Los precios del petróleo cerraron prácticamente sin cambios, luego de que un aumento mucho mayor al esperado en los inventarios de crudo de Estados Unidos no lograra disipar las preocupaciones del mercado sobre el riesgo de interrupciones en el suministro ante una posible escalada militar entre Washington y Teherán.
El petróleo cerró casi estable, pese al salto récord de inventarios en Estados Unidos
La suba en las reservas estadounidenses no logró disipar el riesgo geopolítico en Medio Oriente y el crudo se mantuvo cerca de máximos de siete meses.
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Los precios del petróleo se acercaron a máximos de seis meses ante las tensiones entre Estados Unidos e Irán
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El petróleo apunta a una suba del 5% en la semana mientras escalan las tensiones geopolíticas
El petróleo subió levemente ante el riesgo geopolítico en Medio Oriente.
Los futuros del Brent finalizaron con una suba marginal de 8 centavos, en 70,85 dólares por barril, mientras que el WTI retrocedió 21 centavos, hasta 65,42 dólares. Según informó la Administración de Información Energética (EIA), las reservas de crudo en Estados Unidos aumentaron en 16 millones de barriles la semana pasada, impulsadas por una menor utilización de refinerías y un incremento en las importaciones.
Según informó la Administración de Información Energética (EIA), las reservas de crudo en Estados Unidos aumentaron en 16 millones de barriles la semana pasada, impulsadas por una menor utilización de refinerías y un incremento en las importaciones.
El dato superó ampliamente las expectativas de los analistas relevados por Reuters, que proyectaban un incremento de apenas 1,5 millones de barriles. A pesar del fuerte aumento, el impacto bajista sobre los precios fue acotado. Analistas del mercado señalaron que la cifra de ajuste de la EIA, que incorpora variaciones no contabilizadas en los balances, alcanzó un récord de 2,7 millones de barriles diarios, lo que también generó interrogantes técnicos sobre la consistencia de los datos. El mercado permaneció más atento a la evolución geopolítica que a los fundamentos de corto plazo vinculados a la oferta y la demanda.
Tensión entre Estados Unidos e Irán
Las cotizaciones habían tocado en jornadas previas sus niveles más altos desde fines de julio y comienzos de agosto, luego de que Estados Unidos posicionara fuerzas militares en Medio Oriente para presionar a Irán en las negociaciones sobre su programa nuclear y de misiles balísticos.
Un conflicto prolongado podría interrumpir las exportaciones iraníes, dado que Irán es uno de los principales productores dentro de la OPEP+ y un actor relevante en el suministro global.
El presidente estadounidense, Donald Trump, había reiterado en su discurso sobre el Estado de la Unión que no permitiría que Irán accediera a armas nucleares, mientras que el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, sostuvo que un acuerdo estaba "al alcance" si se priorizaba la diplomacia. Delegaciones de ambos países tenían previsto mantener una nueva ronda de conversaciones en Ginebra, lo que mantenía en vilo al mercado energético.
Arabia Saudita y la respuesta de la OPEP+
En paralelo, fuentes del mercado indicaron que Arabia Saudita activó planes para incrementar producción y exportaciones a corto plazo en caso de que un eventual ataque interrumpiera el flujo de crudo iraní.
Además, la OPEP+ evaluaba avanzar en abril con un aumento de producción de 137.000 barriles diarios, lo que implicaría poner fin a una pausa de tres meses en los incrementos del bombeo. Ocho productores clave, entre ellos Arabia Saudita, Rusia, Emiratos Árabes Unidos, Irak y Kuwait, tenían previsto reunirse el 1° de marzo para definir la estrategia de oferta ante el escenario de máxima demanda estival en el hemisferio norte.
Incertidumbre arancelaria
A la tensión geopolítica se sumó la incertidumbre comercial. El arancel global temporal del 10% impuesto por Trump entró en vigor tras un fallo de la Corte Suprema, y posteriormente el mandatario anunció que la tasa podría elevarse al 15%, sin precisar plazos ni países alcanzados.
El representante comercial de Estados Unidos señaló que algunas economías enfrentarían aranceles del 15% o más, lo que añadió volatilidad a los mercados financieros y energéticos.
En este contexto, el petróleo terminó la jornada casi sin cambios, reflejando un equilibrio entre fundamentos bajistas, por la acumulación récord de inventarios, y un fuerte componente de prima geopolítica que sostuvo las cotizaciones en niveles cercanos a máximos de siete meses.
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