Katoen Natie solicitó formalmente este jueves que se declare la esencialidad de determinados servicios necesarios para mantener la actividad en la Terminal Cuenca del Plata (TCP), en medio de un conflicto con el sindicato que lleva varios meses y mientras el presidente Yamandú Orsi aseguró que actualmente “no están dadas las condiciones” para adoptar esa medida.
El gobierno sigue descartando la esencialidad en el Puerto de Montevideo, mientras Katoen Natie insiste con su declaración
La empresa reclamó servicios mínimos para preservar cargas y operaciones, mientras corre el plazo de 72 horas fijado por el gobierno.
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El gobierno descartó declarar la esencialidad en el Puerto de Montevideo.
La propietaria de la terminal remitió durante la tarde un escrito al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), que posteriormente fue enviado a Presidencia y al Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), en el que reclamó garantizar aquellas actividades cuya interrupción pueda comprometer bienes jurídicos esenciales.
El planteo de la compañía apunta a establecer un servicio “mínimo, adecuado, necesario y proporcional” para determinadas prestaciones, sin extender la eventual declaración a toda la operativa de la terminal.
Según argumentó Katoen Natie, TCP “integra el recinto portuario y constituye una infraestructura relevante para el ingreso y egreso del comercio exterior”. Además, señaló que allí “confluyen actividades portuarias, aduaneras, sanitarias y de seguridad, además de la circulación de personas, vehículos, buques y mercaderías”.
Las razones de la multinacional
Uno de los principales argumentos de la empresa está relacionado con los contenedores refrigerados y las cargas perecederas o sanitariamente sensibles. La compañía advirtió que estos requieren cuidados especiales y que una interrupción de las tareas de alimentación eléctrica, monitoreo, inspección o manipulación puede afectar la cadena de frío, la aptitud sanitaria de alimentos y otras mercaderías, además de generar riesgos para la salud.
“Determinadas tareas vinculadas con la atención segura de buques, la prevención de accidentes, la circulación interna, la respuesta ante emergencias y la preservación de instalaciones y cargas no admiten una interrupción absoluta sin riesgo para las personas o los bienes”, fundamentó.
Por eso, pidió al MTSS que “determine cuáles son las prestaciones desarrolladas en la terminal cuya interrupción puede comprometer la vida, la salud o la seguridad de las personas, de las operaciones o la preservación sanitaria de cargas sensibles”. Katoen Natie sostuvo además que una eventual declaración puede circunscribirse exclusivamente a las prestaciones consideradas indispensables, mientras se mantiene el ejercicio del derecho de huelga para el resto de las actividades.
Orsi descartó por ahora avanzar con la esencialidad
El pedido formal de la compañía coincidió prácticamente con declaraciones de Orsi sobre el conflicto, luego de una nueva reunión celebrada este jueves entre la empresa, el sindicato y el Ministerio de Trabajo para intentar alcanzar un acuerdo sobre el convenio colectivo. “Se está tratando de encontrar la salida, que como todos ustedes saben no ha sido fácil. Lo fundamental es no echarle nafta al fuego”, expresó el mandatario.
Consultado específicamente sobre la posibilidad de decretar la esencialidad, Orsi dejó abierta la herramienta, pero descartó utilizarla en las actuales circunstancias. “Es una posibilidad que siempre está, hoy jueves no están dadas las condiciones para que lo hagamos. Veamos cómo sigue, ojalá que no”, afirmó.
La medida viene siendo reclamada tanto por la empresa como desde sectores de la oposición, en momentos en que las sucesivas paralizaciones comenzaron a elevar la presión política sobre el Poder Ejecutivo por sus consecuencias sobre la operativa portuaria y el comercio exterior.
Corren las 72 horas fijadas por el gobierno
La nueva instancia se produce además dentro del plazo establecido por el gobierno para intentar destrabar las negociaciones. El martes por la noche, el Poder Ejecutivo dio 72 horas a las partes para alcanzar un acuerdo y poner fin al conflicto.
Las diferencias se arrastran desde hace varios meses en el marco de la negociación del convenio colectivo y derivaron en varios días de paro que afectaron la actividad de TCP y el comercio internacional.
De esta manera, el conflicto entra en una instancia decisiva con dos movimientos simultáneos: mientras Katoen Natie formalizó su pedido para garantizar servicios mínimos mediante una declaración de esencialidad, Orsi sostuvo que el gobierno todavía no considera que existan las condiciones para aplicarla y mantiene la prioridad en alcanzar una salida negociada.

