El pasado jueves, en el marco de la asamblea avícola celebrada en la Sociedad de Fomento Rural de San Jacinto, convocada por la Coordinadora para la Defensa de la Cadena Avícola, se expresaron las demandas del sector que ve con preocupación la actual configuración del mercado.
Procesadores en alerta por el libre ingreso de supremas desde Brasil
Desde el sector sostienen que la actual configuración del mercado solo favorece a los especuladores. Reclaman al MGAP medidas urgentes.
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Crece la conflictividad: ya no se trata solo de supremas, sino de importación total
Desde CUPRA (Cámara Uruguaya de Procesadores Avícolas) solicitaron al MGAP (Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca) una "corrección rápida" de los permisos de importación otorgados a Brasil, quien ya está muy cerca de concentrar la faena de carne bovina en territorio nacional.
Durante la convocatoria expusieron distintos integrantes de la cadena avícola nacional, contando con la participación de distintos técnicos y funcionarios del MGAP, así como también del intendente de Canelones, Yamandú Orsi.
Desde la cartera expusieron los números acumulados hasta octubre, restando importancia al avance de importaciones que ya no solo se centra en las supremas, sino también en otros productos aviares. Además sostuvieron que los ingresos masivos son beneficiosos para el consumidor, posición adoptada desde el momento en que se tomó la decisión de apertura.
Los productores argumentaron que, lejos del escenario planteado por el gobierno, no se traduce esto en algo positivo ni para el consumidor ni para el sector agroindustrial. Los efectos de la importación comenzaron a sentirse desde fines de septiembre, y durante solo la primera semana de noviembre llegaron 260 toneladas provenientes de Brasil.
Asimismo, el ingreso masivo de pollo trozado disminuye el proceso local, lo que se torna un círculo vicioso, porque al no haber trozado local, comienzan a faltar cortes como muslo o alitas que proceden a importarse, y así sucesivamente.
Desde CUPRA contabilizan 80.000 toneladas de carne aviar producida por año en Uruguay, contra la producción de Brasil que en tan solo una semana exporta la misma cantidad al mundo. Es evidente la desleal competencia, y la necesidad de adopción de medidas por parte del ejecutivo que si quiere sostener a sus empresas avícolas deberá cambiar la historia.
Desde marzo se han emitido alertas y comunicaciones por parte del sector, acerca del peligro que representa la quita de cupo para este tipo de importaciones. Si bien las empresas han respondido con un aumento de productividad y se han cerciorado de un continuo abastecimiento en todo el país, el MGAP entiende que todavía hacen falta volúmenes extraordinarios en las góndolas nacionales.
Tras el caso omiso hecho respecto al petitorio realizado durante los primeros días de noviembre CUPRA debió retirar este mes 600 toneladas de las góndolas (más las 400 retiradas durante el mes de octubre), donde la mayoría debió trasladarse a cámaras frigoríficas, esperando ser exportada.
Cabe destacar que las condiciones para un sistema dinámico de exportación no están dadas, por lo que la mayor seguridad para el sector sería la colocación en el mercado interno (imposible por el momento, debido a los desplazamientos ocasionados por la entrada de mercadería brasileña). Esta situación genera una retracción de inversiones en el sector, desestimulando a las empresas nacionales.
Destacan desde el sector la posibilidad de que las empresas nucleadas en CUPRA se tornen importadoras para competir en la nueva configuración de mercado, pero sostienen que de esa forma se rompería la tradición agroindustrial acumulada y cesarían los puestos de trabajo generados.
Si se importaran casi dos contenedores de supremas por un valor de 100.000 dólares la inversión se recuperaría en 30 días, contrario al capital que se importa actualmente (como reproductoras) cuyo valor es idéntico pero los retornos demoran alrededor de ocho meses. En este contexto, los productores sostienen que lo que los amarra a conservar su posición es la posibilidad de generar valor agregado en procesos llevados a cabo hacia adentro del territorio nacional.
Es imperativo para Cupra la retrotracción de la situación hasta febrero-marzo de este año, con el fin de crear las condiciones necesarias para la competitividad, teniendo en cuenta que Brasil es el principal productor y exportador a nivel mundial. Si se sigue permitiendo el ingreso indiscriminado, solo se beneficiarán unos pocos importadores de carácter especulador en detrimento de la industria nacional y los consumidores, según argumentaron.



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