El gobierno dio luz verde a la exploración offshore en el mar territorial uruguayo, y la empresa Viridien (CGG Services) quedó autorizada para comenzar las tareas de prospección sísmica en búsqueda de petróleo.
El buque de la empresa Viridien quedó autorizado a comenzar con las tareas de prospección sísmica, y ya se encuentra en el área de exploración de petróleo.
El gobierno dio luz verde a la exploración offshore en el mar uruguayo.
El gobierno dio luz verde a la exploración offshore en el mar territorial uruguayo, y la empresa Viridien (CGG Services) quedó autorizada para comenzar las tareas de prospección sísmica en búsqueda de petróleo.
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El Ministerio de Ambiente, a través de una resolución firmada el viernes por el titular de la cartera, Edgardo Ortuño, autorizó a Viridien a comenzar las tareas de exploración sísmica en el mar uruguayo. Si bien la compañía que buscará petróleo el territorio marítimo nacional ya había logrado la autorización ambiental —junto con otras tres empresas, meses atrás—, ahora recibió el visto bueno en su Plan de Gestión Ambiental (PGA), paso indispensable para poder comenzar las operaciones.
"Apruébense el Plan de Gestión Ambiental, el plan de navegación y la propuesta de mecanismo de compensación económica presentados por CGG Services para las temporadas 1 y 2 de parte de la Fase I-aguas someras (bloque OFF-1) de su proyecto de prospección sísmica offshore tridimensional", dice la resolución ministerial, que también ordena notificar a Dinara, Prefectura y Ancap.
La exploración de Viridien, correspondiente al bloque OFF-1, se llevará a cabo a aproximadamente 180 kilómetros de la costa uruguaya. El área tiene profundidades entre los 70 y los 3.000 metros, en una superficie total de adquisición de información de 4.310 kilómetros cuadrados.
Está previsto que el proceso de exploración dure 104 días, con operaciones en dos tandas o "temporadas": una de 61 días y otra, de 43; con un período de interrupción entre abril y noviembre para no perjudicar la zafra del sector pesquero industrial. La prospección será llevada a cabo por un buque sísmico y dos embarcaciones de apoyo, una de suministro y otra de escolta.
Asimismo, la empresa aclaró en la documentación que presentó al Ministerio de Ambiente que, en caso de llegar a un acuerdo comercial con APA Corporation, que tiene adjudicada la operación el bloque offshore 4, presentará la carta de autorización y un plan de navegación correspondiente para su ejecución. Viridien también tiene autorización para los bloques 2 y 7, aunque por ahora no los explotará.
Al otorgar las autorizaciones, la cartera ambiental estableció que debería haber una distancia mínima de 100 kilómetros entre los buques sísmicos que se encuentren prospectando en simultáneo en áreas aledañas, pero Viridien pidió flexibilizar la medida, algo que quedó condicionado a los resultados de los monitoreos al modelo acústico in-situ que se realicen.
Los cuidados implican llevar a bordo de los buques biólogos marinos que verifiquen que no haya fauna dentro de la distancia de seguridad del buque. Si se detecta la presencia de alguna de estas especies la actividad se detiene. Asimismo, se estableció que "no se podrán activar las fuentes de sonido ante la presencia de cetáceos (ballenas y delfines, entre otros), tortugas y pinnípedos (lobos y leones marinos) en un radio de 1.000 metros y “deberán apagarse inmediatamente” ante la presencia de cetáceos en el radio de mitigación de 1.000 metros y de 600 metros para las tortugas y pinnípedos. Si en 20 minutos se retiran del área de mitigación se podrá continuar con el trabajo sin repetir el trabajo de observación previa.
A su vez, dos sitios de conservación definidos por el gobierno en 2022 —el área de cría permanente de merluza y la plataforma continental incluidas las cabeceras de los cañones submarinos y los montículos de coral— se superponen con el área asociada al proyecto. La empresa planteó medidas para preservar estos ecosistemas así como también reparaciones económicas para la pesca, ya que el área del proyecto también se superpone con la actividad de la pesca industrial.
Por su parte, la Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay (CIPU) y la Cámara de Armadores Pesqueros del Uruguay (CAPU) expresaron su "profunda alarma y preocupación" por la presencia de un buque de prospección sísmica en aguas territoriales "en la zona de pesca nacional".
Esto ocurrió previo a que se conociera la autorización del Ministerio de Ambiente para la operación de Viridien, por lo que las cámaras dieron cuenta del "fuerte indicio del inicio de actividades de exploración sin contar con las autorizaciones definitivas correspondientes".
"Este inicio de actividades ignora las peticiones formales realizadas por las cámaras pesqueras, que solicitaron postergar cualquier prospección hasta noviembre de 2026. El objetivo de esta prórroga es permitir que el sector tuviera una zafra normal tras dos años de parálisis casi total debido a conflictos sindicales que generaron pérdidas superiores a los 50 millones de dólares", afirmaron las empresas pesqueras en un comunicado.
Las cámaras expresaron además su sorpresa "con la celeridad del gobierno para facilitar la prospección sísmica contrastando dolorosamente con la lentitud burocrática para resolver los problemas estructurales de la pesca"; y afirmaron que el sistema de compensaciones económicas validado por el Ministerio de Ambiente es "incompleto y discriminatorio" y que debe ser resuelto antes del inicio de la actividad.
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