8 de septiembre 2026 - 19:45

El conflicto en Terminal Cuenca del Plata provoca pérdidas de hasta u$s 500.000 diarios al transporte de carga

La ITPC advirtió por demoras de hasta 18 horas para ingresar al puerto y consideró insuficiente la guardia gremial implementada durante el conflicto.

Los transportes de carga perdieron hasta 500.000 dólares por día por los conflictos en TCP. 

Los transportes de carga perdieron hasta 500.000 dólares por día por los conflictos en TCP. 

Foto: ANP

El conflicto laboral en la Terminal Cuenca del Plata (TCP) genera pérdidas de facturación de entre 400.000 y 500.000 dólares diarios para el transporte de carga, según advirtió la Intergremial de Transporte Profesional de Carga (ITPC), mientras la operativa de la principal terminal de contenedores del Puerto de Montevideo comienza a retomarse tras las últimas interrupciones.

La gremial expresó su preocupación por la prolongación del conflicto y sostuvo que la guardia sindical implementada durante las paralizaciones “resulta insuficiente para garantizar una operativa adecuada”, con consecuencias directas para los transportistas. Según la ITPC, durante las últimas jornadas se registraron demoras de hasta 18 horas para el ingreso de camiones al puerto, un escenario al que atribuyó pérdidas estimadas para el sector de entre 400.000 y 500.000 dólares por día en facturación.

La organización también advirtió que la existencia de una guardia gremial puede generar entre clientes y usuarios “una percepción equivocada de que el puerto está operativo con normalidad”, cuando considera que el servicio que se está prestando no alcanza para responder adecuadamente a la demanda. Según planteó la gremial, esa situación agrega incertidumbre y nuevos perjuicios a una actividad que viene siendo afectada por las sucesivas interrupciones.

La operativa comienza a normalizarse tras las medidas

La advertencia de los transportistas se produjo mientras la actividad en la terminal comenzaba a retomarse desde las 15, después de varias jornadas de conflicto vinculadas a la negociación de un nuevo convenio colectivo entre los trabajadores y Katoen Natie, accionista mayoritario de TCP.

Las conversaciones parecían acercarse a una salida luego de que la asamblea del sindicato aceptara la última propuesta presentada por la compañía, aunque condicionó el acuerdo a la reducción de la duración del convenio colectivo de cinco a dos años.

El presidente del gremio, Álvaro Reinaldo, consideró que esa modificación puede constituir “una buena salida” teniendo en cuenta el cronograma de obras en la terminal. “Las obras están atrasadas, van a demorar un año y pico más, entonces, un proceso de dos años de convenio entendíamos que era una salida decente para ambas partes”, sostuvo. “Es un alivio para todas las partes y dentro de dos años, con las obras terminadas, tendríamos que charlar un nuevo convenio”, agregó.

Como parte del esquema aplicado durante el conflicto, los trabajadores se comprometieron a realizar guardias gremiales en las jornadas de paro. La medida comenzó a implementarse desde el lunes a las 10, cuando se inició una paralización por tiempo indeterminado.

Katoen Natie pidió declarar la esencialidad

Pese a la guardia, Katoen Natie sostuvo que la operativa permaneció “severamente restringida” y formalizó por escrito la solicitud para que los servicios portuarios vinculados a la carga contenerizada sean declarados esenciales. La empresa afirmó que “las reiteradas paralizaciones y la insuficiencia de la guardia gremial dispuesta durante las últimas horas han afectado severamente la operativa”, con perjuicios para TCP, sus clientes, los usuarios del puerto y la cadena logística.

“Ante estos antecedentes, se han dado instrucciones para solicitar formalmente a las autoridades competentes la declaración de esencialidad de los servicios portuarios vinculados a la carga contenerizada”, comunicó la compañía. La empresa señaló que la adopción y el alcance de una eventual medida quedarán a criterio de las autoridades y tampoco descartó avanzar con acciones legales.

La postura coincide con el diagnóstico de la ITPC respecto de las guardias. La gremial de transportistas exhortó a las partes a alcanzar un acuerdo que permita restablecer el funcionamiento normal y terminar con las afectaciones sobre el sector.

El gobierno mantiene su rechazo a la esencialidad

El planteo de declarar la esencialidad también fue impulsado por sectores de la oposición y cámaras empresariales vinculadas a la actividad exportadora, aunque el gobierno mantiene hasta ahora una postura contraria a avanzar en esa dirección. El secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, sostuvo que la declaración de esencialidad “no la pide la empresa, la pide el sistema político” y remarcó que el conflicto se encuentra concentrado específicamente en la terminal de contenedores.

“El Puerto de Montevideo no está parado, tenemos un problema entre un sindicato y una empresa privada que tiene la terminal de contenedores. El resto de las actividades portuarias está funcionando correctamente”, afirmó. Sánchez señaló además que antes de la nueva escalada se habían registrado 23 días sin interrupciones y consideró que las partes se encuentran cerca de alcanzar un acuerdo.

El ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, expresó una posición similar y sostuvo que no es el conjunto del puerto el que se encuentra en conflicto, sino específicamente TCP. Con ese escenario, este martes está prevista una nueva instancia tripartita en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) para intentar cerrar un acuerdo que permita normalizar definitivamente la actividad.

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