El ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, explicó ante la Comisión Permanente del Parlamento el detalle del nuevo paquete de obras para garantizar el abastecimiento de agua potable en la zona metropolitana, el cual supondrá un ahorro de 150 millones de dólares al Estado.
La cancelación del proyecto Arazatí y su posterior renegociación con las empresas que integran el consorcio adjudicatario para lo que iba a ser una planta de agua potable en San José fueron grandes polémicas del año pasado, y la principal razón por la cual Ortuño fue convocado a dar explicaciones en régimen de Comisión General; sobre todo, luego de que el gobierno definiera el paquete de obras que quedará a cargo de Aguas de Montevideo.
Además de destacar lo que será "una inversión histórica de OSE, la más importante desde su fundación”; el ministro insistió en que el nuevo proyecto supondrá un ahorro de 150 millones de dólares respecto de la iniciativa del gobierno anterior, que "no resolvía ni aseguraba el abastecimiento de agua potable tal como fue concebido en su contrato original". Según el jerarca, el también conocido como proyecto Neptuno "solo tenía capacidad de abastecer una tercera parte de la demanda".
La cuestión del ahorro fue uno de los grandes destacados de la jornada, no solo por la menor cantidad de recursos necesarios, sino también porque supone un alivio en la situación financiera compleja que atraviesa la Administración Nacional de Obras Sanitarias del Estado (OSE). En ese sentido, Ortuño subrayó que el ahorro es de más de 150 millones de dólares, porque el costo del contrato pasó de 364 a 213 millones de dólares, mientras que la reducción de la inversión necesaria en obras de abastecimiento de agua potable del área metropolitana pasó de 539 a 388 millones de dólares.
Una nueva línea de bombeo
En el recinto, el ministro sostuvo que todas las obras que fueron anunciadas se llevarán a cabo, y que incluso se agregó una séptima línea de bombeo en Aguas Corrientes: "Nos va a permitir mejorar la calidad del servicio en zonas fundamentales, no sólo de Montevideo, sino de Canelones”.
Consultado por una diferencia de montos respecto de lo señalado en la interpelación que protagonizó en agosto pasado, de 45 millones de dólares extra en la cifra más reciente anunciada, Ortuño sostuvo que la inclusión de la séptima línea de bombeo es lo que explica el incremento del presupuesto en el paquete de obras: "tiene un costo aproximado de 50 millones de dólares", señaló. La línea comenzará en la nueva planta de tratamiento de agua potable —que sumará 200.000 metros cúbicos de agua por día, ampliando la capacidad de Aguas Corrientes a 900.000 cúbicos diarios— y finalizará en la conexión al troncal existente en la ruta 8.
“Esta línea aumentará la capacidad de suministro y permitirá mejoras operativas del sistema metropolitano, particularmente en la zona este. Su principal función es aliviar la carga operativa de la actual quinta línea de bombeo, que se encuentra al límite de su capacidad en épocas estivales y abastece la zona de mayor crecimiento de demanda”, expresó el ministro. Además, “también mejorará la presión en las zonas elevadas, tradicionalmente afectadas por la baja presión de la quinta línea de bombeo”, y contará “con capacidad de expansión futura hacia Ciudad de la Costa”.
Según los legisladores de la oposición, la inclusión de esta séptima línea responde a los cuestionamientos planteados por sus partidos respecto de la versión previa del proyecto, por lo que fue algo destacado.
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