El ministro del Interior, Carlos Negro, defendió su gestión mediante la presentación de los datos de su gestión del primer trimestre del año, asegurando que los homicidios cayeron un 9,2% interanual; en tanto, el miembro interpelante el senador del Partido Colorado (PC), Pedro Bordaberry, aseguró que el gobierno actual tiene muy pocas medidas concretas y nuevas.
La Cámara de Senadores recibió a Negro en lo que es su segunda visita en el año al Parlamento, luego de que, durante el receso, fuera convocado a la Comisión Permanente. En esta ocasión, el foco no fue muy diferente al de aquella ocasión, y estuvo puesto en los altos niveles de inseguridad que enfrenta el país, al punto de que sigue siendo la principal preocupación de los uruguayos incluso cuando las cifras oficiales registraron bajas en todos los delitos.
El miembro interpelante fue Bordaberry, que también impulsó la convocatoria a nivel parlamentario —lo que, en su momento, conllevó a diferencias en la interna colorada—: "La seguridad no admite demoras", expresó en sus redes sobre el principal motivo de la interpelación.
"Con respeto, altura y firmeza, vamos a reclamar respuestas y aportar soluciones para mejorar la seguridad de los uruguayos", aseguró el líder de Vamos Uruguay.
Asimismo, anunció que presentó un proyecto de ley que “penaliza y agrava los delitos cometidos por organizaciones criminales”, porque “el crimen organizado es uno de los mayores flagelos que hay en el país”. De hecho, cuando anunció la interpelación hace un mes, el senador colorado ya había adelantado que la “evolución del crimen organizado en el país, la dinámica territorial de los homicidios y de la violencia en barrios” sería uno de los ejes a abordar con Negro, junto con la “presencia de organizaciones criminales transnacionales y estrategias adoptadas para el control efectivo del territorio y la protección de la población”.
Los datos de Negro
Durante su exposición, el ministro del Interior aseguró que "bajaron los indicadores" y destacó que los homicidios bajaron un 9,2% interanual durante el primer trimestre del año en "descenso histórico desde el fin de la pandemia". En tanto, las rapiñas descendieron un 7,3 % y los hurtos un 10,1 %. Por otra parte, los femicidios bajaron un 85,7 % al pasar de siete a uno, mientras que los delitos sexuales disminuyeron un 8,5 % (804 a 736).
En materia de delitos contra la propiedad, las rapiñas bajaron un 7,3 % (4.244 a 3.934), los hurtos un 10,1 % (27.507 a 24.720), las estafas un 1,6 % (7.227 a 7.109), los abigeatos un 28,4 % (204 a 146) y los vehículos hurtados fueron un 12,3 % menos (3.657 a 3.206).
En tanto, añadió que los delitos complejos también sufrieron una baja, mientras que las extorsiones disminuyeron un 15,3 % (137 a 116) y los secuestros un 100 % (1 a 0). Por otro lado, la cartera indicó que entre marzo de 2025 y febrero de 2026 hubo una baja del 6,7 % en los homicidios, de un 8,2 % en las rapiñas y de un 8,8 % en los hurtos.
En tanto, los femicidios bajaron un 41,7% y los delitos sexuales un 5,4%, mientras que las denuncias por violencia machista subieron un 1,1%. El aumento más grande en ese período de tiempo se dio en los abigeatos, que subieron un 7,4%.
La interpelación de Bordaberry y los puntos de falla
Al inicio de su exposición, el senador aseguró que el objetivo de la interpelación era ayudar al ministro a "no repetir errores" que, a su parecer, se han repetido a lo largo de las gestiones de los gobiernos del Frente Amplio.
"El objeto de la interpelación es no repetir los errores cometidos entre 2005 y 2020, esos que llevaron los homicidios de 180 a más de 400 por año; los que multiplicaron las rapiñas por tres; los que después de 15 años nos dejaron un país destrozado por la inseguridad, el narcotráfico, el odio y la violencia. Hoy vemos al ministro repitiendo algunos errores de sus antecesores compañeros de partido. Queremos evitar que vuelva a cometer los mismos errores. Se trata de ayudar a que no se repitan esos errores", comentó el senador.
Así, Bordaberry enumeró las fallas de los gobiernos del FA, entre los que se encuentran la política carcelaria, la "equivocada percepción sobre la seguridad" y el "equivocado concepto de la sensación térmica". "El cuarto error fue no percibir que el problema del narcotráfico estaba creciendo en el Uruguay", añadió.
"Para el Frente Amplio todo estaba bien y era, a lo sumo, un tema político; el narcotráfico era una cosa lejana, de México, de Colombia. El narcotráfico avanzaba. Se sumó atención privilegiada a algunos narcos: recordamos a Morabito escapándose en taxi, a González Valencia con una cantidad de beneficios, y también Marset, que ya operaba en aquellos años”, explicó.
Finalmente, aseguró que el quinto error "y quizás de los más graves fue culpar a la pobreza de la inseguridad". "Es una agresión hacia la gente pobre, que en su enorme mayoría es honesta", aseveró.
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