ver más
3 de marzo 2023 - 11:10

La sequía sigue generando daños en el sector frutihortícola

Con lagos secos y zafras que se esperan en la mitad de las cosechas habituales, los productores continúan sufriendo el impacto del déficit hídrico.

ver más

El sector frutihortícola en Uruguay sufre las consecuencias de la sequía con pérdidas de producción y menor calibre en las frutas.

El déficit hídrico extremo que vive Uruguay sigue generando daños en las producciones locales, y el rubro frutihortícola es uno de los más afectados por la falta de agua. En este sentido, destaca el caso de Las Violetas, un paraje rural cercano a la ciudad de Canelones, donde el lago se secó y la zafra de peras y manzanas será menos de la mitad de lo que es habitualmente.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

La sequía afecta al país de forma continuada desde la pasada primavera, cuando se decretó la primera emergencia agropecuaria que luego se extendió hasta abril. Sin embargo, ya son varios años de déficit hídrico que se vienen acumulando, en esta ocasión potenciado además por la ola de calor que llegó a temperaturas de 40°C durante un fin de semana.

En ese contexto, el emprendimiento familiar de peras y manzanas de la familia Beitón Verde es uno de los tantos que se verán fuertemente golpeados al momento de la zafra. En este caso, estiman que habrán rescatado la mitad de la pera y apenas el 30% de la manzana que habitualmente producen en el año.

Asimismo, el calibre de la fruta que logre salvarse será menor.

En este sentido, en un año normal, la producción de pera es de 10.000 kilos, mientras que la de manzana es de 100.000 kilos, ambas con importantes calibres. Sin embargo, este año se lograron solo 5.000 kilos de peras y se esperan 30.000 kilos de manzanas de menor tamaño.

El daño de la sequía en las frutas

Este es solo un ejemplo de los daños que la sequía está causando en las granjas. El estrés hídrico y calórico persiste, afectando directamente la producción, y el primer signo visible es el menor tamaño de las frutas y hortalizas, así como detalles como aberturas o marcas en pieles y cáscaras.

Esto puede llegar a hacer que los consumidores no elijan los productos afectados a nivel visual —mas no así en su calidad nutricional y sabor—, por lo que los productores alertaron de la situación y pidieron que los ejemplares distintos también sean comprados para, así, contribuir con un sector duramente golpeado por la sequía y las pérdidas generadas por ella.

Es que, además de la pérdida en frutas para comercializar, hubo una importante mortandad de plantas que, obviamente, dejarán de producir y obligarán a iniciar nuevas plantaciones, con los costos del caso y además un problema: no es un rubro en el que se plante y de inmediato se logre producción, para eso deben pasar varios ejercicios.

Una consecuencia directa será que muchos productores incorporen rubros que den una respuesta productiva a corto plazo como, por ejemplo, los zapallitos.

Las más leídas

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar