El dólar global retrocedió este miércoles después de que la Reserva Federal (Fed) mantuviera sin cambios las tasas de interés, una decisión ampliamente esperada que, sin embargo, dejó abiertas las dudas sobre el rumbo de la política monetaria bajo la conducción de Kevin Warsh.
El índice dólar, que mide el desempeño del billete verde frente a una canasta de seis monedas internacionales, cayó un 0,3% hasta los 101,07 puntos. El euro avanzó un 0,4% hasta los 1,1432 dólares, la libra esterlina ganó otro 0,4% hasta los 1,3342 dólares y el dólar cedió un 0,3% frente al yen, aunque la moneda japonesa continúa cerca de su nivel más débil en cuatro décadas.
La Fed resolvió mantener la tasa de referencia en el rango de entre 3,50% y 3,75%, aunque tres de los doce integrantes del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) votaron a favor de una suba de 25 puntos básicos, una señal que refuerza el sesgo restrictivo del organismo. El presidente de la Fed, Kevin Warsh, defendió el debate interno durante la conferencia posterior a la reunión. "Pedí una buena batalla interna, y la conseguí. Ese es el objetivo", afirmó, aunque remarcó que existió un amplio respaldo mayoritario a la decisión adoptada.
Pese a la caída inmediata del dólar, operadores advirtieron que el movimiento podría revertirse. "Hasta ahora la decisión ha sido muy negativa para el dólar, pero en reuniones anteriores la primera reacción terminó siendo equivocada", señaló Juan Pérez, director de operaciones de Monex USA. A su vez, Christopher Hodge, economista jefe para Estados Unidos de Natixis, consideró que la Fed seguirá vigilando la inflación, aunque reconoció que los últimos datos ofrecen margen para mantener la postura actual.
Mientras tanto, la tensión geopolítica volvió a ganar protagonismo. La reanudación de las hostilidades en Medio Oriente impulsó nuevamente los precios internacionales del petróleo, luego de ataques conjuntos de Estados Unidos y Arabia Saudita contra grupos respaldados por Irán en Irak, un factor que podría volver a alimentar las presiones inflacionarias.
El foco del mercado también se traslada ahora hacia Japón. El Banco de Japón (BOJ) anunciará su decisión de política monetaria el viernes y se espera que mantenga las tasas sin cambios, aunque con un mensaje más agresivo frente a una inflación creciente y un yen históricamente debilitado. Analistas de Scotiabank consideran que una postura más dura podría fortalecer a la moneda japonesa hacia el cierre de la semana.
Wall Street profundizó las pérdidas tras la decisión de la Fed
Las acciones estadounidenses cerraron con fuertes caídas luego de que la Fed mantuviera sin cambios las tasas de interés y en la antesala de los resultados trimestrales de Microsoft y Meta, dos de las compañías más representativas del auge de la inteligencia artificial.
El S&P 500 perdió un 1,5% y cerró en 7.317,42 puntos, su nivel más bajo en un mes. El Nasdaq Composite retrocedió un 2,14%, mientras que el Dow Jones cayó un 1,68%. Los fabricantes de chips y las compañías vinculadas a la infraestructura de inteligencia artificial encabezaron las pérdidas, en un contexto donde los inversores siguen cuestionando el elevado nivel de inversión que las grandes tecnológicas destinan al desarrollo de esta tecnología.
Según analistas de Carson Group, la atención del mercado ya se concentra en la reunión de septiembre. "La gran pregunta ahora es cuánta presión tendrá la Reserva Federal para subir las tasas en septiembre. La inflación sigue elevada y el aumento del precio del petróleo mantiene vivo ese riesgo", señalaron.
Entre los movimientos corporativos, Ford avanzó tras mejorar sus previsiones de ganancias para el ejercicio, Visa subió luego de presentar resultados superiores a lo esperado y Vertiv, especializada en infraestructura para inteligencia artificial, cayó tras publicar ingresos inferiores a las estimaciones.