El ministro de Turismo (Mintur), Pablo Menoni, expresó este miércoles su preocupación por el impacto que el fenómeno de El Niño podría tener sobre la próxima temporada de verano, aunque aclaró que los meses de mayor riesgo climático se concentrarían antes del período de mayor movimiento turístico.
"Nos preocupa mucho" la llegada del Súper Niño, afirmó el jerarca, y advirtió que la magnitud prevista es más grande de lo que se ha vivido "en años anteriores". Menoni sostuvo que el sector deberá prepararse para un escenario de mayor inestabilidad climática, aunque evitó anticipar un impacto inevitable sobre la temporada y señaló: "Tenemos atractivos naturales y atractivos también en ambientes cerrados como para que la gente que quiere venir a descansar lo haga, a pesar de eso".
El ministro destacó además que, según las previsiones que maneja el gobierno, los períodos potencialmente más complicados serán setiembre, octubre y noviembre, algo que podría reducir el impacto directo sobre el verano turístico.
El pronóstico marca una primavera especialmente compleja
El Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) señaló que el fenómeno ya se encuentra establecido y continuará fortaleciéndose durante los próximos meses y sostuvo que para el trimestre octubre-noviembre-diciembre existe una probabilidad superior al 80% de que alcance una categoría muy fuerte, mientras que para los principales centros internacionales prevé que permanezca activo al menos hasta el otoño de 2027.
El escenario adquiere una dimensión mayor a partir de la actualización de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que señaló que el episodio podría convertirse en uno de los más intensos registrados y que existe una probabilidad cercana al 100% de que persista hasta febrero de 2027. La organización también advirtió que El Niño puede provocar alteraciones importantes en los patrones de precipitaciones y temperaturas, aunque sus efectos concretos varían según cada región.
Para Uruguay, Inumet viene observando una señal creciente de precipitaciones superiores a lo normal, particularmente durante la primavera. En el trimestre agosto-setiembre-octubre, el noreste aparece entre las zonas con mayor probabilidad de recibir lluvias por encima de los valores habituales. Para el turismo, un escenario de lluvias persistentes puede afectar la movilidad, el acceso a determinados destinos, las actividades al aire libre y la operativa de establecimientos ubicados en zonas costeras o próximas a cursos de agua.
Turismo no descarta una emergencia
Menoni ya había planteado semanas atrás la posibilidad de utilizar herramientas extraordinarias si la evolución del fenómeno termina provocando daños relevantes. En una instancia de trabajo vinculada a la temporada 2026-2027, el ministro señaló que desde Turismo se estudiaba incluso solicitar la declaración de emergencia para el sector turístico en aquellos departamentos que eventualmente resultaran más afectados.
En agosto, Menoni participó de reuniones con autoridades departamentales orientadas a preparar la temporada y reforzar el trabajo conjunto entre los distintos niveles de gobierno. El Ministerio viene impulsando productos vinculados al turismo de naturaleza, la gastronomía y otros atractivos que permiten ampliar las opciones más allá de la actividad estrictamente vinculada a la playa. Entre las acciones recientes estuvieron la nueva Ruta de la Fauna Marina y propuestas de turismo de naturaleza, además de iniciativas de promoción en Brasil, principal mercado regional.
Un respaldo financiero de 750 millones de dólares
El Poder Ejecutivo anunció en agosto acuerdos con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe para disponer de hasta 750 millones de dólares en créditos contingentes destinados a enfrentar eventuales desastres naturales y financiar planes de contingencia. Según lo informado por Presidencia, de ese monto 300 millones de dólares estarán disponibles durante 2026 y otros 450 millones de dólares durante 2027. La línea busca brindar liquidez en caso de que el fenómeno genere daños que requieran una respuesta rápida del Estado.
La Junta Nacional de Emergencias y Reducción de Riesgos (JNERR) viene siguiendo los escenarios previstos y articulando medidas entre los distintos ministerios, mientras el Sistema Nacional de Emergencias trabaja junto con los gobiernos departamentales y los comités locales. A mediados de agosto, el Gobierno anunció además la coordinación con el Congreso de Intendentes y la creación de un centro de acopio en Durazno para distribuir materiales en caso de ser necesario.
Las previsiones utilizadas por el Ejecutivo contemplan un escenario exigente: hasta 25.000 personas desplazadas y más de 5.000 evacuadas, con precipitaciones que podrían alcanzar los 500 milímetros en 30 días en determinados episodios.
El desafío de llegar al verano en mejores condiciones
El gobierno intenta así separar dos momentos diferentes. Por un lado, una primavera que podría estar marcada por lluvias intensas, crecidas e impactos sobre infraestructura y movilidad. Por otro, una temporada turística que comenzará cuando, de acuerdo con las previsiones actuales, ya haya quedado atrás parte del período de mayor riesgo.
Menoni apuesta a que esa diferencia temporal permita preservar el flujo de visitantes. "Nos preocupa mucho" el fenómeno, insistió, pero también destacó que Uruguay dispone de suficientes alternativas para sostener la actividad ante días de mal tiempo. El sector turístico tiene además un peso importante en el empleo: según datos del Mintur, está compuesto mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas y genera más de 120.000 empleos directos. Para 2026, la cartera esperaba un flujo de entre 3,3 y 3,5 millones de turistas, una proyección que muestra la importancia económica de que la temporada pueda desarrollarse con normalidad.
La conectividad también muestra señales favorables de cara al verano, por ejemplo, American Airlines anunció la reanudación de sus vuelos estacionales entre Montevideo y Miami, mientras que Azul retomará en diciembre la conexión entre Porto Alegre y Montevideo. Para marzo de 2027, además, está prevista una nueva ruta directa entre Montevideo y Punta Cana operada por Arajet.