Hace una semana el productor agrícola, ganadero y lechero Rafael Ferber asumió la presidencia de la Asociación Rural del Uruguay (ARU). El gremialista ocupo anteriormente el cargo de la Cámara Uruguaya de Servicios Agropecuarios y también fue director de exposiciones de la Expo Prado y la Expo Melilla.
En diálogo con Ámbito, Ferber se refirió a la actual situación del sector en áreas complejas como la lechería y los frigoríficos, pero no eludió también hablar sobre el contexto internacional y su posible impacto en el Uruguay,
En sus primeras declaraciones al asumir el cargo ha expresado cierta atención por lo que pueda ser el rumbo de la política monetaria. ¿Concretamente qué elementos le preocupan?
- Lo que vemos es que la herramienta que tiene el Banco Central para manejar la inflación sigue siendo la letra de regulación monetaria. Una inflación que está en 5,67 y una letra que se ha aumentado en 25 puntos en estos días, nos demuestra que sigue siendo lo que tiene para manejar la inflación, que estamos de acuerdo en que tiene que mantenerse baja, pero que también vemos que va a ser en base al atraso cambiario. Esa es la realidad incontrastable, esperemos que después puedan seguir realizándose o que se empiecen a hacer algún tipo de reformas para que no sea la única herramienta con la que cuenten, pero es evidente que hoy es lo único que disponen para manejar la inflación.
Guillermo Tolosa ha sido claro en que no habría intervención en el tipo de cambio, dejándolo en flotación libre. ¿Cree usted que eso profundizará el atraso cambiarlo existente? ¿Qué medidas cree que habría que tomar?
- No creemos que dejar libre el dólar en la banda tenga que ver con la inflación. Eso nos parece sano. Lo que sí creemos es que, si se pretende seguir bajando la inflación de 5,67 a 4,5%, eso obviamente va a llevar de vuelta un atraso cambiario importante, es aparentemente la única herramienta con la que cuentan para hacer eso. Entonces si mantenemos la inflación en lo que está, que se llegó a estos números en base a pérdida de competitividad del sector agroexportador, si se mantiene es una cosa. Si se pretende seguir bajándola, que entendemos la importancia de tener una inflación baja, creemos que lo único que tienen para hacer es manejar las letras, por lo tanto, generar atraso cambiario. Nosotros lo que vemos es que hay que atacar el déficit fiscal para terminar teniendo una inflación dominada, sin la entrada de dólares que hay, que digamos que sufre la economía todos los años para cubrir ese déficit. Entonces al final si no se ataca a fondo el déficit o por lo menos se lo modera, es muy difícil que la inflación se pueda controlar sin atraso cambiario.
¿Cómo esta observando el panorama internacional con las medidas proteccionistas de EEUU y la guerra comercial con China? ¿Cree que tendría algún tipo de impacto en Uruguay?
- La verdad que todo el lío de Donald Trump y los aranceles evidentemente impacto va a tener. Lo que todavía no podemos determinar si es negativo o positivo o de qué tamaño. No somos obviamente el objetivo de todos estos aranceles, de todas estas medidas, pero nos vemos arrastrados. Al final lo que creemos es que es lo más importante es nuestra situación con nuestros competidores en el mercado americano y que afectan los mercados para nosotros clave, como China. No creemos que todo esto sea gratis para Uruguay, pero no tenemos tampoco elementos hoy para determinar qué va a pasar.
El año comenzó con algunos problemas en el sector de la industria láctea y frigorífica, ¿cómo se vienen dando las negociaciones y cómo analizas las posturas de gobierno y sindicatos sobre el punto?
- Creemos que estos problemas en la industria, tanto láctea como cárnica, son puntuales y vienen de mucho tiempo. Son estructurales en algún caso y nos parece que tanto el gobierno como los sindicatos están haciendo su trabajo. Falta ahí el tercero, que es obviamente en el caso del lácteo, por ejemplo, una cooperativa, son los propios productores, la mayoría de los dueños directos, que tienen que negociar y encontrar una solución. Pero claramente arrastran un problema estructural al que se le ha puesto parches durante mucho tiempo y que empieza a ser evidente que no tienen andamiaje como están planteados hoy. Vemos una postura lógica de los sindicatos y del propio gobierno en cómo están llevando el tema adelante. Veremos en qué termina.
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