El Banco Central del Uruguay (BCU) avanza con un proyecto normativo que busca hacer obligatoria la advertencia por parte de las instituciones bancarias y financieras respecto de los riesgos cambiarios a quienes tienen depósitos en dólares; una situación que representa el 68% de las colocaciones y obligaciones financieras del país.
El objetivo de desdolarizar el ahorro de los uruguayos —como paso fundamental para la desdolarización de la economía en general— es uno de los objetivos centrales del BCU, como ya han expresado sus autoridades en varias ocasiones y como pretenden hacer con el nuevo proyecto normativo, que apunta a entregar a los clientes "información clara sobre los riesgos derivados de las variaciones" en la cotización del dólar. El diagnóstico de partida es bastante ilustrativo: en promedio, el 68% de los depósitos y otras obligaciones financieras de los bancos y de la cooperativa de intermediación Fucerep estaba nominada en dólares, a fines de abril, según informó Búsqueda.
Esto supone un total de 34.000 millones de dólares en un total de depósitos que asciende a los 49 millones de dólares, a partir de lo que se desprende de los datos con los que cuenta el Banco Central.
De todos modos, la proporción varía significativamente según la institución, con el Banco Hipotecario en un extremo —apenas un 0,3% del ahorro de sus clientes nominados en dólares— y la sucursal del Nación Argentina en el otro —99% de los depósitos en esa divisa—, tal y como indican las estadísticas oficiales. En el caso de Fucerep, algo más de la quinta parte de los depósitos eran en la divisa estadounidense.
Los titulares de cuentas bancarias en todas las monedas eran unos 4 millones y los clientes no residentes en el país rondan los 64.000.
¿De qué trata el proyecto del BCU para tratar de desdolarizar los depósitos?
La iniciativa que el BCU puso en consulta consiste en una obligatoriedad para bancos e instituciones financieras de informar textual y personalmente a sus clientes sobre el impacto que las variaciones del tipo de cambio pueden tener en sus niveles de ahorro, con la posibilidad de que "recuperen menos de lo que depositaron" contabilizado en pesos. En paralelo, los ahorristas deberán firmar y declarar "haber leído y entendido lo informado sobre el riesgo de tipo de cambio".
El objetivo, según el comunicado oficial reciente, es asegurar que los clientes reciban información clara sobre los riesgos derivados de las variaciones en el tipo de cambio —que, en los últimos 20 años, llevaron a que una persona que ahorró en dólares ganara menos que una que lo hizo en pesos—, y contribuir a que los depositantes cuente con los elementos adecuados para la toma de decisiones informadas.
Dicha información deberá estar contenida en un documento independiente de las condiciones generales y particulares del contrato y deberá exponerse de manera destacada, además de contar con la firma del cliente. En los casos de clientes que ya tengan cuentas vigentes en moneda extranjera, la información deberá ser notificada de manera personal, salvo en aquellos casos en que el depositante sea una institución financiera.