El dólar global retrocedía ligeramente, aunque todavía lograba mantenerse por encima del mínimo previo alcanzado desde el 30 de setiembre, mientras que el euro subía por cuarta sesión consecutiva el jueves, en medio de la baja de los precios energéticos y los resultados electorales en Estados Unidos.
El índice dólar —que mide el desempeño del billete verde en relación con una canasta de otras seis divisas de relevancia internacional— bajaba un 0,10% hasta los 101,38 puntos, luego de que, más temprano, alcanzara los 101,21 puntos, el nivel más bajo en más de un mes. A pesar del cambio político en Estados Unidos, las expectativas sobre la trayectoria de las tasas de interés de la Reserva Federal (Fed) se mantuvieron prácticamente intactas, con una probabilidad del 80,7% de una suba de al menos 25 puntos básicos en diciembre, según CME FedWatch, mientras que la sesión anterior era del 77,4%.
El euro sube por cuarta jornada consecutiva
Por su parte, el euro subió por cuarta sesión consecutiva el jueves, respaldado por la baja de los precios de la energía en medio de la esperanza de que el riesgo de escalada en la guerra en Medio Oriente pudiera disminuir después de que los republicanos perdieran el control del Congreso en las elecciones de mitad de mandato. La resolución del conflicto podría restablecer los flujos petroleros del Golfo interrumpidos por la guerra. Sin embargo, la incertidumbre persiste, y Citi señala que la preocupación de que la Casa Blanca pueda intensificar las tensiones con Irán continúa tras las elecciones de mitad de mandato.
El euro subió un 0,16%, hasta los 1,1268 dólares, tras haber alcanzado los 1,1273 dólares el miércoles, su nivel más alto desde el 6 de octubre. Según los analistas, la menor prima de riesgo en materia de energía y política global, pero mayores riesgos en la implementación de la IA, deberían debilitar al dólar, en favor de la moneda única. Si bien normalmente una caída en los precios de las acciones impulsa al dólar como valor refugio, la dependencia sin precedentes de Estados Unidos de los flujos de capital extranjeros ha invertido la correlación, a la vez que una caída en las acciones tecnológicas ahora haría que el dólar bajara.
Los analistas señalaron que, no obstante, el euro podría enfrentarse a una renovada presión, ya que los inversores moderan las expectativas de un mayor endurecimiento de la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE), mientras persisten las preocupaciones sobre la trayectoria fiscal de Francia y su capacidad para frenar los déficits presupuestarios. El aumento de la deuda pública y la rápida expansión de las finanzas no bancarias podrían limitar la capacidad del banco central para establecer la política monetaria adecuada.
En tanto, la libra esterlina se fortaleció un 0,05% hasta los 1,3478 dólares, preparándose para su séptima subida diaria consecutiva, antes del anuncio de política monetaria del Banco de Inglaterra (BoE) el jueves. El yen se apreció tras la publicación de las actas de la reunión de setiembre del Banco de Japón (BoJ), en la que los responsables de la política monetaria elevaron los tipos de interés a un máximo de 31 años, situándolos en el 1,25%, lo que reforzó las expectativas de nuevas subidas de los tipos de interés.
Las acciones tencológicas siente el impacto de la incertidumbre en Estados Unidos
Los futuros del Nasdaq cayeron el jueves, ya que las acciones relacionadas con chips y centros de datos continuaron bajo presión, mientras que los contratos del S&P 500 se mantuvieron prácticamente sin cambios después de un repunte en la sesión anterior tras la aplastante victoria de los demócratas en las elecciones de mitad de período.
Las acciones de chips en general extendieron las pérdidas después de la caída de la sesión anterior, con Nvidia cayendo un 0,4%, Marvell Technology un 2,5% e Intel, 1,7%.
Las acciones de las empresas de semiconductores, junto con las de compañías vinculadas al desarrollo de la infraestructura de IA, volvieron a caer tras la victoria electoral de los demócratas, incluso en algunos estados clave para los centros de datos, donde la oposición pública a la rápida expansión del sector ha ido en aumento. Mientras tanto, la mayoría de las acciones tecnológicas de gran capitalización consolidaron las ganancias de la sesión anterior, ya que se consideró que un desarrollo más lento de la IA les estaba beneficiando.
Los futuros del Dow Jones subían 258 puntos, un 0,48%, y los futuros del S&P 500 avanzaban 0,5 puntos, un 0,01%. Los futuros del Nasdaq 100, en tanto, bajaban 181 puntos, un 0,63%.
El S&P 500 registró el miércoles su mayor subida porcentual diaria en tres meses, ya que la disminución de la incertidumbre política impulsó el apetito por el riesgo.