Uruguay cuenta con casi 200 empresas fintech y cerca del 70% de las compañías relevadas ya se encuentran en etapas avanzadas de desarrollo, según el primer Mapa Fintech Uruguay 2026, presentado este miércoles durante el Uruguay Fintech Summit.
El 68% aumentó su facturación en dólares en el último año y más del 80% prevé incrementar sus inversiones, según el primer mapa del sector.
Uruguay cuenta con casi 200 fintech y el 70$ se encuentra en etapas avanzadas.
Uruguay cuenta con casi 200 empresas fintech y cerca del 70% de las compañías relevadas ya se encuentran en etapas avanzadas de desarrollo, según el primer Mapa Fintech Uruguay 2026, presentado este miércoles durante el Uruguay Fintech Summit.
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El relevamiento, elaborado por Exante para la Cámara Uruguay Fintech, muestra además que el país presenta la mayor densidad fintech entre los principales mercados de la región utilizados para la comparación: registra 96 empresas cada 100.000 compañías y 5,7 cada 100.000 habitantes, por encima de Brasil, México, Argentina y Chile.
El universo identificado está compuesto por casi 200 compañías y 86 participaron de la encuesta, equivalentes al 43% del total. El trabajo fue realizado durante agosto y setiembre y buscó establecer por primera vez una radiografía integral del sector en Uruguay.
Durante la presentación, las consultoras de Exante Tamara Scandy y Alicia Corcoll explicaron que metodológicamente se optó por concentrar el estudio en el “núcleo fintech”, dejando fuera a bancos y otras instituciones financieras tradicionales, pese a que actualmente la tecnología también ocupa un lugar central en sus modelos de negocio.
El objetivo fue, entre otras cosas, hacer comparables los resultados uruguayos con los mapas fintech desarrollados en otros países latinoamericanos. Dentro de ese universo, pagos y remesas e infraestructura y finanzas abiertas aparecen como los verticales de mayor peso, aunque el estudio encontró compañías operando en todos los segmentos fintech que se están desarrollando en la región.
Uno de los principales resultados es el nivel de madurez alcanzado por las empresas. El 38% de las compañías encuestadas asegura encontrarse en una fase de escalamiento de ventas y otro 33% se considera consolidado. Las startups representan alrededor del 21% del universo relevado.
“No es que estemos en Uruguay en una escena emergente; tenemos una porción importante de empresas consolidadas”, destacaron durante la presentación.
Dos de cada tres compañías relevadas tienen su casa matriz en Uruguay, mientras que el tercio restante corresponde a empresas con sede central en el exterior. Argentina y Estados Unidos aparecen entre los principales países de origen de estas últimas, junto con compañías procedentes de Europa y otros mercados latinoamericanos.
La presencia de empresas extranjeras también ayuda a explicar el nivel de madurez del ecosistema: según Exante, entre las compañías con casa matriz fuera de Uruguay existe una mayor proporción de empresas en etapas avanzadas, dado que generalmente llegan al país con modelos de negocio previamente desarrollados en otros mercados.
Pese al grado de madurez alcanzado, el ecosistema está compuesto mayoritariamente por empresas pequeñas y medianas. La mitad de las fintech encuestadas factura menos de un millón de dólares anuales y otro 26% se ubica entre uno y cinco millones de dólares. A su vez, el 54% tiene entre uno y diez empleados y otro 30% cuenta con plantillas de entre 11 y 50 personas, pero la fotografía cambia al observar la dinámica reciente.
El 68% de las empresas aumentó su facturación en dólares durante los últimos doce meses, mientras que las compañías que incrementaron su plantilla superaron ampliamente a las que redujeron personal: 37% frente a 9%.
Las expectativas para el próximo año también son favorables. Más de la mitad espera sumar trabajadores y más del 80% proyecta aumentar sus inversiones. “Casi cuatro de cada diez proyectan aumentar su facturación al menos un 50% y una de cada cinco espera duplicarla. Es un ritmo de expansión muy intenso en comparación con el de la economía uruguaya en general”, señalaron.
El Mapa Fintech también muestra un sector con una fuerte orientación hacia el exterior. Aunque el 55% de las empresas relevadas opera únicamente en Uruguay, el 68% declara generar ingresos en otros países, principalmente mediante servicios destinados a América Latina.
Durante la presentación se detalló que existe una presencia relevante en Argentina y también operaciones en mercados como Chile, Perú, Colombia y México.
La expansión internacional desde Uruguay es, precisamente, la principal oportunidad identificada por las propias compañías: fue mencionada por el 58% de las encuestadas, seguida por la inteligencia artificial, con 48%, y el desarrollo de soluciones para empresas, con 35%. La IA también aparece como una de las grandes apuestas de inversión. El 61% de las empresas menciona a la inteligencia artificial y la automatización entre las áreas en las que proyecta invertir.
La expansión del sector coincide con los cambios regulatorios que impulsa el Banco Central del Uruguay (BCU). La vicepresidenta del organismo, Ana Claudia de los Heros, destacó durante el Uruguay Fintech Summit el proyecto que propone crear un sistema de finanzas abiertas y habilitar entornos controlados de prueba para impulsar la innovación financiera.
El proyecto obtuvo media sanción en el Senado y se encuentra actualmente en estudio de la Cámara de Representantes. “Uruguay está dejando atrás una etapa predominantemente conceptual y comienza a construir las condiciones legales, regulatorias y operativas necesarias para la próxima generación de servicios financieros”, afirmó De los Heros.
Para la vicepresidenta del BCU, el desafío pasa ahora por trasladar los consensos alcanzados hacia la implementación concreta. Uno de los conceptos centrales de la nueva hoja de ruta del organismo es la interoperabilidad. “La infraestructura también es una política de competencia”, sostuvo De los Heros, quien consideró que innovar no depende solamente de disponer de una buena idea, sino también de la posibilidad de acceder a infraestructura, contar con reglas previsibles y estándares comunes y conocer los requisitos necesarios para operar.
Según la jerarca, una red cerrada tiende a beneficiar a quienes ya alcanzaron determinada escala, mientras que una infraestructura interoperable puede facilitar la entrada de nuevos jugadores.
“Una infraestructura interoperable con reglas claras y condiciones de acceso no discriminatorias permite que más actores participen y que cada uno compita por aquello que debería diferenciarlo: la calidad y el precio de sus servicios, su conocimiento de los usuarios y la experiencia que es capaz de ofrecer”, afirmó.
El relevamiento también muestra una creciente vinculación entre las fintech y las instituciones financieras tradicionales. Seis de cada diez compañías mantienen alianzas o acuerdos comerciales activos con bancos y el 77% evalúa favorablemente los cambios regulatorios impulsados en áreas como finanzas abiertas, sandbox regulatorio y activos virtuales.
Sin embargo, la banca todavía tiene un peso reducido como fuente de financiamiento de estas compañías. Más del 80% utiliza capital propio y reinversión de utilidades, mientras que menos del 15% declara recurrir al financiamiento bancario.
“Nuestro objetivo no es decirle a cada empresa qué producto debe desarrollar, es contribuir a que existan las condiciones para que distintas empresas puedan desarrollar soluciones, conectarse con seguridad y competir en un terreno más equilibrado”, resumió De los Heros.