La remontada de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje de Brasil no fue indiferente para Uruguay. Tampoco la derrota y la posterior fuga del candidato opositor, Flávio Bolsonaro, quien ya está en Estados Unidos luego de un viaje con escalas en Argentina y Ecuador. El triunfo del oficialismo brasileño tendrá también sus impactos a nivel Mercosur.
Charlas de quincho: aliados regionales, grieta política y preocupaciones de verano
La remontada de Lula da Silva reacomoda el escenario político y el fallo por Aratirí reactiva disputas del pasado. La temporada, en la mira por varios factores.
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Charlas de quincho: señales vaticanas, una figura con proyección y contraste entre orillas
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Reelección de Lula da Silva: qué cambia para Uruguay y qué desafíos abre en la región
La victoria de Lula da Silva abre un panorama regional diferente para Uruguay al que se preveía si triunfaba Flávio Bolsonaro.
Aunque en el gobierno se intentó impostar una neutralidad en pos de la relación con el país vecino, que es uno de los principales socios comerciales, el resultado electoral del pasado domingo fue un bálsamo. Es que una derrota de Lula hubiera dejado a Yamandú Orsi como el único presidente vinculado al progresismo en la región, mientras que su continuidad garantiza un aliado poderoso a nivel regional y con proyección mundial.
El anverso de esa mirada tiene que ver con la relación del líder brasileño con sus pares de Estados Unidos, Donald Trump, y de Argentina, Javier Milei. Con este último, la tensión parece ir en crescendo, luego de que Bolsonaro partiera desde Misiones y con la venia oficial, luego de fuertes cruces entre ambos y con el vínculo diplomático en su menor nivel histórico. En cuanto a EEUU, si bien Trump señaló que Lula “le cae bien”, la imposición de aranceles extra fue una medida difícil de asimilar para el referente del PT.
“Hay que evitar un alineamiento automático por cuestiones ideológicas”, advirtió al respecto un prestigioso analista internacional. La preocupación es clara: Brasil podría girar hacia China y tensionar el Mercosur ante los desacuerdos con Argentina. “Uruguay tiene a China como principal socio en comercio de bienes, pero EEUU es el más importante en servicios y la Unión Europea en inversiones. Esto quiere decir que debemos ser pragmáticos e ir por nuestros propios intereses”, redondeó el experto.
En el Ejecutivo, la mirada es clara. Ven a Lula como un aliado y a su triunfo como una buena noticia. “Eso no significa que vamos a dejar de velar por los intereses de Uruguay, como lo hicimos siempre”, comentaron desde Torre Ejecutiva y recordaron que el reelecto presidente fue clave para frenar las medidas antidumping para las exportaciones de leche. En la oposición, mientras tanto, cuestionan la “euforia” del Frente Amplio (FA) y algunos, críticos también con Bolsonaro, hasta añoran nostálgicos la figura de Fernando Henrique Cardoso.
Mientras tanto, Lula se prepara para visitar Montevideo en la cumbre del Mercosur, que tendrá lugar el 5 de diciembre. Antes, podría ser orador o participar con un mensaje grabado en la cumbre social, que reúne a sectores progresistas y sindicales de Sudamérica, donde su mensaje será más en tono de líder regional. Con la presencia del brasileño prácticamente descontada y la posibilidad de una cumbre bilateral con Orsi, ¿podrá el gobierno lograr que venga Milei y tener la foto completa?
Grieta
El fallo del Tribunal de Apelaciones de París a favor del Estado uruguayo por el proyecto minero Aratirí desestimó una demanda por 3.536 millones de dólares que hubiera impactado en las arcas públicas. Con un arbitraje iniciado en 2018, la defensa trascendió gobiernos y este jueves se confirmó la resolución favorable.
Una vez más, la grieta política se coló en la resolución de conflictos en el ámbito internacional. Por el lado del gobierno, el prosecretario de Presidencia, Jorge Díaz, consideró al fallo como una demostración de la seriedad en la defensa del interés nacional y también de la seguridad jurídica y respeto a las reglas de juego de Uruguay.
Luego, Díaz fue más lejos al apuntar: “Perdimos un solo arbitraje internacional y fue en la administración anterior, es un dato de la realidad”. También apuntó contra las críticas de la oposición en este caso y las vinculó con Cardama: “Más o menos los mismos augurios han aparecido ahora”.
En la misma línea, dirigentes y militantes frenteamplistas redoblaron la apuesta y recordaron las declaraciones del expresidente Luis Lacalle Pou, que en 2018 había considerado “lamentable” el manejo del proyecto por parte de las gestiones de Tabaré Vázquez y José Mujica. También cuestionaron al exdirector de la OPP, Isaac Alfie, a quien Díaz también se refirió: “Sobre su participación como testigo calificado en contra de la República Oriental del Uruguay, prefiero no opinar”. Sin decirlo, apuntó contra el economista, quien en su momento aclaró que no era “ni defensor, ni parte ni testigo”.
Desde el Partido Nacional (PN), Sebastián Da Silva aseguró que el oficialismo “festeja la solución de un problema en el que el Frente Amplio metió al Uruguay” y puso la lupa en “lo que se gastó en honorarios” por el juicio. Su par del Partido Colorado (PC), Robert Silva, fue en la misma línea al sentenciar que el Ejecutivo “se sigue vistiendo con ropas ajenas, omitiendo decir que estos juicios se iniciaron por el equivocado accionar de gobiernos del propio FA”.
Preocupación
Ante una temporada inminente, el sector turístico tiene en mente dos cosas: la fuerte pérdida de visitantes argentinos en lo que va del año y la llegada del fenómeno climático de El Niño, que pone presión hacia los destinos de sol y playa.
El ministro de Turismo, Pablo Menoni, confirmó recientemente que entre enero y setiembre se perdieron unos 250.000 turistas desde Argentina, aunque vinculó el escenario a un 2025 excepcional y a la situación económica en el país vecino.
“Esperamos que Punta del Este se active en las próximas semanas y los atraiga como siempre. También estamos expectantes con los visitantes que pueden venir desde Brasil”, confió un empresario del sector con fuerte presencia en Maldonado. En ese sentido, el paso del Enjoy a Fasano Península, puede configurar un atractivo.
De todos modos, en el sector privado le rezan al factor climático y se espera que El Niño empiece a retraerse o venga con menos lluvia de las previstas. “Si la gente está por irse a un destino de sol y playa, pero ve que va a ser un verano muy lluvioso, obviamente lo piensa dos veces”, reconoció un agente de viajes, que contrapuso escenario con la buena noticia que suponen las consultas por la visita de León XIV la semana próxima y por albergar la final de la Copa Libertadores a fin de mes.
“Hay un tercer factor que tiene que ver con la situación geopolítica. El petróleo subió y los pasajes de avión aumentaron su precio. Eso puede tener su impacto”, comentó el primer empresario, sobre otra de las alertas. Si bien los actores se mantienen optimistas, prefieren no crear falsas expectativas ante lo que se anticipa como una temporada compleja.

