Fue una semana de intensa actividad para el gobierno. Comenzó con actividades en Montevideo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), cuyo secretario general, Mathias Cormann, fue recibido por el presidente Yamandú Orsi, mientras que hubo además eventos con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), CAF y el Mercosur.
El acercamiento a la OCDE es notorio y ya hay varios economistas que sugieren que el coqueteo del gobierno podría derivar en una eventual adhesión como parte de la estrategia para formar parte del establecimiento de las reglas a nivel global.
En materia de comercio exterior, quedó lejos la eventual cesión de la cuota de carne a Brasil ante la aparente negativa de China, pero el acuerdo con Indonesia para habilitar exportaciones de soja, trigo y cítricos supuso una buena noticia. “Y todavía falta la carne, que es más que importante”, insistió una alta fuente de Cancillería.
“Ya pasado el conflicto en el puerto, esperemos que todo empiece a dinamizarse”, agregó, al hacerse eco del principio de acuerdo en Terminal Cuenca del Plata (TCP), aunque su interlocutor, con cierta picardía, le contestó: “Bueno, parece resuelto. Pero viste que ahora Katoen Natie amenazó con ir a juicio si hay una nueva terminal”.
Lo cierto es que tras el extenso conflicto portuario la situación parece encaminarse en el horizonte. Una nueva disyuntiva podría terminar de afectar una ya deteriorada reputación internacional en el Puerto de Montevideo, según coinciden analistas.
Temporada
La temporada ya se palpita en Punta del Este y la transformación del tradicional Enjoy hacia el Fasano Península está en marcha. Se trata de un proyecto ambicioso que apunta a reposicionar uno de los puntos emblemáticos de Playa Mansa hacia un segmento de todavía mayor lujo y que permanecerá abierto este verano, aun mientras avanzan las reformas.
Es en ese marco que comenzaron algunas visitas al emprendimiento, entre las que estuvieron las del reconocido empresario brasileño y presidente del Consejo de Administración de JHSF Participações SA, José Auriemo Neto, así como las del ministro de Turismo, Pablo Menoni, y el intendente Miguel Abella.
También hubo recorridos de prensa, de los que participó Ámbito, en este caso con las presencias del director del proyecto Fasano Península, Rodrigo Galvao, así como los representantes de Enjoy, Javier Azcurra y Diego Berná.
A la hora de la cena, justamente la gastronomía fue tema de conversación. “Enjoy siempre fue garantía de alta calidad”, comentó uno de los periodistas mientras degustaba distintas variedades de quesos y fiambres a modo de entrada. “A esto me refiero”, agregó minutos después cuando llegó el plato principal, un osobuco de cordero a la milanesa.
No obstante, esa cocina reconocida tendría un upgrade como parte del cambio de perfil. Es que Fasano prevé virar hacia una propuesta de mayor lujo, con el regreso de un cocinero de Maldonado que ya trabajó en el grupo en Brasil y Estados Unidos. A eso se suma la llegada de restaurantes de gastronomía francesa e italiana.
“Esta renovación es más que bienvenida”, comentó uno de los presentes ya a la hora del tiramisú, aunque se mostró expectante de cara a la temporada. Es que el público que atraerá el megaproyecto puede ser más exclusivo y también más reservado que el que llegaba años anteriores. ¿Puede afectar al “movimiento” del verano y a la necesaria visibilidad pública? La duda quedó planteada, aunque la llegada de visitantes de mayor poder adquisitivo puede suponer también una buena noticia para un componente clave: el gasto.
Mensajes
La exposición del expresidente Luis Lacalle Pou en el coloquio de IDEA en Mar del Plata —ciudad costera del país vecino donde aprovechó las olas para practicar surf—, no pasó inadvertida para el empresariado argentino. Si bien no fue un discurso novedoso el del exmandatario, con una idea que giró en torno a la estabilidad uruguaya, el liderazgo político y la importancia de lograr consensos.
Ante un recinto colmado y con gente hasta en los pasillos, Lacalle Pou se refirió al rol de los mandatarios y habló de tener virtudes como “paciencia, prudencia y equilibrio”, para luego sentenciar: “El presidente tiene que ser factor primario de unión y no de separación”. Mencionó también su leitmotiv, el de “firme con las ideas, suave con las personas”, mientras también lanzó un guiño a los empresarios al señalar que “debe aportar experiencia y conocimiento”.
“Redondito el discurso, ¿no?”, comentó uno de los analistas presentes tras el cerrado aplauso del auditorio. “El contraste es notorio”, le respondió su contraparte, un avezado periodista, aludiendo al presidente argentino, Javier Milei, pero en la previa a la disertación del mandatario que cerró la primera jornada, donde denunció “siete golpes de Estado y actos terroristas en la calle”.
El analista le dio además una vuelta de tuerca al asunto y puso la mira en el sector privado. “La invitación a Lacalle Pou —y el contenido de su discurso—, ¿puede ser un mensaje de la organización a Milei?”, preguntó, casi en tono de afirmación, haciéndose eco del mensaje sobre la institucionalidad uruguaya y de una derecha “más moderada” en comparación con el líder de La Libertad Avanza (LLA).
Para la política local, la presencia de Lacalle Pou en Argentina también tuvo dobles lecturas, aunque con un consenso bastante grande: el referente del Partido Nacional (PN) está construyendo lentamente los cimientos de su candidatura para 2029, aunque, por ahora, calculando su regreso a la arena pública con apariciones medidas.