El papa León XIV envió “un saludo a todos los uruguayos, donde quiera que se encuentren”, al pronunciar su primer mensaje en Uruguay en Plaza Independencia, después del mensaje del presidente Yamandú Orsi, a quien le agradeció por la invitación.
León XIV en Uruguay: "Quien todavía no ha nacido pertenece a la familia humana y al futuro de su pueblo"
En su primer mensaje en Plaza Independencia, el Papa fijó la postura de la Iglesia sobre el aborto, mientras envió mensajes a todos los uruguayos y evocó la figura de Artigas.
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León XIV dio su primer discurso en Uruguay con alusiones a Artigas, a la realidad social y condenas al aborto y la eutanasia
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"Acaba de llegar usted y salió el sol": la bienvenida de Yamandú Orsi a León XIV
León XIV se refirió al aborto y a la eutanasia durante su mensaje en Uruguay.
“He aceptado con mucha alegría la amable invitación para visitar esta tierra uruguaya. Deseo hacer llegar mi saludo a todos los uruguayos, donde quiera que se encuentren”, apuntó el Papa.
Además, envió un guiño hacia los puntos que visitará en el país. “En estos días tendré la alegría de recorrer algunos lugares, acercarme a su historia y encontrarme con hombres y mujeres con realidades muy diversas”, expresó y, puntualmente, resaltó: “Entre ellos Florida ocupa un sitio particular, donde se venera a Nuestra Señora de los Treinta y Tres, Patrona de Uruguay”.
El mensaje de León XIV sobre el aborto
Con citas a José Artigas y mensajes sobre la realidad del país, el Papa se refirió también al aborto, despenalizado en Uruguay por la vía parlamentaria y, haciendo alusión a los relieves de bronce del monumento al prócer, expresó: “Se representa a una mujer que lleva en brazos a una bebé mientras continua la marcha. Ese gesto de protección nos lleva a pensar en la vida que comienza y que todavía crece en el seno materno”.
En esa línea, fijó postura y planteó: “Quien todavía no ha nacido pertenece a la familia humana y al futuro de su pueblo. Su dependencia absoluta de la madre no disminuye la dignidad que le corresponde ni la protección que merece”.
“Que la familia preste su apoyo y que existan condiciones sociales que permitan a ambos cuidar a sus hijos. El futuro de la humanidad se fragua en la familia”, señaló.
La eutanasia, otro punto donde se detuvo el Papa
En otro tramo de su mensaje, se refirió a otra figura donde se visualiza a “una anciana encorvada, que avanza con dificultad” y apuntó: “No puede medirse el valor de una persona por lo que produce, la dignidad fundamental no se adquiere ni debe ser demostrada.
“La soledad, angustia y pérdida de esperanza pueden ser tan profundas que una persona deje de encontrar razones para continuar viviendo. Ante la dolorosa realidad del suicidio, la atención sanitaria vínculos familiares y cercanía de la comunidad resultan inseparables. Nadie debería llegar a sentirse extraño ni pensar que su ausencia importa menos que su presencia”, expresó.
En esa línea, recordó su reciente operación por un cáncer pulmonar y agregó: “He experimentado las limitaciones de la enfermedad y he recibido cuidados por los que estoy profundamente agradecido, lo que me lleva a pensar en tantos hombres y mujeres que carecen de medios para obtener un diagnóstico oportuno o recibir los tratamientos que necesitan”.
Finalmente, se refirió elípticamente a la eutanasia, aprobada por la vía parlamentaria en el país y sentenció: “Es necesario que cada persona reciba los cuidados que necesita y ser acompañada hasta el término natural de su vida”.
“La iglesia desea colaborar con los que trabajan por aliviar el dolor cuando es posible y por sostener a la persona cuando no puede ser eliminado”, sostuvo al manifestar la postura de la Iglesia Católica y aseveró: “Es una esperanza que no se extingue cuando los recursos humanos se encuentra su límite y recuerda a quien atraviesa la prueba que su vida conserva siempre un sentido y un valor: no está solo y en la oscuridad tampoco ha dejado de ser amado por Dios”.
-Noticia en desarrollo.

