31 de agosto 2026 - 19:42

El dólar global cayó mientras el mercado mira el empleo de Estados Unidos y la Fed evalúa una posible suba de tasas

Los inversores elevaron al 64% las probabilidades de una suba de tasas en septiembre después del mensaje más restrictivo de Kevin Warsh.

ver más

El dolar global comenzó a ajustar sus posiciones a la baja antes del dato de empleo de Estados Unidos.

Foto: Freepik

El dólar global cayó este lunes, en una sesión de operaciones relativamente tranquilas, mientras los inversores comenzaron a concentrarse en el informe de empleo de Estados Unidos, que se conocerá el viernes y podría definir buena parte de las expectativas sobre la próxima decisión de la Reserva Federal (Fed).

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

El índice dólar, que mide el desempeño de la divisa estadounidense frente a una canasta de seis divisas principales, retrocedió 0,24% hasta 99,43 puntos, después de haber alcanzado los 99,73 el viernes, su mayor nivel desde el 17 de agosto.

La moneda estadounidense se encaminó así a cerrar agosto con una nueva caída mensual, aunque el escenario monetario comenzó a cambiar luego del mensaje del presidente de la Fed, Kevin Warsh, en el simposio de Jackson Hole.

Warsh cambió las apuestas del mercado

El discurso de Warsh dejó una señal más restrictiva de lo esperado y llevó a los operadores a aumentar sus apuestas por una suba de tasas en septiembre. El presidente de la Fed sostuvo que el banco central “tendrá trabajo por hacer” si sus responsables no logran suficiente confianza en que la inflación se encamina hacia el objetivo de 2%.

El mensaje fue interpretado como una advertencia de que las tasas podrían mantenerse elevadas durante más tiempo e incluso aumentar nuevamente si la evolución de los precios no ofrece señales suficientes de moderación.

Los mercados de futuros pasaron a descontar una probabilidad de 64% de una suba de tasas en septiembre, frente al 35% que se estimaba antes de las declaraciones de Warsh. "Las declaraciones preparadas de Warsh parecían diseñadas para aumentar las expectativas de subida de tipos, reequilibrar el debate de septiembre a favor de los más intransigentes y reconstruir su credibilidad en la lucha contra la inflación", afirmó Elwin de Groot, jefe de estrategia macroeconómica de Rabobank.

El empleo será la próxima prueba para la Reserva Federal

La atención del mercado pasó ahora al informe de empleo de agosto. Los economistas consultados por Reuters esperan que las empresas estadounidenses hayan incorporado alrededor de 55.000 trabajadores durante el mes.

La cifra será especialmente relevante después de que el informe correspondiente a julio mostrara una caída inesperada de la contratación, dato que había reducido las expectativas de un endurecimiento monetario. Marc Chandler, estratega jefe de mercado de Bannockburn Global Forex, advirtió sobre la importancia del dato.

"Si se produce una caída drástica del empleo, no veo cómo la Reserva Federal puede subir los tipos de interés", señaló. El informe permitirá evaluar si la economía estadounidense mantiene suficiente fortaleza como para soportar tasas más elevadas o si, por el contrario, una nueva debilidad del mercado laboral obligará a la Fed a mantener una postura más prudente.

Inflación y empleo definirán el rumbo de setiembre

El mercado llega al dato laboral después de una serie de indicadores mixtos. La inflación medida por el índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE) aumentó un 3,7% interanual en julio, por encima de las expectativas, mientras que el crecimiento de la economía estadounidense durante el segundo trimestre fue revisado y quedó en 1,5%.

A esto se sumó la evolución de las solicitudes semanales de subsidio por desempleo, que se mantuvieron en niveles relativamente bajos. La combinación de una inflación todavía elevada y un mercado laboral que no muestra un deterioro significativo fortaleció los argumentos de quienes consideran necesario mantener una política monetaria restrictiva. Sin embargo, una desaceleración pronunciada del empleo podría volver a inclinar la balanza en sentido contrario.

El dólar siguió condicionado por la deuda de Estados Unidos

Además de las expectativas de tasas, el dólar continuó condicionado por las dudas que generó la situación fiscal estadounidense. A comienzos de agosto, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció que el gobierno duplicaría el volumen de las recompras trimestrales de bonos del Tesoro de largo plazo.

La medida buscó contener los rendimientos y aliviar las tensiones en el mercado de deuda, pero también despertó preocupación entre inversores que interpretaron la intervención como una posible señal de debilidad fiscal.

El mercado llegó incluso a debatir si la política del Tesoro podía terminar trasladando parte de la presión desde los bonos hacia el dólar. Por eso, aun con el reciente repunte de la moneda estadounidense, el índice dólar todavía se encaminó a registrar su segundo mes consecutivo de pérdidas.

El euro y la libra cerraron agosto con ganancias

Mientras el dólar perdió terreno, otras monedas importantes terminaron agosto con un mejor desempeño. El euro subió 0,27% hasta 1,1615 dólares, mientras que la libra esterlina avanzó 0,07% hasta 1,3544 dólares.

Ambas monedas se encaminaban a registrar ganancias por segundo mes consecutivo. El comportamiento del euro estuvo además condicionado por las expectativas sobre la política monetaria del Banco Central Europeo, mientras que en Reino Unido los mercados siguieron atentos a las perspectivas de inflación y tasas del Banco de Inglaterra.

El yen volvió a moverse cerca de una zona sensible

El yen japonés se fortaleció 0,2%, hasta 159,77 unidades por dólar, después de haber cotizado por debajo del nivel de 160 durante la jornada del viernes. La zona de 160 es especialmente observada por los mercados debido al riesgo de nuevas intervenciones de las autoridades japonesas para frenar una depreciación excesiva de la moneda.

En ese sentido, Bessent afirmó que esperaba que el gobierno y el Banco de Japón tomaran medidas capaces de fortalecer el yen, una declaración que volvió a poner sobre la mesa la posibilidad de nuevos movimientos de política cambiaria.

El mercado enfrenta dos escenarios

Los inversores llegan al comienzo de septiembre con dos posibles escenarios. Un dato de empleo sólido, acompañado por una inflación todavía elevada, podría consolidar las apuestas a favor de una suba de tasas y darle mayor respaldo al dólar.

Por el contrario, una contracción importante del empleo podría obligar a revisar las expectativas que se instalaron después de Jackson Hole y volver a reducir la presión sobre la Fed. Para el mercado cambiario, el informe laboral será así el primer gran examen del nuevo escenario monetario.

La Reserva Federal se reunirá nuevamente los 15 y 16 de septiembre, mientras que antes de esa fecha se conocerán nuevos datos de inflación que también serán determinantes para la decisión. Con el dólar todavía cerca de mínimos de varios meses y un mercado que acaba de elevar con fuerza sus apuestas por una suba de tasas, el dato de empleo del viernes será la próxima gran referencia para saber si el repunte reciente del billete verde puede consolidarse o si volverá a quedar bajo presión.

Las más leídas

Últimas noticias

Te puede interesar