6 de noviembre 2026 - 11:25

Charlas de quincho: "Un país laico, gracias a Dios", sensaciones de alivio y un anuncio en la mira

La llegada de León XIV impacta a la sociedad uruguaya, mientras, la política y el mercado reaccionan a la crisis en Paraguay. Gabriel Oddone generó cierta sorpresa al referirse a la meta de inflación.

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Fernando Pereira se refirió a la llegada de León XIV a Uruguay durante un conversatorio y señaló que "es un país laico, gracias a Dios".

La llegada de León XIV a Uruguay movilizó a toda la sociedad uruguaya. Desde los fieles católicos —alrededor de un tercio, según indican las encuestas—, hasta dirigentes de todo el arco político, comerciantes y representantes del sector turístico, que mostró un gran dinamismo en Montevideo, Paysandú y Florida, los puntos elegidos por el Papa en su gira.

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Este fin de semana los ojos del mundo estarán posados en Uruguay. Se trata del regreso de un Pontífice a 38 años del arribo de Juan Pablo II y su primera escala en la gira que también incluye Argentina y Perú. En el gobierno, creen que la elección no es casual, sino “una señal fuerte” su visita a un país de tradición secular.

Conscientes de este escenario, en el Frente Amplio (FA) se organizó el pasado martes un panel vinculado al cristianismo en la Huella de Seregni, que contó con la participación del presidente de la fuerza, Fernando Pereira, quien defendió la religiosidad del partido y dejó dos frases para sintetizar su pensamiento.

Al abrir su discurso, despertó las risas del público al citar al historiador Gerardo Caetano y señalar que “Uruguay es el país más laico del mundo, gracias a Dios”. No fue el único guiño, ya que también reveló la frase que le dijo un cardenal atribuyendo al fallecido papa Francisco. “En Uruguay están los marxistas más cristianos del mundo y los cristianos más marxistas del mundo", citó, entre risas celebratorias que coincidían con su parecer.

No obstante, la secularización es tomada en serio y prueba de ello fue lo ocurrido en el Parlamento. El presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Goñi, del Partido Nacional (PN), propuso iluminar el Palacio Legislativo con los colores amarillo y blanco que representan al Vaticano, pero desde el FA salieron a rechazar de pleno la posibilidad.

El diputado del FA, Fernando Amado, lo acusó de “promocionar su religión” de haber “violado la laicidad en más de una oportunidad”, al oponerse a la medida. Para Goñi, se trata de “un gesto mínimo” y cuestionó a su par por “subestimar la madurez de conciencia de los uruguayos”.

Lo cierto es que la fachada del edificio se suele iluminar con colores alusivos a fiestas patrias o campañas de bien público. León XIV es el jefe de Estado del Vaticano, pero su faceta de líder de la Iglesia Católica pesa más, por lo que el homenaje, parece, no tendrá lugar.

Paraguay

La crisis política en Paraguay que derivó en la renuncia del presidente Santiago Peña del poder y su sometimiento a juicio político está siendo seguida de cerca en el país, tanto en la política como en la plaza financiera.

La situación, derivada del escándalo con el Ueno Bank, admite varios análisis en la plaza local. Por un lado, las turbulencias en un país se la región que resaltaba por su solidez y apertura, hacen saltar las alarmas. Por otro, la institucionalidad uruguaya y su estabilidad asoman como fortalezas que podrían inclinar la balanza para evitar cimbronazos.

Este último camino fue el que eligieron resaltar algunos integrantes del oficialismo y de la oposición. Para el senador Daniel Caggiani lo ocurrido “debe hacer valorar más la fortaleza democrática”, quien destacó el “modelo exitoso” de Uruguay y resumió: “Esto no fue magia, es una construcción histórica”. Algunas voces blancas también se hicieron oír, entre ellas las de Sebastián Da Silva, quien consideró que Peña presentó su renuncia “como tiene que ser”, aunque aprovechó para tirarle al gobierno: “El peor FA de la historia tuitea y goza con la ajena, pero no gobierna”.

La reacción también fue de una mezcla de orgullo y alivio entre varios inversores y corredores locales. “Seguimos como los mejores de la clase”, comentó uno mientras miraba las pantallas en sus oficinas en el WTC, mientras otro, —un poco en broma y en serio—aludió al parecido fonético y le lanzó: “Espero que ninguno se confunda y apriete el botón incorrecto”.

Más allá de estos sentimientos positivos, también hubo otros de cautela. “No hay que escupir para arriba”, advirtió un avezado economista, mientras otro analista no dudó en cuestionar lo que consideran un uso político del tema. “Eso va en contra de la tradición uruguaya”, sentenció.

Inflación

“¿En serio dijo eso?”, preguntó, sorprendido, un periodista al conocer el anuncio del ministro Gabriel Oddone sobre una eventual revisión de la meta de inflación por debajo del 4,5%. La vocación del equipo económico y del Banco Central del Uruguay (BCU) es explícita y, por lo tanto, esperada. Lo que no cerraba del todo era la declaración en el país vecino y en un momento de aceleración del IPC, que llegó al 4,87% y podría alejarse transitoriamente del objetivo al influjo del efecto Medio Oriente.

“Bueno, lo dijo en un país donde la inflación es un drama. Creo que fue un guiño a la estabilidad y el clima de negocios, pensando en clave inversora y en que lo escuchen empresarios”, respondió un analista político. Es verdad que Oddone cosechó elogios y aplausos en su gira por Argentina, con destacadas apariciones periodísticas y presentaciones ante referentes del sector privado.

“Creo que es bueno para seguir mostrando las virtudes. Dejó una gran impresión”, añadió. Un poco más irónico, su contraparte le respondió: “Sí, van a hacer falta inversiones del otro lado del charco. Porque además viste que la encuesta de Exante mostró que no hay un gran clima el empresariado local y la desaprobación del gobierno sigue muy alta”.

Con todo, el relevamiento de la consultora demostró que los ejecutivos consideran al manejo de la inflación como el mayor activo de la administración de Yamandú Orsi. Una posible reducción de la meta desde el 4,5% actual tiene consenso entre los economistas más destacados —su anuncio en el país vecino no tanto—, aunque para que se materialice consideran fundamental materializar la autonomía del BCU y ajustar aún más las cuentas fiscales. Por el momento, las advertencias fueron presentadas y la pelota queda en manos del Ejecutivo.

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