El fuerte repunte de Wall Street, liderado por las acciones tecnológicas y de semiconductores, enfrentará una prueba clave la próxima semana con la publicación de nuevos datos de inflación en Estados Unidos, que podrían modificar las expectativas sobre los próximos movimientos de la Reserva Federal (Fed).
El S&P 500 alcanzó esta semana su primer máximo histórico de cierre en dos meses y acumula una suba superior al 13% en lo que va de 2026. En las cuatro ruedas que finalizaron el martes avanzó 5,75%, su mayor incremento para un período de cuatro sesiones desde abril de 2025.
El mercado también recibió impulso de la disminución de las tensiones entre Estados Unidos e Irán y del retroceso de los precios del petróleo, que contribuyó a aliviar parte de las preocupaciones inflacionarias. A esto se sumó el viernes un débil informe de empleo estadounidense, que redujo los temores de que la Fed deba subir rápidamente las tasas.
Las ganancias corporativas también respaldaron el avance de las acciones: los resultados empresariales vienen superando las elevadas expectativas del mercado por segundo trimestre consecutivo.
La inflación vuelve al centro de la escena
La atención estará concentrada el miércoles en la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de julio, luego de una reunión de la Fed que dejó en evidencia diferencias internas sobre cómo responder a una inflación que permanece por encima del objetivo anual del 2%.
Los economistas consultados por Reuters esperan que el IPC registre una suba interanual del 3,4%. Para la inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles de alimentos y energía, la previsión es de un incremento anual del 2,5%.
La Fed mantuvo las tasas de interés sin cambios en su última reunión, aunque tres de los 12 integrantes del comité votaron a favor de una suba. Hasta el viernes, el mercado asignaba una probabilidad del 44% a un incremento de las tasas en la reunión de septiembre. Sin embargo, esas expectativas disminuyeron después de conocerse que la economía estadounidense perdió empleos inesperadamente durante julio.
Un día después del IPC llegará el informe del Índice de Precios al Productor (IPP), que aportará otra señal sobre la evolución de las presiones inflacionarias. El viernes, en tanto, se publicarán las ventas minoristas, un dato seguido de cerca para evaluar la fortaleza del consumo y de la economía estadounidense.
La tecnología y la inteligencia artificial también estarán bajo la lupa
Después de varias semanas cargadas de balances trimestrales, el calendario corporativo será más tranquilo, aunque contará con resultados relevantes para el sector tecnológico y el mercado de la inteligencia artificial.
Entre las compañías que presentarán sus números aparecen Applied Materials, Cisco y CoreWeave, cuyos resultados serán observados en momentos en que las inversiones vinculadas a centros de datos de inteligencia artificial continúan siendo uno de los principales motores para las empresas tecnológicas.
Los semiconductores han tenido un papel central en el avance bursátil de este año. El índice de semiconductores de la Bolsa de Filadelfia acumula una suba superior al 70% en 2026, impulsado por las expectativas de que el sector se beneficie de las fuertes inversiones en infraestructura para inteligencia artificial.
Pese a ese avance, el índice permanece un 15% por debajo del máximo alcanzado a fines de junio y continúa registrando fuertes oscilaciones diarias. La combinación entre los datos de inflación, las expectativas sobre las tasas de la Fed y los nuevos balances tecnológicos marcará así una semana decisiva para determinar si Wall Street puede sostener el impulso que llevó nuevamente al S&P 500 a niveles récord.