El presidente Luis Lacalle Pou se reunirá en Montevideo junto a sus pares de la región en la LXI cumbre del Mercosur, a partir de las 10, en la que el mandatario de Uruguay le pasará la presidencia pro témpore del bloque al jefe de Estado de Argentina, Alberto Fernández, su principal opositor en términos de lineamientos comerciales, y en medio de tensiones que continúan escalando y temores de una posible ruptura por parte del país de cara a la adhesión al Acuerdo Transpacífico (CPTPP).
Faltan minutos para que comience lo que Lacalle Pou entiende que será una reunión “entretenida”, y los presidentes de los países miembros —con excepción de Jair Bolsonaro, que se ausentará al igual que en el encuentro de julio pasado, en Asunción— se vean cara a cara por primera vez luego de que el gobierno uruguayo anunciara no solo su intención de adherir al CPTPP sino la oficialización de la solicitud de ingreso en solitario y sin consultar a sus socios regionales; lo que obtuvo como respuesta la advertencia inédita de los gobiernos de Argentina, Brasil y Paraguay de iniciar acciones judiciales.
El anfitrión se encuentra en desventaja, sobre todo frente a Alberto Fernández, en quien encuentra al principal detractor. Al menos, hasta que Lula da Silva asuma la presidencia brasileña en enero. Mientras tanto, Lacalle Pou ya arrastra un historial de tensiones con su par argentino, luego de que Uruguay comenzó a buscar la concreción de una Tratado de Libre Comercio (TLC) con China —si bien el acuerdo se encuentra demorado por decisión del país asiático.
Durante la cumbre anterior de jefes de Estado en julio, el mandatario del país vecino sostuvo que “nadie se salva solo”, frente a la postura del Poder Ejecutivo uruguayo, y señaló que estaba dispuesto a "analizar lo que mi amigo Lacalle Pou llama flexibilización, solo quiero que sigamos transitando juntos".
Por su parte, Lacalle Pou le respondió que invitaría al Mercosur a ser parte de las negociaciones pero que, en caso de que rechazaran la propuesta, Uruguay avanzaría igual.
lacalle pou uruguay mercosur.jpg
Lacalle Pou sostuvo que la reunión entre presidentes será "entretenida", con el Acuerdo Transpacífico como tema central.
Esta clase de cruces es la que se espera para este martes a partir de las 10, con los desencuentros en torno al Acuerdo Transpacífico, que representa el 13% del PBI mundial, como tema principal, al igual que sucedió durante la reunión entre los cancilleres del bloque que se llevó a cabo el lunes.
Para la Argentina, el Mercosur es el principal instrumento de inserción económica internacional y constituye una verdadera política de Estado, y constituye el proceso de integración más exitoso en América Latina. Lacalle Pou abrirá la cumbre con la perspectiva contraria, al menos, en las condiciones de comercio actuales; si bien la decisión de permanecer o no en el bloque se considerará ante el hipotético cierre del CPTPP.
Tensión y cruces entre los cancilleres
La previa a la reunión entre presidentes del bloque estuvo protagonizada por los ministros de Relaciones Exteriores de los países miembro, a quienes no les tembló el pulso para expresar su opinión respecto al funcionamiento del Mercosur y las actitudes de sus pares.
En ese sentido, el canciller Francisco Bustillo defendió la iniciativa del gobierno de Luis Lacalle Pou de solicitar la adhesión de Uruguay al Acuerdo Transpacífico, y reiteró la demanda de modernizar el bloque regional para que se proyecte en las nuevas dinámicas y tendencias mundiales. Asimismo, señaló que el Mercosur es imperfecto y languideciente luego de 31 años sin un cambio de perspectiva y con un presente sin acuerdo con las principales potencias del mundo.
Por su parte, tanto el canciller argentino, Santiago Cafiero, como sus pares de Paraguay y Brasil, Julio César Arriola y Alberto França, respondieron criticando el "unilateralismo" uruguayo.
Para el ministro argentino, Uruguay emprende un camino unilateral y que puede desembocar en una ruptura, en tanto la estrategia que eligió el gobierno va en contra de la naturaleza del Mercosur. Al respecto, señaló que no hay que “apresurarse a cerrar acuerdos que, luego, profundicen nuestras brechas productivas y científico-tecnológicas con otros Estados o bloques”; e invitó a Bustillo a poner las oportunidades sobre la mesa del bloque.
Además, Cafiero también desmintió a su par uruguayo en cuanto a la falta de concreción de nuevos acuerdos comerciales: "Se ha trabajado en nuevas aperturas, con Singapur y la profundización de Israel. Se ha trabajado en la reducción del arancel común. Cuando se logra el consenso, las son medidas estables".
En la misma línea se expresaron los cancilleres de Paraguay y Brasil: Arriola señaló que las posiciones unilaterales son inadecuadas y socavan la imagen del Mercosur, por lo que hay que respetar los textos fundacionales y trabajar como un bloque. Mientras que França, en su última reunión, expresó también su preocupación por las negociaciones individuales y los problemas que podrían resultar de ellos; y, si bien destacó que está abierto a discutir modalidades flexibles en los acuerdos externos, éstos deben darse de forma transparente y honesta.
Dejá tu comentario