La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) realizó un estudio detallado sobre uno de los productos de mayor consumo en los hogares mexicanos debido a su bajo costo y accesibilidad: las galletas de animalito.
El laboratorio oficial de protección al consumidor detectó irregularidades en la composición y el etiquetado de diversas marcas de un producto de consumo popular.
Qué halló la Profeco en las galletas de animalito que se venden en México
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) realizó un estudio detallado sobre uno de los productos de mayor consumo en los hogares mexicanos debido a su bajo costo y accesibilidad: las galletas de animalito.
Las pruebas de laboratorio se centraron en verificar que los ingredientes declarados coincidan con el contenido real, así como en medir los niveles de sodio, azúcares y grasas saturadas presentes en cada empaque.
Los hallazgos del organismo revelan discrepancias significativas entre lo que prometen algunas marcas líderes y lo que realmente ofrecen al consumidor final.
Un análisis realizado por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) puso bajo la lupa diversos productos con el sello de "exceso de sodio", revelando datos preocupantes sobre las clásicas galletas de animalitos. Según el estudio, un paquete de 500 gramos de este producto puede llegar a contener hasta 30 gramos de sodio.
Para este informe, la dependencia revisó un total de 80 productos de distintas categorías (desde cereales hasta botanas), evaluando tanto la cantidad de sodio por empaque como por porción individual.
Si bien la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU.) señala que el sodio es un mineral necesario para funciones vitales y procesos en la industria alimentaria —como la conservación y el realce de sabor—, el problema radica en las cantidades.
La Profeco detalla que el consumo varía drásticamente según el tipo de galleta:
Además, el organismo señaló que estas galletas presentan irregularidades en su etiquetado, ya que muchas no cumplen con el contenido neto que prometen en la envoltura.
Aunque estas galletas (cuyo origen se remonta a la Inglaterra del siglo XX) aportan vitaminas como la A, C, B12, D y minerales como calcio y magnesio, su fabricación depende de un componente polémico: el Jarabe de Maíz de Alta Fructosa (JMAF).
Este endulzante líquido, derivado del almidón de maíz, tiene un efecto directo en nuestro metabolismo:
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