En México, es común escuchar la expresión “me dio el mal del puerco” para describir ese sueño profundo y repentino que aparece después de comer, especialmente tras una comida abundante. Aunque se utiliza de forma coloquial y hasta humorística, este fenómeno tiene una explicación científica que ha sido abordada por instituciones académicas como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Esta es la verdad sobre el "mal del puerco", según la UNAM
La Universidad Nacional Autónoma de México publicó un informe donde revela información sobre el "mal del puerco". Entérate qué dice y qué reveló.
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La Universidad Nacional Autónoma de México publicó un informe revelador sobre el "mal del puerco".
Esta sensación de cansancio y somnolencia no es un mito popular sin fundamento, sino una reacción fisiológica natural del cuerpo. De hecho, especialistas de la UNAM han explicado por qué ocurre y cómo podemos manejarla para no afectar nuestro rendimiento diario, sobre todo en ambientes laborales o escolares.
En esta nota te explicamos con base en la información científica lo que realmente sucede en el organismo después de comer, qué factores influyen en el famoso “mal del puerco” y qué recomendaciones brindan los expertos para evitarlo o reducir su impacto.
Las razones por las que nos da sueño después de comer
Según especialistas del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM, el principal motivo por el cual sentimos somnolencia después de comer es el proceso digestivo. Cuando ingerimos alimentos, el cuerpo destina una gran cantidad de energía y flujo sanguíneo al sistema digestivo para procesar los nutrientes. Esto genera una disminución del flujo de sangre al cerebro, lo cual puede provocar una sensación de cansancio o sueño.
Otro factor determinante es el tipo de alimentos que consumimos. Las comidas ricas en carbohidratos simples, grasas y azúcares pueden incrementar la producción de insulina, lo cual a su vez eleva los niveles de triptófano en el cerebro. Esta sustancia, al ser convertida en serotonina y melatonina, está asociada con la sensación de relajación y sueño.
Además, influye el ritmo circadiano, que regula nuestros niveles de energía a lo largo del día. Entre la 1 y las 3 de la tarde, justo después del almuerzo, muchas personas experimentan una caída natural en su energía, lo que agrava la sensación de sueño tras comer.
Mitos y realidades sobre el "mal del puerco": la respuesta de la UNAM
Uno de los principales mitos sobre el "mal del puerco" es que se trata de un signo de flojera o pereza, cuando en realidad es una respuesta fisiológica totalmente normal. Desde la UNAM explican que no tiene relación con malos hábitos, sino con cómo reacciona el cuerpo ante una carga digestiva importante.
Otro mito común es que únicamente ocurre si se come en exceso. Si bien las comidas abundantes lo pueden intensificar, incluso una comida ligera pero rica en carbohidratos o azúcares puede provocar el mismo efecto.
Para evitar o reducir esta sensación de letargo, los expertos de la UNAM recomiendan optar por comidas más ligeras y balanceadas, ricas en proteínas, vegetales y granos enteros, además de evitar bebidas azucaradas. También sugieren realizar caminatas suaves después de comer y evitar acostarse inmediatamente, ya que eso ralentiza aún más la digestión.
En resumen, el “mal del puerco” tiene fundamentos científicos y no debe ser motivo de preocupación, siempre y cuando no interfiera con nuestras actividades diarias. Con buenos hábitos alimenticios y una rutina equilibrada, es posible disminuir sus efectos y mantenerse activo y alerta durante toda la jornada.



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