Los precios del petróleo cayeron con fuerza este martes y tocaron mínimos de siete semanas, luego de que Irán e Israel confirmaran la suspensión de los ataques directos tras un llamado del presidente estadounidense, Donald Trump.
El petróleo cayó a mínimos de siete semanas por la tregua entre Irán e Israel y la débil demanda china
El Brent perdió 3% y cerró en su menor nivel desde abril, mientras el mercado siguió atento a la situación en el estrecho de Ormuz.
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Los precios del petróleo retrocedieron cerca de 3% en una jornada marcada por menores temores sobre el suministro global.
La menor percepción de riesgo geopolítico redujo la prima de guerra incorporada en las cotizaciones, aunque la situación en Medio Oriente continuó siendo observada de cerca por los inversores.
Los futuros del crudo Brent retrocedieron 2,80 dólares, o un 3%, para cerrar en 91,45 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos perdió 3,10 dólares, o un 3,4%, hasta los 88,20 dólares. Se trató del cierre más bajo para el Brent desde el 17 de abril y para el WTI desde el 29 de mayo. Además, el crudo de referencia internacional cerró por primera vez desde enero por debajo de su promedio móvil de 100 días, considerado un importante nivel técnico de soporte.
El mercado interpretó positivamente el cese de hostilidades entre ambos países, aunque la tregua se mantuvo frágil. Trump afirmó durante la jornada que Irán había derribado un helicóptero estadounidense en el estrecho de Ormuz y advirtió que Washington respondería, lo que permitió una recuperación parcial de los precios desde los mínimos intradiarios. Sin embargo, el alivio predominó luego de que Teherán evitara responder militarmente a nuevos ataques israelíes en el sur del Líbano.
El estrecho de Ormuz sigue en el centro de la atención
A pesar de la caída de los precios, las tensiones sobre el suministro global no desaparecieron. Irán continuó restringiendo gran parte del tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, una vía por la que antes del conflicto transitaba cerca de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado consumidos en el mundo. Paralelamente, Estados Unidos mantuvo el bloqueo sobre los puertos iraníes.
No obstante, el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, aseguró que el flujo de embarcaciones y las exportaciones de crudo a través del Golfo comenzaron a normalizarse, una señal que contribuyó a moderar los temores sobre interrupciones severas en el abastecimiento energético mundial.
La demanda china también presionó a la baja
Otro factor bajista fue la persistente debilidad de la demanda china. Las importaciones de crudo del gigante asiático cayeron 29% en mayo y alcanzaron su nivel más bajo en ocho años, profundizando una tendencia descendente que viene afectando al principal importador mundial de petróleo.
A esto se sumaron nuevas proyecciones de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), que estimó que la guerra con Irán reducirá la producción mundial de petróleo a 99 millones de barriles diarios en 2026, frente al récord de 106,1 millones registrado en 2025. El organismo también previó una caída de la demanda global hasta 102,9 millones de barriles diarios el próximo año, desde los 104 millones de 2025.
Los operadores siguieron además atentos a los datos semanales de inventarios en Estados Unidos. Los analistas estimaron una reducción de 4 millones de barriles en las reservas comerciales de crudo durante la última semana, lo que marcaría la séptima caída consecutiva de los stocks y podría ofrecer cierto respaldo a los precios en las próximas jornadas.
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