17 de octubre 2026 - 14:30

Las importaciones de petróleo y derivados se dispararon 54% y presionan la balanza comercial

Un informe de la UCU reveló que las compras externas crecieron 12% en los primeros ocho meses del año, mientras las exportaciones se mantuvieron estables.

Las importaciones de petróleo se dispararon un 54%. 

Las importaciones de petróleo se dispararon un 54%. 

Foto: Vecteezy

Las importaciones de petróleo y derivados aumentaron 54% en los primeros ocho meses de 2026 respecto al mismo período del año anterior, en un contexto de deterioro de la balanza comercial de Uruguay, marcado por un crecimiento de las compras externas que no estuvo acompañado por un incremento de las exportaciones.

Según el documento, las importaciones totales crecieron 12% entre enero y agosto, mientras que las exportaciones se mantuvieron estables en comparación con el mismo período de 2025. Esta evolución provocó un deterioro de la balanza comercial, definida como la diferencia entre las exportaciones FOB y las importaciones CIF. El incremento de las compras de petróleo y derivados fue uno de los movimientos más destacados del período, con una variación muy superior a la registrada por el conjunto de las importaciones.

Las compras externas aumentaron más allá del sector energético

Aunque el crecimiento de las importaciones energéticas fue especialmente pronunciado, el informe muestra que el aumento de las compras al exterior también se extendió a otros sectores de la economía. Al excluir el petróleo y sus derivados, las importaciones registraron un incremento de 8% en los primeros ocho meses del año, lo que evidencia que el deterioro de la balanza comercial no estuvo asociado exclusivamente al comportamiento de los productos energéticos.

Dentro de las importaciones no energéticas, los bienes de consumo registraron un crecimiento de 14%, mientras que las compras de bienes intermedios, excluida la energía, aumentaron 7%. En contraste, las importaciones de bienes de capital disminuyeron 1% frente al mismo período del año anterior, convirtiéndose en la categoría que mostró una evolución negativa dentro de la clasificación presentada por la UCU.

De esta manera, el informe expone un comportamiento dispar de las compras externas, con aumentos relevantes en energía, consumo e insumos productivos, frente a una leve caída en la adquisición de bienes de capital.

El deterioro comercial también afecta las cuentas externas

La evolución del comercio exterior tiene consecuencias sobre la cuenta corriente de la balanza de pagos, que registra las transacciones económicas del país con el resto del mundo. De acuerdo con el informe, en los doce meses finalizados en junio de 2026 la cuenta corriente presentó un déficit equivalente al 0,8% del Producto Interno Bruto (PIB).

Ese resultado estuvo compuesto por un déficit de 2,5% del PIB en la balanza comercial, parcialmente compensado por un superávit de 1,3% del PIB en la balanza de turismo y otro de 0,4% en los restantes componentes de la cuenta corriente. Sin embargo, al incorporar los datos comerciales disponibles hasta agosto y mantener los demás componentes en sus valores de junio, la UCU estimó que el déficit de cuenta corriente se ubicaría en 1,4% del PIB.

La estimación refleja el impacto del deterioro comercial sobre las cuentas externas, aunque no constituye un nuevo dato oficial de la balanza de pagos para agosto.

El ahorro privado pierde terreno y la deuda pública alcanza el 72,4% del PIB

El observatorio también vinculó el deterioro de la cuenta corriente con una reducción del ahorro neto privado, después de varios años en los que el superávit de ese sector compensó buena parte del déficit del sector público. Según la estimación que incorpora la información comercial de agosto, el ahorro privado registraría un superávit de 3,6% del PIB, frente a un déficit público equivalente al 4,9% del producto.

El documento señala que el ahorro del sector público no mostró grandes cambios, por lo que el deterioro de la cuenta corriente se explica principalmente por la evolución del ahorro privado. En paralelo, la UCU recogió los últimos datos del Banco Central del Uruguay (BCU) sobre endeudamiento público, que muestran que la deuda bruta del sector público se ubicó en 72,4% del PIB al cierre de junio.

Por su parte, la deuda neta, calculada descontando determinados activos del sector público, alcanzó el 54% del PIB. El informe concluye que el saldo del financiamiento externo, entendido como la suma del resultado de cuenta corriente y la inversión extranjera directa, permaneció próximo al equilibrio en los doce meses a junio, aunque el aumento de las importaciones y el estancamiento exportador plantean un escenario de mayor presión sobre la balanza comercial.

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