24 de septiembre 2026 - 17:48

El dólar global alcanzó máximos de dos meses mientras los bonos de Estados Unidos cerraron en niveles históricos

Los mercados aumentaron las apuestas por una nueva suba de tasas de la Fed ante la persistencia de la inflación y la fortaleza de la economía estadounidense.

El dólar se fortalece mientras los rendimientos de los bonos estadounidenses alcanzan máximos de varias décadas y los mercados ajustan sus expectativas sobre las tasas de la Fed.

El dólar se fortalece mientras los rendimientos de los bonos estadounidenses alcanzan máximos de varias décadas y los mercados ajustan sus expectativas sobre las tasas de la Fed.

Foto: Freepik

El dólar global volvió a fortalecerse este jueves y alcanzó un nuevo máximo de dos meses, mientras los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense extendieron su avance hasta niveles no vistos en décadas.

La combinación de una economía estadounidense resistente, mayores presiones inflacionarias y una Reserva Federal que mantiene abierta la posibilidad de nuevas subas de tasas volvió a impulsar a la moneda estadounidense. El índice dólar, que mide el desempeño del billete verde frente a una canasta de seis monedas, avanzó 0,15% hasta los 101,28 puntos, después de tocar los 101,39 durante la jornada. Se trató de su nivel más alto desde el 29 de julio y de su cuarto avance diario consecutivo.

El movimiento estuvo acompañado por una fuerte suba de los rendimientos de la deuda estadounidense, que se convirtieron en uno de los principales focos de atención de los mercados internacionales.

Los bonos de EEUU alcanzan máximos de décadas

El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 30 años trepó hasta 5,46%, su nivel más alto desde 2004, mientras que el Treasury a 10 años alcanzó 5,14%, su mayor rendimiento en 19 años.

La suba de las tasas de los bonos implica una caída de sus precios y refleja la creciente exigencia de los inversores para financiar la deuda estadounidense a largo plazo. La presión se extendió al mercado global de renta fija. El rendimiento del bono alemán a 10 años superó brevemente el 3,6% este mes, su nivel más alto en 17 años, mientras que el rendimiento de la deuda japonesa a 10 años alcanzó este jueves su mayor nivel desde 1996.

Los inversores observan con especial atención el comportamiento de los bonos de largo plazo porque sus rendimientos no dependen únicamente de las expectativas sobre las próximas decisiones de los bancos centrales, sino también de las perspectivas de inflación, crecimiento y endeudamiento público. "Se está produciendo una revalorización de varios factores: el crecimiento económico de Estados Unidos se ha mantenido sólido, y esa es una razón más positiva por la que uno se encontraría en un entorno de tipos de interés libres de riesgo más elevados", señaló Zachary Griffiths, jefe de estrategia macroeconómica y de grado de inversión en CreditSights.

El mercado espera otra suba de tasas de la Fed

El escenario de mayores rendimientos se consolidó después de que nuevos datos mostraran que la economía estadounidense mantiene su fortaleza. Las solicitudes iniciales de subsidios por desempleo cayeron en 1.000 durante la última semana, hasta 197.000, por debajo de las 201.000 previstas por los economistas consultados por Reuters. El dato fue interpretado como una señal de estabilización del mercado laboral.

Al mismo tiempo, los datos de actividad empresarial publicados esta semana mostraron un fuerte crecimiento y mayores presiones sobre los precios. La Reserva Federal elevó la semana pasada su tasa de referencia en 25 puntos básicos, hasta un rango de entre 3,75% y 4%. Desde entonces, varios funcionarios del banco central dejaron abierta la posibilidad de nuevos incrementos si la inflación no se modera.

Según la herramienta CME FedWatch, los operadores asignan ahora una probabilidad de 68,6% a una suba de al menos 25 puntos básicos en la reunión de octubre, frente al 55,4% de hace una semana. El presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, afirmó este jueves que sería razonable considerar otra suba de tasas antes de fin de año, mientras otros funcionarios también remarcaron la necesidad de mantener el foco sobre la inflación.

El costo de la deuda vuelve al centro del mercado

La evolución de los bonos estadounidenses también genera preocupación por el impacto que los mayores costos de financiamiento pueden tener sobre la economía. Las tasas hipotecarias a 30 años en Estados Unidos alcanzaron alrededor del 7%, aproximadamente un punto porcentual por encima del nivel previo al inicio de la guerra en Medio Oriente y cerca de sus máximos de los últimos dos años.

El movimiento de los bonos también está relacionado con las perspectivas fiscales. Estados Unidos enfrenta elevados niveles de déficit y necesidades crecientes de financiamiento, mientras otras economías desarrolladas atraviesan una situación similar. Las autoridades alemanas, por ejemplo, anticipan que el endeudamiento federal alcanzará un récord de 525.500 millones de euros en 2026 y continuará aumentando durante el próximo año, impulsado principalmente por las necesidades de refinanciación y nuevos fondos especiales.

"Los bonos del Tesoro compiten con el resto del mercado para ser comprados, así que la pregunta es: ¿hasta dónde podrían subir?", señaló Hank Calenti, estratega de mercados globales de SMBC EMEA.

Las acciones resisten pese a la presión de los bonos

La suba de los rendimientos comenzó a trasladarse también a los mercados accionarios, aunque de forma limitada. El S&P 500 cerró el jueves con una caída de 0,02%, hasta los 7.704,13 puntos, mientras que el Dow Jones perdió 0,31%, hasta 51.349,98 unidades. El Nasdaq, en cambio, avanzó apenas 0,01%, hasta 26.939,37 puntos.

La jornada estuvo marcada por movimientos dispares entre las grandes compañías tecnológicas. Microsoft cayó 0,5%, Broadcom perdió 1,3% y AMD avanzó 2,4%. Meta Platforms subió 4,5% después de presentar un nuevo dispositivo portátil asociado a su asistente de inteligencia artificial.

Oracle, por su parte, cayó 3,5% después de un reporte sobre una notificación de "fuerza mayor" enviada a un centro de datos en Nuevo México. Los inversores también siguieron de cerca la evolución de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Las expectativas de una eventual reapertura del estrecho de Ormuz contribuyeron a moderar parte de la tensión durante la sesión, aunque el escenario geopolítico continúa siendo un factor de incertidumbre para los mercados.

Con el dólar cerca de máximos de dos meses y los bonos estadounidenses en niveles históricamente elevados, los mercados internacionales permanecen atentos a las próximas señales de la Reserva Federal y a la capacidad de la economía estadounidense para mantener su fortaleza sin generar nuevas presiones inflacionarias.

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