La concreción de la inversión más grande en la historia de Uruguay, con la instalación de una planta de hidrógeno verde en Paysandú, sigue siendo un panorama incierto: ahora, y pese a la confirmación tanto del gobierno local como del argentino al respecto, HIF Global niega haber tomado una decisión final respecto de la relocalización del proyecto.
El proyecto de la planta de hidrógeno verde parece afrontar un nuevo revés mientras continúa la negociación entre la empresa y el gobierno, que permita firmar un contrato definitivo para dar curso a la inversión proyectada en torno los 5.385 millones de dólares, en cuatro etapas. Pese a que las partes todavía mantienen cierto optimismo respecto de llegar a un acuerdo y que, finalmente, la iniciativa se concrete en el país; ahora hay un nuevo factor de incertidumbre que parecía saldado: la ubicación de la planta.
Es que, tras los reclamos desde Argentina —sobre todo, de la ciudad lindera de Colón y la provincia de Entre Ríos—, se tomó la decisión de cambiar el terreno de emplazamiento para la planta, teniendo en cuenta la potencial afectación ambiental y visual que significaba construirla sobre la orilla del Río Uruguay. Sin embargo, y pese a que se había anunciado, no habría una resolución definitiva sobre cuál será el nuevo espacio para la iniciativa.
Contradicciones sobre la relocalización de la planta de hidrógeno verde
En ese sentido, las disputas habían quedado saldadas a nivel diplomático tras la reunión de cancilleres del Mercosur que se llevó a cabo en Montevideo la semana pasada. En ese marco, el titular del Ministerio de Relaciones Exteriores (MRREE), Mario Lubetkin, transmitió a su par argentino, Pablo Quirno, que el gobierno había resuelto relocalizar la planta; y esto había sido confirmado por el canciller del país vecino a través de redes sociales.
El terreno elegido, en tanto, se trata de un predio de la Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland (Ancap) en Nuevo Paysandú, lindero a la planta de producción de portland y de etanol de ALUR.
Sin embargo, de acuerdo al último intercambio formal entre el Ministerio de Ambiente y HIF Global, esta relocalización no está todavía definida. Y no solo eso, sino que, al no tener ese elemento saldado, los procesos de autorización ambiental también están frenados. Esto puede leerse en una carta enviada por la empresa a las autoridades de la cartera, en la que se afirma que la compañía "continúa avanzando en el análisis de una eventual relocalización del proyecto, planteada en el marco de las conversaciones que se mantienen con el Poder Ejecutivo".
"Dichos procesos aun no ha concluido y, por tanto, a la fecha, no existe una decisión definitiva ni formalmente adoptada respecto del futuro emplazamiento de la planta", agregaron, en la misiva fechada el 21 de agosto y firmada por el CEO de la empresa de capitales chilenos, Martín Bremermann.
Como consecuencia de lo mismo, el ministerio también informó que "el proceso de evaluación fue interrumpido hasta tanto se definan la configuración definitiva del proyecto y su emplazamiento, dado que la posible relocalización implicaría cambios en dicha configuración y modificaría sustancialmente las características del medio receptor".
Paysandú ya espera por el cierre del acuerdo
Este nuevo escenario para el proyecto de hidrógeno verde es diferente al que, incluso horas atrás, planteó el intendente de Paysandú, Nicolás Olivera que, en diálogo con Canal 4, sostuvo que el acuerdo con HIF Global podría producirse "a días o semanas".
Además, destacó que la relocalización de la planta industrial no solo es ventajosa en relación al aprovechamiento de los estudios de impacto ambiental previos —algo que, según el intercambio entre la empresa y el Ministerio de Ambiente, no sería así— y a una menor afectación del monte nativo y una menor huella de intervención; sino también a que se trata de un lugar que cuenta con conexión ferroviaria, acceso a rutas nacionales, toma de agua y proximidad a una fuente de CO biogénico proveniente de la producción de etanol de ALUR. Todas condiciones positivas para el proyecto.
El intendente sanducero consideró que "hoy la pelota está más del lado de Uruguay que de la empresa" respecto de las decisiones que permitan la concreción del megaproyecto; y que el país se tomó más tiempo del necesario para resolver el tema. Sin embargo, ahora parece ser HIF Global la que debe definir cómo —y dónde— continuará la iniciativa.