La calificadora S&P Global Ratings confirmó la calificación crediticia de emisor de Ancap en 'BBB-' con perspectiva estable, y elevó su perfil crediticio individual (SACP) de 'b+' a 'bb-', al considerar que la empresa estatal de combustibles de Uruguay redujo su endeudamiento, fortaleció su liquidez y recuperó su desempeño operativo.
La nota de Ancap como emisor, que mide la capacidad de la empresa para cumplir con sus deudas, quedó sin cambios en 'BBB-', el escalón más bajo dentro del grado de inversión en la escala de S&P. Lo que se modificó fue el perfil crediticio individual (SACP, por sus siglas en inglés), que evalúa la solidez financiera de la empresa por sí sola, sin considerar el respaldo del Estado: pasó de 'b+' a 'bb-', una mejora de un escalón que todavía la deja por debajo del grado de inversión.
En su análisis, S&P indicó que "ANCAP ha reducido considerablemente su apalancamiento gracias a una mejora en el desempeño operativo y en los márgenes de refinación". El apalancamiento mide cuánta deuda tiene la empresa en relación con lo que genera su actividad.
De la pérdida de 2024 a la ganancia de 2025
Según S&P, Ancap obtuvo un EBITDA cercano a los 125 millones de dólares en 2025 y mantuvo un buen desempeño en 2026. El EBITDA es el resultado operativo de la empresa antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones. El informe indica que la situación cambió durante 2025 y se consolidó en el primer semestre de este año, cuando la recuperación de la producción y los mejores márgenes de refinación fortalecieron la capacidad financiera del ente.
Los estados contables de la empresa reflejan el giro. ANCAP cerró 2025 con una ganancia de 72,5 millones de dólares, frente a una pérdida de 118,4 millones de dólares en 2024, según informó la presidenta de Ancap, Cecilia San Román, el 19 de marzo. El resultado operativo fue de 60 millones de dólares: el negocio de combustibles aportó 84 millones de dólares y el de lubricantes y gas natural, 7 millones de dólares, mientras que el portland registró una pérdida de 31 millones de dólares.
La empresa procesó 45% más crudo que en 2024 y los márgenes internacionales de refinación unitarios subieron respecto de ese año. El margen de refinación es la diferencia entre el precio internacional de los productos puestos en Uruguay y la suma del costo del crudo utilizado y del costo de refinar en La Teja. Ancap atribuyó el resultado al mayor procesamiento de crudo, a márgenes internacionales favorables y a un esquema de precios que respetó la paridad de importación.
El antecedente: la parada de la refinería y el año de pérdidas
S&P recordó que Ancap había atravesado dificultades en 2024, cuando una parada programada de la refinería y otros inconvenientes operativos golpearon sus resultados y la obligaron a recurrir a financiamiento de corto plazo.
La refinería de La Teja estuvo 297 días sin producción local completa desde agosto de 2023, 170 de ellos en el primer semestre de 2024, casi el triple de lo previsto originalmente. La empresa calculó que perdió un margen de 670.000 dólares por cada día de parada y el perjuicio total se estimó en unos 115 millones de dólares. La refinería operó a pleno recién a partir de julio de 2024.
El ejercicio 2024 cerró con una pérdida de 5.217,6 millones de pesos, unos 118,4 millones de dólares al tipo de cambio de cierre, según los estados contables del ente; en el primer semestre el rojo había sido de 79 millones de dólares. La ministra de Industria, Energía y Minería (MIEM), Fernanda Cardona, afirmó entonces que los 118 millones de dólares "tienen que ver con el balance general de Ancap" y que eso no estaba atribuido a la parada de la refinería.
Refinanciación y liquidez
S&P indicó que la refinanciación concretada en mayo mejoró el perfil de vencimientos de la deuda de ANCAP. El informe sostiene que "la liquidez de Ancap se ha fortalecido tras la refinanciación de la mayor parte de sus pasivos y su amortización parcial".
En abril de 2025, la deuda financiera de la empresa era de 255 millones de dólares, según informó El Observador: 160 millones de dólares de financiamiento de corto plazo para capital de trabajo, contratado con el BROU por las necesidades de caja que dejó la parada de la refinería, y 95 millones de dólares del crédito que Ancap tomó en 2016 con la CAF, pesificado en 2023 a una tasa fija de 6,9% y con vencimiento en septiembre de 2028. El plan financiero acordado con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) preveía cancelar el tramo de corto plazo entre noviembre de 2025 y mayo de 2026.
A fines de abril, el Poder Ejecutivo autorizó además a Ancap a contratar una línea de crédito de gestión de la liquidez de hasta 100 millones de dólares, por 180 días, para atender obligaciones imprevistas o necesidades extraordinarias de capital de trabajo. La resolución, del 27 de abril, fundamenta la medida en la alta incertidumbre y en la escalada del conflicto bélico en Medio Oriente; el directorio de la empresa había aprobado la solicitud el 13 de noviembre de 2025.
El respaldo del Estado y la perspectiva
S&P sostuvo que el vínculo con el Estado continúa siendo uno de los principales factores que respaldan la estabilidad crediticia de la empresa. En su informe señala que "Ancap es la única refinería de petróleo del país y es responsable de garantizar el suministro de combustibles a nivel nacional".
La calificadora prevé que la empresa mantendrá un vínculo muy fuerte con el gobierno y que seguirá desempeñando un papel muy importante en el sector energético. La perspectiva estable de la nota replica la de Uruguay, cuya calificación soberana en S&P es 'BBB+', también con perspectiva estable, dos escalones por encima de la de Ancap.
San Román dijo al presentar los resultados de 2025 que la empresa tiene "la obligación de reducir costos para ser más rentables" y así generar dividendos que el Estado destine a otras políticas públicas.