El Impuesto Mínimo Global que se aplicará en más de 100 países genera debates y preguntas al interior de los sectores comerciales, sobre todo por el impacto negativo que podría llegar a tener en las zonas francas de Uruguay, en un contexto en el que la atracción de empresas e inversiones extranjeras es una cuestión prioritaria para el gobierno de Luis Lacalle Pou.
¿Cómo afectará a Uruguay el Impuesto Mínimo Global?
El "global tax" preocupa por su impacto en las zonas francas uruguayas, y se analizan alternativas aunque todavía es prematuro sacar conclusiones.
-
El Frente Amplio avala la inversión en empresas públicas y marca "diferencias brutales" con las privatizadas de Argentina
-
La empresa petrolera desmintió la muerte de una ballena por la exploración offshore
El CEO de Wolrd Trade Center Free Zone explicó cuales son las fortalezas de Uruguay para atraer empresas e inversores extranjeros.
Los ingresos que Uruguay genera a través de las zonas francas sumaron 1.630 millones de dólares entre 2014 y 2019, una cifra importante en la economía nacional que, mayormente, se ve dinamizada por el sector agropecuario. En este sentido, los posibles impactos que pueda llegar a tener el nuevo impuesto impulsado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) generan desconfianza —si bien todavía es prematuro medirlos—, ya que las empresas instaladas en estas zonas se encuentran exoneradas de impuestos.
Para las cámaras empresariales del país, si bien no ponen en duda el cumplimiento de las disposiciones internacionales una vez llegada su puesta en vigencia, el incremento de burocracias y controles podría desincentivar las inversiones extranjeras. Además, el debate también gira en torno a cómo el “global tax” afecta la asignación de recursos y la autonomía de los países en este sentido.
De qué se trata el Impuesto Mínimo Global
El Impuesto Mínimo Global se trata de la implementación de una imposición efectiva mínima global del 15% a las empresas multinacionales que facturen más de 750 millones de dólares anuales, a través de un impuesto complementario a la casa matriz sobre las ventas.
Las normas modelo de este nuevo tributo fueron presentadas por la OCDE en diciembre de 2021 y, si bien todavía no hay una fecha fija de aplicación, no hay dudas de que se implementará a la brevedad.
Uno de los argumentos principales que sostiene el organismo multilateral a favor del “global tax” es que éste reasignará más de 125.000 millones de dólares de ganancias de las 100 multinacionales más rentables del mundo, lo que beneficiará a los países en los cuales dichas empresas estén instaladas, en tanto cada jurisdicción captará el tributo correspondiente.
De todos modos, son varios los países, además de Uruguay, que intentan evaluar el impacto que el Impuesto Mínimo Global tendrá en sus economías; sobre todo, los menos desarrollados que podrían ver afectado su nivel de inversiones extranjeras.
El nuevo impuesto no implicará necesariamente grandes prejuicios
Más allá de los temores y la incertidumbre, Uruguay trabaja desde hace cuatro años en ajustar sus normativas internas a los lineamientos de la OCDE, sin intenciones de ir en contra de un acuerdo aprobado por gran parte de los países y jurisdicciones del mundo.
En esta línea, hay argumentos que llevan cierta tranquilidad, en la medida de los posible, sobre los efectos del Impuesto Mínimo Global. Por ejemplo, este nuevo tributo no implica la neutralización de los beneficios fiscales de los que gozan las empresas ubicadas en las zonas francas; y el hecho de que el “global tax” alcance solo a las compañías que tengan una facturación anual de más de 750 millones de dólares, reduce el impacto en el país.
Asimismo, es posible que las multinacionales se excluyan de pagar el impuesto a través de mecanismos como la exclusión de rentas en base a la sustancia y el “blending” entre la multinacional y una empresa local. Si bien será necesario aguardar a la implementación efectiva del tributo, ver cómo evoluciona y, también, observar las respuestas de otros países
- Temas
- Uruguay
- zona franca
- impuesto


Dejá tu comentario