El país registró 668 muertes por suicidio durante 2025, 96 casos menos que el año anterior, con una tasa de 19,16 fallecimientos cada 100.000 habitantes; pese al descenso, las autoridades advirtieron que el país mantiene uno de los niveles más elevados del continente y pidieron cautela antes de considerar que se trata de una tendencia sostenida.
Los datos fueron presentados por el Ministerio de Salud Pública (MSP) en el marco del Día Nacional para la Prevención del Suicidio. A partir de la diferencia comunicada, durante 2024 se habían registrado 764 fallecimientos por esta causa. Del total correspondiente a 2025, el 79% fueron hombres y el 21% mujeres, mientras que las mayores tasas se concentraron entre las personas mayores de 80 años y los adultos de entre 30 y 34 años.
En ese sentido, la directora general de Salud, Laura Llambí, manifestó especial preocupación por el aumento de los casos entre los menores de 10 a 14 años, ya que en ese grupo se contabilizaron siete suicidios durante 2025.
Más de 6.000 intentos de suicidio durante el año
El informe oficial también indicó que durante el año se registraron 6.140 intentos de suicidio, protagonizados por 5.144 personas. Esto significa que algunas personas atravesaron más de un episodio durante el período analizado. Entre quienes intentaron quitarse la vida, el 72% fueron mujeres, una distribución diferente a la observada en las muertes consumadas, donde la mayoría correspondió a hombres.
Llambí explicó que el MSP cuenta con una estrategia de trabajo para los próximos cuatro años, enfocada “en el manejo de la comunicación responsable de este fenómeno, el manejo de la posvención, que es todo lo que sucede después de que ocurre un suicidio, y también lo que es la interseccionalidad”.
La jerarca pidió cautela al interpretar la reducción de 96 casos, debido a que el comportamiento deberá mantenerse durante varios años para que pueda hablarse de una tendencia consolidada. En ese sentido, sostuvo que el resultado es “apenas esperanzador”. “Es un descenso, pero no vamos a hacer ningún análisis más que decir eso, que es un descenso, que si miramos la última década estamos en un número más bajo y que vamos a seguir trabajando para mantenerlo”, expresó.
El impacto detrás de las estadísticas
Por su parte, la ministra de Salud Pública (MSP), Cristina Lustemberg, remarcó la importancia de los datos para diseñar las respuestas del Estado, aunque llamó a no reducir el fenómeno únicamente a las estadísticas. La ministra señaló que las cifras “son importantes porque orientan la política pública”, pero recordó que “detrás de cada número hay una persona, hay una trayectoria vital interrumpida, hay una familia y hay una comunidad profundamente afectada”.
En síntesis, los datos de 2025 incluyen 668 suicidios, 96 menos que en 2024, una tasa de 19,16 casos cada 100.000 habitantes, una distribución del 79% de hombres y del 21% de mujeres, siete muertes entre menores de 10 a 14 años, 6.140 intentos protagonizados por 5.144 personas y una participación femenina del 72% entre quienes intentaron suicidarse.