La Cámara Uruguay Fintech (CUF) expresó su respaldo al proyecto de ley sobre competitividad y reducción del costo de vida impulsado por el Poder Ejecutivo, al considerar que incorpora herramientas clave para modernizar el sistema financiero uruguayo y generar mejores condiciones para el acceso al crédito, la competencia y la innovación.
Las fintech respaldan la ley de competitividad por su impulso a las finanzas abiertas y al sandbox regulatorio
La CUF celebró la iniciativa y ahora reclama una rápida implementación para bajar los costos y ampliar el acceso al financiamiento.
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El gobierno lanzó la ley de competitividad con tres ejes: menos burocracia, más inversiones y costos más bajos
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El Banco Central del Uruguay avanza hacia el "sandbox regulatorio", ¿de qué se trata este impulso al sistema financiero?
La Cámara Uruguay Fintech celebró los avances del proyecto de ley de competitividad.
La iniciativa incluye la creación de entornos de prueba controlados (sandboxes regulatorios), el desarrollo de un régimen de finanzas abiertas (open finance) y medidas orientadas a ampliar las alternativas de financiamiento productivo. Para la cámara, se trata de instrumentos largamente reclamados por el sector y que podrían tener efectos concretos sobre el costo de vida de los uruguayos.
La presidenta de la CUF, Ximena Alemán, sostuvo que el proyecto refleja una visión estratégica sobre el papel que debe cumplir el sistema financiero en el desarrollo económico del país. “Así como Uruguay históricamente ha invertido en infraestructura energética, en conectividad, en fibra óptica o en tecnología 5G, también necesita una infraestructura financiera que permita desarrollar mejores servicios financieros”, afirmó.
Según explicó, esa infraestructura requiere tanto inversión tecnológica como un marco regulatorio capaz de facilitar la innovación. “Lo que celebramos es que exista ese alineamiento con el gobierno y el entendimiento de que una mejor infraestructura financiera redunda en beneficios para todos los uruguayos”, agregó.
La CUF destacó especialmente la incorporación de un esquema de finanzas abiertas que permita a los usuarios compartir información financiera de forma segura y bajo consentimiento, favoreciendo la interoperabilidad entre instituciones y la generación de nuevos servicios financieros.
Alemán consideró que la interoperabilidad constituye uno de los pilares centrales de la reforma. “Todo lo que es finanzas abiertas entra dentro del marco de interoperabilidad. Se trata de cómo los sistemas comparten información y cómo pueden transaccionar entre sí. Eso rápidamente se vincula con problemas concretos que tienen hoy los usuarios”, señaló.
Crédito para sectores productivos
Entre esos problemas, la dirigente identificó las dificultades de acceso al financiamiento que enfrentan empresas y emprendedores. “Uruguay es un país donde las empresas tienen dificultades para acceder al crédito. Eso genera trabas para el desarrollo. Un esquema de finanzas abiertas rompe los silos bancarios de información y permite que el crédito permee hacia los sectores productivos y hacia las personas”, afirmó.
La cámara ya había advertido en su comunicado que la falta de acceso a soluciones financieras adecuadas impacta directamente en pequeños comercios y emprendedores, afectando el dinamismo económico y, en algunos casos, empujándolos hacia mecanismos informales de financiamiento de alto costo.
El desafío de la implementación
Si bien la organización valoró el contenido del proyecto, insistió en que el éxito dependerá de la reglamentación y de la velocidad con que se implementen las medidas. Uno de los puntos destacados es la creación de sandboxes regulatorios, mecanismos que permiten probar innovaciones financieras bajo supervisión de las autoridades antes de su despliegue masivo.
Alemán sostuvo que esta herramienta podría ayudar a resolver uno de los principales problemas que enfrentan las fintech uruguayas: la incertidumbre regulatoria. “Muchas veces las fintech operan en un marco que no está específicamente regulado. Comienzan a crecer y recién cuando generan tracción pasan a ser observadas por el regulador. Ahí se produce un descalce. El sandbox podría mitigar ese problema y permitir que las empresas nazcan ya bajo una observación regulatoria adecuada”, explicó.
Según la empresaria, el Banco Central del Uruguay (BCU) ha avanzado en esta materia, pero aún se requiere mayor velocidad para acompañar la evolución tecnológica del sector, mientras vinculó la modernización financiera con la reducción de costos que hoy enfrentan consumidores y empresas. “Uno de los problemas que tienen los uruguayos es el costo de la ineficiencia de la infraestructura financiera. Hay costos que no deberían existir”, sostuvo.
Como ejemplo, mencionó las transferencias interbancarias locales, que en Uruguay continúan teniendo cargos para los usuarios, mientras que en numerosos mercados desarrollados son gratuitas o tienen costos marginales. “Hoy por hoy las transferencias interbancarias no se cobran localmente en buena parte del mundo. En Uruguay seguimos teniendo costos asociados a una infraestructura que necesita más competencia”, señaló.
A juicio de la dirigente, la estructura actual genera pocos incentivos para reducir esos costos, por lo que valoró especialmente que el proyecto promueva mayores niveles de competencia dentro del sistema financiero. “La competencia debería generar mejores beneficios para los usuarios. En el sistema actual no existen suficientes incentivos para cambiar la dinámica de precios”, afirmó.
Una oportunidad para Uruguay
La Cámara Uruguay Fintech exhortó al Poder Ejecutivo, al Banco Central y al Parlamento a avanzar con rapidez en la reglamentación y ejecución de las medidas previstas. “Lo que celebramos es el entendimiento de que Uruguay necesita invertir en una mejor infraestructura financiera y que esa inversión es tan importante como invertir en infraestructura de datos o energía. Es invertir en el país”, resumió Alemán.
Para la gremial, la modernización financiera puede transformarse en una herramienta para mejorar el acceso al crédito, reducir costos en los medios de pago, fomentar la competencia y fortalecer la inclusión financiera, contribuyendo así a reducir el costo de vida y mejorar las oportunidades de desarrollo económico para hogares y empresas uruguayas.


