La diversidad de China es conocida en todo el mundo. Por eso no sorprendió la amplitud ideológica y política que rodeó al evento en la Embajada en Uruguay, donde a la presidenta en ejercicio, Carolina Cosse, se reunieron figuras de todo el arco político local, pero también representantes del mundo empresarial y de los sindicatos.
Charlas de quincho: amplitud oriental, un gesto inesperado y la política en movimiento
Un evento del gigante asiático reunió a todo el arco político uruguayo, mientras que llamó la atención la presencia de una jerarca en un acto sindical. La puja entre izquierda y derecha, más presente que nunca en la región.
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Carolina Cosse y Julio María Sanguinetti coincidieron en un acto de la Embajada de China en Uruguay.
“Es sabida la importancia y la utilidad de China. En el mundo y en Uruguay”, comentó un dirigente político del Frente Amplio (FA) presente en la actividad. Es que no faltaron referentes de distintas vertientes del oficialismo, así como de la oposición, pasando por el líder de Cabildo Abierto (CA), Guido Manini Ríos, hasta el expresidente Julio María Sanguinetti y el senador del Partido Colorado (PC), Andrés Ojeda.
En la cita hubo también dirigentes del Partido Nacional (PN), entre los que se contaron el senador Sebastián da Silva y el director por la oposición de la Administración Nacional de Puertos (ANP), Jorge Gandini. “Se lo vio hablando mucho por teléfono y con notorio rostro de preocupación”, contó uno de los presentes, en medio de la polémica que envuelve a su entorno tras la detención de Pablo Leiva, un asesor del edil del PN en Montevideo, Gonzalo Gómez, condenado por lavado de activos.
Una postal que no pasó inadvertida fue la presencia en el acto de cuatro mujeres en roles de poder. Es que Cosse estaba en su rol de presidenta en ejercicio por el viaje de Yamandú Orsi a Nueva York, mientras Blanca Rodríguez acudió como vicepresidenta en ejercicio y Valeria Csukasi actuó como canciller interina. A ellas se sumó la presidenta de la Suprema Corte de Justicia, Doris Morales Martínez.
Presencia
La presencia de la propia Csukasi sorprendió también el jueves en la protesta de los sindicatos industriales contra la adhesión al Acuerdo Transpacífico (Cptpp). La subsecretaria de Relaciones Exteriores es una de las fervientes defensoras de la apertura comercial y una de las más hábiles negociadoras de la posición uruguaya.
Sin embargo, se acercó al acto que tenía lugar en la puerta de la Cancillería y saludó a los militantes del PIT-CNT que se manifestaban contra la cartera por los eventuales impactos del acuerdo en el sector industrial. “Ojalá se cambiara la posición, pero bien la mujer”, reconoció uno de los líderes sindicales, sorprendido con la postura.
El gesto no causó el mismo impacto en la interna oficialista. “Es algo que no sucede mucho y se da cuando el canciller (Mario Lubetkin) está en Nueva York. Puede ser un buen gesto, pero también generar un hecho político para posicionarse”, comentó un analista político, vinculado al frenteamplismo.
Agenda
La dicotomía entre izquierda y derecha parece haber resurgido en la región, con presencia mayoritaria de gobiernos más conservadores en América Latina (y a la espera de las elecciones en Brasil). Como es costumbre, el Centro de Estudios para el Desarrollo (CED) marca el paso en la agenda liberal y en ese marco se inscribió la conferencia del expresidente de Ecuador, Guillermo Lasso, sobre integración regional.
El mandatario no solo elogió a los expresidentes Luis Alberto Lacalle Herrera y Luis Lacalle Pou, sino que dijo estar convencido de que este último volverá a encabezar los destinos de Uruguay a partir de 2030.
Por ahora, el líder blanco se mantiene fuera de escena, pero será importante su regreso a la arena pública en Argentina, donde participará la semana próxima del coloquio de IDEA. No se esperan críticas explícitas al gobierno ni definiciones a futuro, pero sí puede haber pistas o menciones implícitas de cómo observa el panorama actual.
Mientras tanto, en el Partido Nacional miran con recelo la estrategia en política internacional del gobierno. Y uno de los que lo exteriorizó fue el senador Da Silva, quien consideró que el diálogo por el discurso en la ONU “fue al santo botón”, al mostrarse en contra del planteo de Orsi sobre el bloqueo a Cuba.
Más allá de las críticas por el contenido, el presidente salió más que airoso ante la Asamblea General. “Hizo hasta un tributo al pueblo de Estados Unidos al principio”, valoró un analista político, que consideró que fue “el mejor discurso” que pronunció el mandatario en el año y medio que lleva al frente de la gestión.

