La apertura de las actividades del año del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), realizada en el Club de Golf, contó con la participación de John Carlin, periodista británico y autor del libro que inspiró la película Invictus, que centró buena parte de su carrera en la política de ese país y tejió una muy cercana relación con Nelson Mandela, ícono en la lucha contra el apartheid y expresidente de Sudáfrica.
¿Qué puede aportarle la historia de Nelson Mandela al debate político uruguayo?
John Carlin, autor del libro que inspiró Invictus y amigo del difunto presidente sudafricano, reflexionó sobre las formas actuales de hacer política.
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Nelson Mandela es un ícono mundial de lucha pacífica.
Precisamente su conferencia estuvo centrada en contar una serie de anécdotas que lo involucraron en su relación personal y profesional con el líder sudafricano.
La presencia del intelectual y la riqueza de su anecdotario junto a Mandela motivó el interés de una destacada platea de oyentes que incluyó entre otros al presidente de la Cámara de Comercio y Servicios, Julio César Lestido, el presidente de Ancap, Alejandro Stipanicic, y los precandidatos presidenciales Guido Manini Ríos y Jorge Gandini, entre otros.
Carlin comenzó su exposición posicionando a la figura de Nelson Mandela como referencia de la paz en épocas complejas de la historia, comparándola con el presente y la necesidad de que surjan nuevos liderazgos en ese sentido.
“A ustedes les queda lejos y ojalá que así siga, pero el hecho es que el mundo ahora en general está en una etapa peligrosa de guerra. Hay algo en Europa, que evoca la atmósfera de los años treinta del siglo pasado. Se están rearmando muchos países en Europa occidental, Suecia y Finlandia que siempre se opusieron a entrar en la OTAN, acaban de hacerlo. Hoy hay más de 100 conflictos armados en el mundo “, afirmó.
Para el escritor estos episodios tienen “como semilla la polarización, que es una palabra que usamos mucho, pero que no deja de ser la palabra correcta para definir nuestros tiempos”.
“El problema con la polarización es que la conversación política se convierte en una especie de diálogo de sordos e intercambio de insultos, donde la política se convierte en un juego y en un deporte sin reglas en el que se vuelve casi irrelevante la agenda que cada partido tiene”, agregó Carlin.
“La idea de servir al público es muy secundaria a ganar el partido y todo se subordina a eso y si uno se descuida se puede hacer un camino muy resbaladizo para abajo. De ahí puedes ir a deshumanizar al rival, demonizarlo y una vez que llegas a eso, ya se convierte en licencia para matar y llegas al extremo que ves ahora por ejemplo en Israel-Palestina”, advirtió el intelectual.
“Estoy seguro que acá no son absolutamente inmunes al contagio global. Hay que tener mucho cuidado porque se puede bajar por ese camino resbaladizo muy fácilmente y hay que tener en cuenta que la justicia, la libertad y la paz en general es lo que conlleva la prosperidad.
John Carlin fue polémico al opinar que “no es ninguna garantía la democracia, creo que la gente joven en particular hoy en día lo dan por hecho y la descuidan como un jardín, que no lo riegan, que no le ponen fertilizantes, pero la verdad que la democracia ha ocupado un porcentaje muy pequeño de la historia de la humanidad”, concluyó.
A la hora de las anécdotas sobre el vínculo de Carlin con Nelson Mandela y su entorno, el periodista definió el momento histórico que protagonizó el líder en Sudáfrica como de “muchísima violencia y al mismo tiempo un admirable proceso de negociación que ha sido la base para muchísimas negociaciones que se han hecho en otros países como Irlanda del Norte o Colombia”. “Todos han estudiado el sudafricano que fue el que patentó esta forma de negociar la paz y la transición a la democracia”, recordó.
Finalmente, Carlin expresó que la coherencia es la principal virtud que caracteriza a la construcción social y política de la figura de Mandela. “Es la esencia de todo lo que él predicó y todo por lo que luchó. Uno capta a esa integridad, se detecta cuando un líder es coherente y si lo transmite con esa capacidad de convencimiento que Mandela supo tener”, concluyó.
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