El magnate Carlos Slim Helú ha lanzado una bomba discursiva que retumba en los pasillos de Palacio Nacional y preocupa a millones de trabajadores. Durante su intervención en la Cumbre Mundial de Premios Nobel en Monterrey, el ingeniero fue tajante: el actual esquema de pensiones públicas y apoyos sociales —incluyendo el IMSS, ISSSTE y la Pensión del Bienestar— camina sobre una cuerda floja financiera que amenaza con romperse.
Jubilados en alerta máxima: Carlos Slim Helú quiere eliminar la Pensión del Bienestar y modificar requisitos de las del IMSS e ISSSTE
El hombre más rico de México pone el dedo en la llaga. Desde Monterrey, el magnate advierte que el modelo de "repartir dinero" es insostenible y propone una reforma laboral drástica: trabajar hasta los 75 años para evitar la quiebra del Estado.
-
Carlos Slim Domit confiesa que su padre lo obligó a trabajar con tan solo 7 años: "Hoy entiendo por qué lo hacía"
-
El lado oculto del imperio de Carlos Slim Helú: 11 negocios que no sabías que pertenecen al hombre más rico de México
Carlos Slim Helú quiere cambiar el sistema de pensiones en México.
Lejos de la diplomacia habitual, Slim confrontó la política social del actual gobierno. Para el empresario, la estrategia de las transferencias monetarias directas a adultos mayores es un mero "paliativo" que no ataca la raíz de la pobreza. Su fórmula es otra: sustituir el asistencialismo por productividad.
Lo que quiere Carlos Slim Helú: adiós al "dinero gratis", hola a la inversión
Con cifras macroeconómicas en mano, Slim desmanteló la viabilidad del modelo actual. Señaló que el Producto Interno Bruto (PIB) de México apenas ha crecido un promedio de 1% en las últimas tres décadas. Bajo este escenario de estancamiento crónico, calificó de "irracional" financiar pensiones masivas que drenan el presupuesto público sin generar un retorno en crecimiento real.
“Hay que cambiar el armamento y otros gastos por niveles mínimos de bienestar a la población”, declaró, pero matizó inmediatamente: ese bienestar no debe venir de la dádiva gubernamental, sino del empleo formal y la creación de riqueza.
Su propuesta es reorientar el gasto: dejar de dar el pescado y empezar a invertir en la caña de pescar. Sugiere inyectar el capital del erario en proyectos que fortalezcan la creación de empresas, permitiendo que los adultos mayores se mantengan activos en la economía formal.
La propuesta más polémica: Jubilarse a los 75 años
Si la crítica a los programas sociales encendió el debate político, su propuesta para el IMSS y el ISSSTE encendió las alarmas de la clase trabajadora. Slim Helú revivió su planteamiento de que la edad de retiro debería elevarse gradualmente hasta los 75 años.
Esta modificación implicaría un cambio tectónico en el contrato social mexicano:
- Jornada de vida extendida: Los mexicanos tendrían que trabajar entre 10 y 15 años más de lo que estipulan las leyes actuales (60 o 65 años).
- El argumento financiero: Según el magnate, la esperanza de vida ha aumentado, y un mayor periodo de cotización es la única vía matemática para robustecer los fondos personales de retiro y evitar que la presión fiscal del envejecimiento poblacional colapse las finanzas del Estado.
¿Viabilidad financiera o desigualdad social?
La postura del dueño de Telmex llega en un momento crítico para las finanzas públicas de América Latina. Mientras los analistas de mercado coinciden en que "las cuentas no salen" con la demografía actual, la propuesta ha generado un fuerte rechazo en sindicatos y organizaciones sociales.
La crítica principal a la visión de Slim es la desigualdad. Expertos advierten que, si bien un empresario puede seguir dirigiendo compañías a los 75 años, elevar la edad de jubilación generalizada sería devastador para trabajadores de sectores de alta exigencia física —como la construcción, el campo o la manufactura—, quienes difícilmente llegan a la tercera edad con la salud necesaria para continuar laborando una década extra.




Dejá tu comentario