Los académicos estadounidenses Robert Hall y Michael Woodford ganaron el Premio Nobel de Economía en reconocimiento a sus décadas de trabajo en el desarrollo de modelos desde cero para estabilizar las economías, con el foco puesto en la macro.
Robert Hall y Michael Woodford ganaron el premio Nobel de Economía 2026 por su trabajo en estabilización macro
Los estadounidenses recibieron el galardón por trabajaron en el desarrollo de modelos con conceptos como inflación y política monetaria.
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Robert Hall y Michale Woodford ganaron el premio Nobel de Economía 2026.
Con conceptos sobre inflación y política monetaria, actualmente los bancos centrales y los ministerios de finanzas de todo el mundo utilizan esta teoría para afrontar los shocks, incluido el Banco Central del Uruguay (BCU).
"Gracias a ellos, estamos mejor preparados para afrontar las crisis económicas, como las crisis energéticas o los cambios repentinos en el consumo de los hogares", expresó John Hassler, presidente del Comité del Premio de Ciencias Económicas, en un comunicado.
Este prestigioso galardón, conocido formalmente como el Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en Memoria de Alfred Nobel, es el último premio que se entregará este año y está dotado con 12 millones de coronas suecas (1,2 millones de dólares).
Las ideas de los ganadores del premio Nobel
Una de las ideas clave de los galardonados es que las economías solo podrían mantenerse estables teniendo en cuenta los millones de decisiones que toman a nivel micro los hogares y las empresas, en lugar de utilizar teorías jerárquicas sobre cómo funcionan las economías.
"Las autoridades no deberían ver la estabilización de la economía como un ejercicio que simplemente llevan a cabo personas que mueven palancas para controlar la economía independientemente de lo que la gente de la economía entienda al respecto", sostuvo Woodford, de 70 años, de la Universidad de Columbia, en una conferencia de prensa, según consignó Reuters.
A diferencia de las crisis petroleras de la década de 1970, cuando los bancos centrales lucharon por combatir la altísima inflación, Woodford afirmó que el nuevo marco fue útil durante la crisis financiera mundial de finales de la década de 2000 para reforzar las herramientas tradicionales de la política monetaria.
"Hacer declaraciones más explícitas sobre la probable trayectoria futura de la política de tipos de interés, en lugar de simplemente confiar en poder recortar aún más los tipos de interés de inmediato, fue una parte importante de la respuesta política en los años a partir de 2009", sostuvo sobre la importancia de la comunicación en la materia, algo en lo que el BCU viene avanzando a nivel local.
Inflación y “brecha de producción”
Más allá de la denominada "orientación prospectiva" sobre la trayectoria futura de la política monetaria, el trabajo de Woodford y Hall, de 83 años, en la Universidad de Stanford, promovió otros conceptos que se utilizan hoy en día, como la idea de una inflación "rígida", en la que los cambios de precios se producen con cierto retraso respecto a los cambios en la demanda.
Otro ejemplo es la "brecha de producción", una medida de la presión de la demanda que se acumula en una economía y de la eficiencia con la que se utilizan los recursos; el objetivo de la política de estabilización es reducir esa brecha a cero.

