9 de julio 2026 - 18:34

El petróleo cayó más de 2% tras alcanzar máximos de varias semanas por el conflicto entre EEUU e Irán

La preocupación por el impacto de la inflación y una eventual desaceleración económica pesó más que los riesgos sobre el suministro de crudo.

El precio del petróleo corrigió tras la fuerte suba de ayer, aunque el conflicto en Medio Oriente mantiene en alerta a los mercados energéticos.

El precio del petróleo corrigió tras la fuerte suba de ayer, aunque el conflicto en Medio Oriente mantiene en alerta a los mercados energéticos.

Los precios del petróleo cerraron con caídas cercanas al 2% este jueves, luego de que las preocupaciones sobre el impacto económico de la inflación y una posible desaceleración global prevalecieran sobre los riesgos para la oferta derivados del conflicto entre Estados Unidos e Irán.

Los futuros del Brent, de referencia para el mercado uruguayo,, retrocedieron 1,72 dólares, o un 2,2%, para finalizar en 76,30 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense cayó 1,44 dólares, equivalente al 2%, y cerró en 72,08 dólares.

La corrección llegó apenas un día después de que ambos contratos alcanzaran sus niveles más altos desde fines de junio, impulsados por la reanudación de las hostilidades entre Washington y Teherán.

Persisten los riesgos sobre el suministro

A pesar del retroceso de los precios, el mercado continúa atento a la situación en el estrecho de Ormuz, por donde antes del conflicto transitaba aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo.

Las fuerzas armadas iraníes lanzaron nuevos ataques contra infraestructura militar estadounidense en los países del Golfo, en respuesta a las ofensivas de Estados Unidos sobre el sur y el este de Irán, mientras que la reapertura total de la principal ruta marítima para el comercio de crudo continúa demorada.

En ese contexto, Goldman Sachs estimó que los flujos de petróleo desde el Golfo Pérsico, que habían logrado recuperarse por encima del 80% de los niveles previos a la guerra tras la reapertura inicial de Ormuz, volvieron a descender hasta aproximadamente el 70% de su nivel habitual luego de los recientes ataques contra petroleros.

No obstante, algunos analistas consideran que la nueva escalada podría ser transitoria. Desde Macquarie Group señalaron que tanto Estados Unidos como Irán enfrentan limitaciones económicas y políticas que favorecen una eventual reducción de las hostilidades. En la misma línea, Qatar, Turquía y Omán intensificaron los contactos diplomáticos para evitar una mayor escalada del conflicto.

Inflación, tasas y demanda de crudo

Además del frente geopolítico, los operadores siguieron de cerca las señales provenientes de la economía estadounidense. Las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo descendieron a 215.000 la semana pasada, confirmando que el mercado laboral permanece estable, mientras que las actas de la última reunión de la Reserva Federal reflejaron una creciente preocupación por la inflación.

Sin embargo, el presidente de la Reserva Federal de Nueva York, John Williams, afirmó que no espera un aumento sostenido de los precios de la energía durante el resto del año, pese al conflicto en Medio Oriente. El mercado también observó con atención la evolución de China. La inflación mayorista del gigante asiático alcanzó en junio su nivel más alto en cuatro años, aunque la débil demanda interna continúa limitando el traslado de esos mayores costos a los consumidores.

En paralelo, persisten las tensiones en el mercado de combustibles refinados. La prohibición rusa a las exportaciones de diésel y los nuevos ataques con drones ucranianos contra petroleros y activos energéticos rusos mantienen la preocupación sobre la oferta global de combustibles, incluso cuando el precio del petróleo corrigió parte de las fuertes ganancias registradas en la jornada anterior.

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