Los recientes roces entre distintos países de la región, con el conflicto diplomático entre Argentina y Brasil, que inició con declaraciones del mandatario argentino, Javier Milei, contra su par brasileño, Lula da Silva, parecen conspirar contra un eventual acuerdo por las cuotas de exportación en el marco del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE).
Si bien Uruguay aparece como un espectador de ese cruce, otro de los focos de tensión que se abre es entre Brasil y Paraguay, luego de que el Congreso paraguayo emita un “repudio enérgico” a las declaraciones de Lula sobre la Guerra de la Triple Alianza.
“A nosotros nos gusta la paz, pero no podemos olvidar que, un buen día, Paraguay decidió invadir Brasil”, expresó el mandatario brasileño en esa ocasión, por lo que diputados y senadores de ese país pidieron “un tratamiento respetuoso, equilibrado y veraz de la historia compartida”, mientras aseguraron que “distorsionan y simplifican unilateralmente el origen” del conflicto bélico.
La tensión diplomática entre Argentina y Brasil
Esto se suma al llamado a consultas al embajador de Brasil en Argentina, Julio Bitelli, luego de que Milei hablara de “la basura socialista” durante un acto en ese país de Flavio Bolsonaro, candidato opositor para las próximas elecciones.
Además de las tensiones por la vía diplomática, el vicepresidente brasileño, Geraldo Alckmin, se pronunció recientemente y consideró que la actitud de Milei “es lamentable”, para luego rematar que “perjudica a Argentina”.
En Uruguay, el Frente Amplio (FA) se pronunció oficialmente sobre la cuestión y consideró las declaraciones del presidente del país vecino como “inaceptables”, mientras llamó a defender la democracia.
¿Qué puede pasar con las cuotas del acuerdo Mercosur-UE?
En este escenario conflictivo, parece diluirse el principio de acuerdo por los cupos de exportación del acuerdo Mercosur-UE. La discusión parecía zanjada entre Uruguay, Argentina y Brasil, con Paraguay presionando por mayor flexibilidad y un incremento en las cuotas para sus productos.
Mientras la UE suspendió las importaciones de carne bovina brasileña, ese país quedó cerca de cumplir su cupo con China, llegando al 80%. Esa podría ser la llave para destrabar la negociación a favor de la posición uruguaya, que cuenta con un tope más elevado hacia el gigante asiático del volumen que suele exportar.
El plazo para informar a Europa los criterios de distribución para 2027 vence a finales de setiembre, de manera que parecen venirse dos intensos meses de negociación y de alivio de las tensiones. De lo contrario, en el manejo de las cuotas seguirá rigiendo “la ley de la selva” o la modalidad de “primero llegado, primero servido”.