El manejo de la Fiscalía General de la Nación está en el centro de una disputa política luego de que la oposición respaldara la continuidad de Mónica Ferrero, una decisión que el oficialismo cuestiona por considerar que dificulta los acuerdos institucionales y profundiza el enfrentamiento en el Senado.
El senador del Frente Amplio (FA), Daniel Caggiani, acusó a la oposición de “minar los puentes de trabajo conjunto” al avanzar en una definición sobre la fiscal de Corte subrogante sin una negociación previa. Según planteó, desde el oficialismo se había propuesto abrir un diálogo para fortalecer organismos de contralor, incluida la Fiscalía, pero ese camino quedó trunco. “Se niegan a considerar la posibilidad de charlar sobre estos temas. Creo que todas las posiciones son válidas, pero lo raro es que se minen los ámbitos de diálogo interpartidario, sobre todo por parte de la coalición".
Caggiani sostuvo que la resolución opositora se apoyó en “un trascendido de prensa que tampoco es verdad” y no en un proceso formal de discusión política, lo que, a su entender, debilita la institucionalidad. En esa línea, cuestionó lo que definió como “una actitud medio infantil” de algunos sectores, al adoptar posiciones sin intercambio previo y con escasa vocación de consenso. También remarcó que este tipo de decisiones no contribuyen al clima político necesario para abordar los problemas del país.
El legislador fue más allá y criticó la lógica de “conferencias de prensa para grandes titulares”, al considerar que ese enfoque se aleja de las responsabilidades que implica la función parlamentaria. Para el Frente Amplio, el episodio refleja una falta de disposición de la coalición opositora para negociar temas sensibles que requieren mayorías especiales en el Senado.
El respaldo de la oposición a la fiscal
En el centro de la disputa aparece la figura de Ferrero, quien actualmente ocupa el cargo de fiscal de Corte de forma interina, ante un sistema político que no se pone de acuerdo para un nombramiento definitivo. Del lado opositor, algunos sectores plantean que se mantenga en el cargo hasta 2030, lo que eleva aún más la tensión política.
Los líderes de la Coalición Republicana explicaron que el gobierno solo tiene dos caminos posibles: votar la designación formal de Ferrero o, en caso contrario, mantener su subrogancia. Este planteo llega luego de que aseguraran que bloquearán cualquier otro candidato propuesto por el oficialismo durante todo el actual periodo de gobierno. De esta manera blindaron la figura de Ferrero al frente de la Fiscalía General de la Nación.
"La decisión de respaldar a Ferrero se funda en la trayectoria personal y profesional y la ética de la fiscal; es lo que habilita el respaldo de esta coalición y es una señal de respaldo institucional", sostuvo el senador blanco Javier García.