El gobierno de Luis Lacalle Pou saludó la investidura de Bernardo Arévalo en Guatemala, luego de las maniobras para dilatarla que se sucedieron a lo largo del domingo.
A través de Cancillería lamentó "los intentos de obstaculizar la transmisión de mando tal como lo establece la Constitución".
El gobierno de Luis Lacalle Pou saludó la investidura de Bernardo Arévalo en Guatemala, luego de las maniobras para dilatarla que se sucedieron a lo largo del domingo.
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"Uruguay ratifica una vez más su respaldo irrestricto al respeto de la voluntad popular emanada de elecciones democráticas justas, libres y transparentes, avaladas por la comunidad internacional", señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores a través de un comunicado.
En ese sentido, el Ejecutivo acompañó una declaración conjunta de todos los países con autoridades presentes en Guatemala, en el que condenaron las acciones tendientes a obstruir la transición democrática y la toma de poder de Arévalo, un político progresista nacido en Uruguay.
El documento afirmó que "el pueblo guatemalteco expresó su voluntad democrática en elecciones justas, libres y transparentes, avaladas por la comunidad internacional a través de sus misiones de observación electoral. Esa voluntad debe ser respetada".
La asunción de Bernardo Arévalo en Guatemala estaba prevista para las 16:00 horas de ese país el domingo (19:00 horas de Uruguay), pero fue demorada debido a que el Congreso se negó a investirlo como presidente, en un nuevo intento por evitar que tome posesión del mando, algo que ya desencadenó en varias protestas por todo el país.
El político guatemalteco, quien nació en Montevideo en 1958 y cuenta con el visto bueno del gobierno uruguayo, tuvo que sortear diversos intentos por parte del Ministerio Público para apartarlo del poder desde junio del año pasado, cuando tuviera inicio el proceso electoral.
La Corte de Constitucionalidad, el máximo tribunal de Guatemala, había dictaminado que su partido, Movimiento Semilla, está "suspendido" y que sus 23 diputados debían ser "independientes" para el período 2024-2028.
La suspensión tiene origen en un supuesto caso de firmas falsas que diera origen al Movimiento Semilla en el año 2018. El 1° de septiembre, Arévalo acusó a la fiscal general Consuelo Porras y también al juez penal Fredy Orellana, quien llevó adelante el caso, de intentar un "golpe de Estado" y evitar que entrara en funciones.
Después de una demora de nueve horas, Bernardo Arévalo tomó protesta como mandatario para el periodo 2024-2028, en reemplazo del conservador Alejandro Giammattei, cuya gestión se ha visto envuelta en repetidos escándalos de corrupción y quien estuvo ausente en la ceremonia.
"Me llena de profundo honor asumir esta alta responsabilidad", dijo, en su discurso inaugural. "Durante estos últimos meses nos hemos enfrentado a complejas tensiones y desafíos que llevaron a muchos a creer que estábamos destinados a un retroceso autoritario", agregó.
Horas antes de jurar el cargo, instó a sus seguidores a abarrotar la emblemática Plaza de la Constitución de la capital para "festejar la nueva primavera en Guatemala".
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