inmediata del Partido Nacional (PN), que acusó al gobierno de estar "obsesionado" con la figura del exmandatario.
Todo comenzó el domingo 9 de agosto, cuando Lacalle Pou reapareció públicamente tras varios meses de bajo perfil con un discurso en la Plaza Matriz de Montevideo en el marco de los 190 años del PN. Ante una multitud de militantes, el expresidente se presentó como un "viejo militante" y reflexionó sobre su gestión, dijo sentirse "tranquilo, satisfecho, pero no conforme", y reconoció "aciertos y errores" en su gobierno, aunque remarcó que siempre el fin último fue el "bienestar de todos y cada uno de los compatriotas".
En una de las frases más comentadas de su intervención, Lacalle Pou trazó una distinción entre poder y autoridad: "El poder es algo formal, básicamente tiene inicio en el voto, los ciudadanos te otorgan poder. Después, la autoridad es mucho más abstracto cuando se te concede (...) No se puede ejercer bien el poder si antes no se tiene autoridad". También llamó a sus correligionarios a "cuidar el tono" en los enfrentamientos internos y evitar "herir" en lugar de buscar unidad.
Aunque no hubo ninguna definición electoral de por medio, dirigentes nacionalistas como Álvaro Delgado habían anticipado que sería, probablemente, la única aparición pública del año del expresidente, lo que alimentó la expectativa en torno a sus palabras.
Un día después, el sábado 15 y domingo 16, el FA presentó en el Teatro El Galpón un informe a la ciudadanía sobre la Rendición de Cuentas, bajo el lema "Un país con el rumbo justo".
El presidente del FA, Fernando Pereira, apuntó directamente contra la gestión del expresidente: "Hablará muy lindo en Plaza Matriz, pero a la hora de entregar el gobierno lo hizo con 1.000 millones de dólares de déficit fiscal mayor al esperado, y 1.000 millones de dólares en deudas". Luego, agregó: "Entiendo que es muy lindo hablar de poder y autoridad, pero poder y autoridad también se ejerce en haber colocado los votos para aprobar la Rendición de Cuentas".
En ese mismo contexto, el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, fue consultado este lunes en el programa Desayunos Informales sobre una eventual candidatura presidencial propia en 2029.
"No sé. Si vos mirás las encuestas, yo no soy de las personas más conocidas del gobierno del FA. No sé lo que va a pasar en el futuro. Yo voy a estar donde los frenteamplistas me digan que tengo que estar", respondió Sánchez.
Pero al ser consultado puntualmente por la posibilidad de que el FA enfrente a Lacalle Pou en los próximos comicios, Sánchez no dudó: "Le vamos a ganar a Lacalle Pou. Si Lacalle Pou es candidato, le vamos a ganar, estoy convencido. Porque va a haber un buen gobierno, que va a poder mostrar que en cinco años cumplió sus compromisos con la ciudadanía y seguramente el FA tenga un muy buen candidato o candidata para proponer, con ideas que superen los problemas del Uruguay que tengamos en el año 2029". Sin embargo, cerró con mayor cautela: "En el mundo de la inteligencia artificial, donde todos los días cambia, pensar qué va a pasar en el 2029, hoy es muy difícil".
Las palabras de Sánchez, sumadas a las críticas de Pereira del fin de semana, motivaron una respuesta rápida del senador nacionalista, Javier García, quien salió a cuestionar en rueda de prensa en el Palacio Legislativo el enfoque del oficialismo. "Estamos en la peor crisis de violencia e inseguridad en el Uruguay. Está desmadrada la inseguridad y hay impunidad. En este clima tremendo de inseguridad, se reúne todo el oficialismo y no hay una sola idea para enfrentar esta tragedia. ¿De qué habló el oficialismo el fin de semana? De la obsesión que tiene con Lacalle Pou".
García fue más allá: "Faltan tres años y medio de gobierno. El gobierno y el FAtienen que dedicarse a gestionar, a proteger a los uruguayos, no a hacer política obsesionados con Lacalle Pou. No tienen respuestas para los problemas que importan a los uruguayos, pero sí una obsesión con Lacalle Pou, que los pone en campaña electoral. Creo que es un camino equivocado".
El presidente del Directorio del PN, Álvaro Delgado, sumó su propia crítica y acusó al FA de sufrir una "Luis-dependencia increíble". El dirigente blanco recordó, en respuesta a los cuestionamientos sobre la gestión pasada, que durante la pandemia el FA realizó "caceroleos", exigió cuarentena obligatoria y no acompañó los presupuestos ni las rendiciones de cuentas en momentos críticos para el país.
Por otro lado, Sánchez había acusado a la oposición de intentar bloquear los cambios impulsados por el gobierno en el Parlamento, señalando que tanto blancos como colorados intentaron poner "palos en la rueda" a la actual Rendición de Cuentas.
El intercambio deja planteado, a poco más de tres años de los comicios de 2029, un primer round entre el oficialismo y la oposición con la figura de Lacalle Pou como eje central, mientras ninguno de los dos bloques confirmó todavía candidaturas concretas para esa contienda.