16 de marzo 2026 - 12:00

Revelan los platillos que más pide Carlos Slim Helú en los restaurantes: desde comida mexicana a una delicia libanesa

Carlos Slim Helú prefiere un plato en particular por sobre la cocina de lujo. Estos son los alimentos favoritos del hombre más rico de México.

Revelan los platillos que más pide Carlos Slim Helú en los restaurantes: desde comida mexicana a una delicia libanesa

Revelan los platillos que más pide Carlos Slim Helú en los restaurantes: desde comida mexicana a una delicia libanesa

Carlos Slim Helú, considerado el hombre más rico de México y uno de los empresarios más influyentes del mundo, no necesita de grandes excesos para sentirse a gusto en la mesa. A diferencia de lo que podría esperarse de alguien con su nivel de fortuna, el dueño de Telmex y Grupo Carso tiene preferencias gastronómicas marcadamente sencillas, arraigadas en los sabores que definen la identidad culinaria mexicana. Su paladar, lejos de los restaurantes de alta cocina, se inclina hacia platillos que cualquier mexicano reconocería de inmediato.

Esa sencillez no es casual ni performativa. La biografía autorizada Carlos Slim, el hombre más rico del mundo (2012), escrita por José Martínez, retrata a un hombre cuya filosofía de vida contrasta abiertamente con la ostentación que suele asociarse a la riqueza extrema. "El estilo y la filosofía de Slim son exactamente lo opuesto a las pomposas marcas de lujo de Santa Fe, o a las glamorosas y lujosas oficinas de Monterrey y Guadalajara, que parecen museos repletos de grandes muebles de mármol y obras de arte", se lee en el texto. Esa misma austeridad se traslada a su manera de comer.

A diferencia de otras figuras del poder económico y político mexicano que han sido vistas disfrutando de pato laqueado, caracoles o caviar en restaurantes de élite, Slim Helú opta por los sabores que remiten a la memoria colectiva del país. Una cazuelita de frijoles en olla de barro, tortillas hechas a mano en comal o un buen taco de cochinita pibil son, según quienes lo conocen, suficientes para satisfacer al hombre que ha construido uno de los imperios empresariales más grandes de América Latina.

Los platillos favoritos de Carlos Slim Helú

La lista de preferencias gastronómicas del empresario, publicada en la biografía de Martínez, es tan mexicana como puede serlo. Tacos de cochinita pibil, frijoles refritos, tortillas hechas a mano, pambazos, tamales, mole, enchiladas y salsa conforman el repertorio que el magnate elige cuando se sienta a la mesa.

tacos
La biografía autorizada de Carlos Slim Helú revela que el empresario prefiere tacos de cochinita pibil, frijoles refritos, tamales y mole por encima de cualquier platillo de alta cocina. También consume bulgur y garbanzos, herencia directa de sus padres libaneses.

La biografía autorizada de Carlos Slim Helú revela que el empresario prefiere tacos de cochinita pibil, frijoles refritos, tamales y mole por encima de cualquier platillo de alta cocina. También consume bulgur y garbanzos, herencia directa de sus padres libaneses.

La cochinita pibil merece una mención especial. La biografía la describe como un taco de cerdo asado a fuego lento con un adobo a base de achiote, condimento de origen yucateco que otorga al platillo su característico color rojizo y su sabor terroso y especiado. Se trata de uno de los platos más representativos de la cocina del sureste mexicano, y su preparación tradicional requiere horas de cocción lenta envuelta en hojas de plátano.

En cuanto a los pambazos, la biografía los define como "pan blanco mexicano", una descripción que podría apuntar a los pambazos veracruzanos —conocidos en el centro del país como hojaldras—, que son panes redondos y enharinados, partidos a la mitad y rellenos de guisos como mole, frijoles o papa con chorizo. Sea cual sea la variante, se trata de un alimento popular, de mercado y de barrio, que no tiene nada que ver con la cocina de autor.

Se sabe también que Slim ha frecuentado el restaurante Danubio, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, uno de los establecimientos más tradicionales de la capital, conocido por su cocina española con influencia de mariscos. Sin embargo, su inclinación más constante y documentada es hacia los sabores de la cocina popular mexicana: los que se cocinan en casa, en comal, en olla de barro.

Comida libanesa, también entre los platillos más elegidos por Carlos Slim Helú

Además de la cocina mexicana, el empresario tiene una conexión profunda y personal con la gastronomía del Líbano. Sus dos padres eran originarios de ese país, y fue precisamente en el entorno familiar donde Slim Helú se familiarizó con los sabores y las tradiciones culinarias libanesas desde la infancia.

"También le gustan algunos platillos tradicionales libaneses, como el bulgur y los garbanzos", apunta la biografía autorizada. Dos ingredientes humildes, nutritivos y de larga tradición en la cocina mediterránea y de Medio Oriente, que han acompañado a generaciones de familias de origen libanés en México.

bulgur
El hombre más rico de México come como cualquier mexicano: tortillas hechas a mano, pambazos y salsa. Su paladar, marcado tanto por la cocina popular como por la tradición libanesa de su familia, es el reflejo más fiel de una filosofía de vida que rechaza la ostentación.

El hombre más rico de México come como cualquier mexicano: tortillas hechas a mano, pambazos y salsa. Su paladar, marcado tanto por la cocina popular como por la tradición libanesa de su familia, es el reflejo más fiel de una filosofía de vida que rechaza la ostentación.

El bulgur, también conocido como trigo partido, es un grano de trigo integral que se cuece, se seca y se tritura en fragmentos dorados. Tiene un sabor suave, ligeramente a nuez, y una textura firme que lo hace versátil en la cocina: puede usarse en ensaladas frías como el tabbouleh, en guisos calientes o como acompañamiento de carnes. Con solo hidratar en agua caliente, el bulgur se esponja y se convierte en una base nutritiva y sabrosa que sintetiza siglos de gastronomía levantina.

Los garbanzos, por su parte, son otro pilar de la dieta libanesa. Presentes en el hummus, en sopas o simplemente cocidos con especias, aportan proteína vegetal y un sabor neutro que se adapta a decenas de preparaciones. Su consumo habitual en familias de origen árabe radicadas en México es un fenómeno bien documentado, y en el caso de los Slim, esa herencia culinaria se convirtió en parte de la identidad familiar.

La combinación de ambas cocinas —la mexicana y la libanesa— en el paladar de uno de los hombres más ricos del planeta dice más sobre su carácter que cualquier declaración pública: Slim come lo que le recuerda a su gente.

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