4 de abril 2026 - 16:09

Donald Trump endurece la presión sobre Irán y amenaza con atacar si no se reabre el estrecho de Ormuz en 48 horas

El ultimátum de Washington eleva la tensión global en torno a un corredor clave para el petróleo, mientras crecen los riesgos sobre el abastecimiento energético.

Donald Trump amenaza con atacar Irán si no abre el estrecho de Ormuz en 48 horas.

Donald Trump amenaza con atacar Irán si no abre el estrecho de Ormuz en 48 horas.

Foto: Reuters

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó la presión sobre Irán al fijar un ultimátum de 48 horas para reabrir el estrecho de Ormuz o alcanzar un acuerdo, en un contexto de máxima tensión militar que suma ahora un episodio sensible para el Pentágono: la búsqueda de un piloto estadounidense desaparecido en territorio iraní.

La advertencia del mandatario llega mientras Washington enfrenta las consecuencias de un revés operativo. En los últimos días, dos aeronaves militares fueron derribadas en la región: un caza F-15E cayó dentro de Irán y un A-10 resultó alcanzado durante una misión de rescate.

En el caso del F-15E, sus dos tripulantes lograron eyectarse, pero solo uno fue rescatado. El segundo permanece desaparecido y es intensamente buscado tanto por fuerzas estadounidenses como por unidades iraníes en la zona del impacto. La situación agrega un componente crítico al conflicto: según reportes oficiales, incluso las operaciones de rescate fueron atacadas, con helicópteros estadounidenses bajo fuego mientras intentaban recuperar a la tripulación.

Del lado iraní, la Guardia Revolucionaria inició un operativo propio para localizar al piloto y llegó a instar a civiles a colaborar en su captura, lo que eleva el riesgo sobre el militar desaparecido y aumenta la presión política sobre la Casa Blanca.

La amenaza de Trump

Este episodio se da en paralelo al endurecimiento del discurso de Trump, quien advirtió que “el tiempo se agota” y que, de no haber avances, Estados Unidos podría intensificar los ataques, incluyendo objetivos estratégicos iraníes.

En el centro de la disputa aparece el estrecho de Ormuz, un corredor clave para el comercio energético global que permanece parcialmente bloqueado en el marco de la guerra. La interrupción del tránsito ya genera impactos en los mercados internacionales, con subas en el precio del crudo y preocupación por el abastecimiento.

El conflicto, que lleva varias semanas, deja además un saldo creciente de bajas: al menos 13 militares estadounidenses murieron y más de 300 resultaron heridos, según datos difundidos en medio de la escalada.

Desde Teherán, en tanto, las autoridades rechazaron las condiciones planteadas por la Casa Blanca y mantienen una postura desafiante, al tiempo que no descartan eventuales instancias de diálogo bajo otros términos. La tensión se ve agravada por la posibilidad de nuevas acciones militares en caso de que no se alcance una salida diplomática en el corto plazo.

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