Los precios del petróleo cerraron este lunes con ganancias moderadas, tras una jornada marcada por una fuerte volatilidad provocada por la evolución del conflicto en Medio Oriente.
El petróleo cerró al alza tras el cese de ataques entre Irán e Israel, pero persiste la tensión sobre la oferta global
La cotización del crudo moderó una suba inicial superior al 5% luego de que ambos países anunciaran una pausa en las hostilidades.
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El petróleo cerró con ganancias moderadas tras una jornada volátil marcada por el conflicto entre Irán e Israel y las preocupaciones sobre el suministro global.
Luego de avanzar más de un 5% durante las primeras horas de negociación, las cotizaciones recortaron parte de esas subas después de que Irán e Israel anunciaran el cese de los ataques mutuos. Los futuros del crudo Brent finalizaron con un incremento de 1,16 dólares, equivalente al 1,3%, hasta los 94,25 dólares por barril. En tanto, el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos avanzó 76 centavos, o un 0,8%, para cerrar en 91,30 dólares.
La reacción inicial del mercado estuvo impulsada por una nueva escalada militar entre ambos países. Israel atacó una planta petroquímica en el suroeste iraní que, según afirmó, era utilizada para la fabricación de misiles balísticos. En respuesta, la Guardia Revolucionaria iraní informó sobre un ataque contra una instalación similar en la ciudad israelí de Haifa.
Sin embargo, las cotizaciones redujeron su avance luego de que Teherán e Israel comunicaran que habían detenido los ataques tras un llamado del presidente estadounidense Donald Trump para alcanzar una desescalada inmediata. De todos modos, las autoridades iraníes advirtieron que retomarán las operaciones militares si Israel continúa atacando posiciones de Hezbolá en el Líbano.
El conflicto mantiene en alerta a los mercados energéticos
A pesar de la pausa anunciada, el mercado continúa evaluando los riesgos sobre el suministro mundial de energía. El Brent acumula una suba cercana al 31% desde el inicio del conflicto, hace poco más de 100 días, mientras que el WTI registra un avance de aproximadamente 37%. En abril, el Brent llegó a superar los 126 dólares por barril.
"La preocupación principal sigue siendo la continuidad de las restricciones sobre los flujos energéticos", señaló Giovanni Staunovo, analista de UBS, al referirse a la situación en el estrecho de Ormuz.
Antes de la actual escalada, cerca de una quinta parte del suministro mundial diario de petróleo y gas natural licuado transitaba por ese corredor marítimo estratégico frente a las costas iraníes.
Este lunes, el embajador de Irán en Moscú aseguró que el estrecho volverá a operar, aunque bajo nuevas condiciones definidas conjuntamente por Irán y Omán, incluyendo el cobro de tasas de tránsito a los buques que atraviesen la zona. A la vez, el comandante de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria iraní, Esmail Qaani, anunció la creación de un nuevo cinturón de seguridad marítimo que abarcaría desde el estrecho de Ormuz hasta Bab el-Mandeb, frente a Yemen, una medida que añade incertidumbre sobre el comercio energético global.
Los hutíes y el transporte marítimo amplifican los riesgos
La situación se complejizó aún más después de que los hutíes de Yemen, aliados de Irán, anunciaran la prohibición de navegación en el Mar Rojo para embarcaciones vinculadas a Israel.
La decisión incrementó las preocupaciones sobre posibles interrupciones en rutas marítimas clave para el transporte de petróleo y mercancías, en momentos en que los mercados ya enfrentan un escenario de oferta ajustada.
"El mejor resultado para los mercados sigue siendo un acuerdo limitado que permita separar las interrupciones energéticas de los desacuerdos políticos de fondo", señaló Erik Meyersson, economista de SEB Research.
La OPEP+ aumenta la producción, pero el impacto sería limitado
En paralelo, la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+) acordó el domingo un nuevo incremento en sus objetivos de producción, el cuarto en los últimos cuatro meses, como respuesta a las tensiones sobre la oferta global.
No obstante, diversos analistas consideran que la medida tendrá escaso efecto práctico debido a las dificultades que enfrentan varios productores para alcanzar sus cuotas. Según los especialistas, las restricciones derivadas del conflicto en Medio Oriente y, en el caso de Rusia, los daños ocasionados por ataques con drones sobre infraestructura energética, limitan la capacidad efectiva de aumentar el bombeo.
"En el mercado actual, el impacto físico de una decisión de este tipo sería prácticamente nulo", afirmó Jorge León, jefe de análisis geopolítico de Rystad Energy. En ese contexto, Arabia Saudita volvió a reducir los precios oficiales de venta de su crudo para Asia durante julio por segundo mes consecutivo, una señal de que los principales productores siguen intentando sostener la demanda en medio de un escenario de elevada incertidumbre geopolítica.

