El proyecto de ley de ingreso a las intendencias por concurso dio un paso más hacia su aprobación en el Senado y despertó nuevas rispideces entre los dos principales partidos de la oposición, el Partido Colorado (PC) y el Partido Nacional (PN), en torno a una de las modificaciones que, ahora, la Cámara de Diputados deberá aprobar.
"De la meritocracia a la dedocracia", la ley de ingreso a intendencias genera rispideces en la oposición
El senador del Partido Colorado, Pedro Bordaberry, apuntó contra el resurgimiento de la "vieja política del acomodo", mientras desde el Partido Nacional votaron el proyecto en cuestión.
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Pedro Bordaberry aseguró que, tras los cambios, la ley de ingreso a intendencias pasa "de la meritocracia a la dedocracia".
Los roces entre blancos y colorados son cada vez más frecuentes, sobre todo a nivel parlamentario, y el proyecto de ingreso a las intendencias parece haber puesto el dedo en una llaga particularmente dolorosa para el PC, desde cuyas filas fue impulsada la iniciativa en cuestión. Es que las modificaciones en el texto —razón por la cual Diputados deberá volver a tratar la ley para terminar de sancionarla—, particularmente en un artículo, fue calificada como una "vergüenza" por parte del líder de Vamos Uruguay, Pedro Bordaberry, durante el debate; y recientemente volvió a ser tema de sus críticas.
"Resucitó la vieja política. La del acomodo, las decisiones inexplicables, las ventajas para algunos, las postergaciones para los que tienen derechos, los amiguismos y las conveniencias personales", señaló a través de una extensa y lapidaria publicación en sus redes sociales en la que apuntó a la "peor cara" del sistema político. Uno de los aspectos criticados fue, efectivamente, la modificación del proyecto de ley de ingreso a las intendencias.
"El aprobado hace unos meses establecía algo muy simple: todos los ingresos debían hacerse por concurso. Sin favores a nadie. Es increíble que se cuestione esto hoy en día. Somos todos iguales ante la ley y tenemos derecho a ingresar a la función pública en igualdad de condiciones. Pasa en la ANEP, en el BROU y en la mayoría de los organismos públicos. Pero no en las intendencias. Ahí el mérito entra por la puerta del costado", expresó el senador colorado, que apuntó que "en el Senado, con los votos del Frente Amplio (FA) y del Partido Nacional, se transformó esa ley que establecía la transparencia en una ley de ingreso a las intendencias sin concurso": "Es decir, en lo contrario. De la meritocracia a la dedocracia".
En ese sentido, Bordaberry sostuvo que "legalizaron el amiguismo, el favor electoral, el ingreso 'porque sí'". "Eso sí, limitándolo al 4% de los cargos presupuestados, se justificaron. Un 4% simpático: el cupo para los que tienen padrino. Esto equivale a que la Intendencia de Montevideo puede ingresar sin concurso a 300 personas, la de Canelones a 100, la de Maldonado a 90… y así seguimos. Una vergüenza con firma y sello. Votamos en contra obviamente", concluyó.
Durante el debate, el líder de Vamos Uruguay había argumentado, en la misma línea, que "no se puede permitir que se habilite el ingreso directo de un porcentaje de cargos sin un proceso de selección transparente". Esta postura fue respaldada por otros miembros de su partido, quienes expresaron su preocupación por la posible politización del ingreso a la función pública departamental.
El visto bueno en el Congreso de Intendentes y en el Partido Nacional
En contrapartida, el Congreso de Intendentes vio con buenos ojos la aprobación de la ley que, igualmente, ahora volverá a la Cámara baja para terminar de ser aprobada. El organismo departamental consideró valorable que la iniciativa naciera de la negociación con los intendentes, tal y como señaló su presidente, Nicolás Olivera.
“Fue un buen trabajo del Congreso, reuniendo la unanimidad de los intendentes y con un buen ida y vuelta con el Parlamento”, destacó el dirigente del Partido Nacional.
La contrapostura no pasa desapercibida en el clima de tensiones entre blancos y colorados: con excepción de Rivera, todos los departamentos del país están gobernados por el PN —en un mayor porcentaje— o por el Frente Amplio (FA); y las críticas de Bordaberry apuntan directamente contra la actitud mostrada por ambos partidos al votar las modificaciones en la ley. Si bien no hubo un cruce directo entre el PC y los intendentes, las diferencias son evidentes sobre el tema en cuestión.

