La tormenta perfecta del fin de semana, paro de 24 horas de Fancap y suba de precios anunciada para el lunes, terminó siendo menos disruptiva de lo esperado, pero dejó una señal de largo plazo que el sector ya no puede ignorar: los combustibles se están volviendo caros que están empujando a los consumidores hacia los autos eléctricos a una velocidad que empieza a verse en los números de ventas.
Los combustibles volvieron a subir y estacioneros advierten por caídas en las ventas
El encarecimiento de la nafta y el gasoil también aceleró de forma drástica la migración hacia los autos eléctricos.
-
La Asociación del Comercio Automotor cuestionó la revisión de los beneficios impositivos a los autos eléctricos
-
El gobierno prepara un recorte de subsidios a los autos eléctricos tras el récord de ventas
El presidente de la Unvenu advirtió que la cercanía de la nafta a la barrera de los 100 pesos acelera la decisión de pasar a la electromovilidad.
A partir de este lunes 1° de junio, la nafta Súper 95 aumentó un 6% y quedó en 93,36 pesos por litro. El gasoil subió 7% y alcanzó un precio máximo de 61,76 pesos por litro. Son los nuevos pisos de una escalada que, según el presidente de la Unión de Vendedores de Nafta del Uruguay (Unvenu), Daniel Sanguinetti, ya tiene consecuencias concretas en el mercado.
El escenario del fin de semana fue notoriamente distinto al vivido a fines de marzo, cuando la previa de la Semana de Turismo generó filas en estaciones y desabastecimiento generalizado. "En la zona metropolitana hubo faltante, pero bastante menos que en oportunidades anteriores", dijo Sanguinetti a Telemundo. La diferencia, según explicó, fue la comunicación previa: "El haberle avisado a nuestros clientes de la suba con anterioridad y del probable problema de abastecimiento hizo que quien quería cargar antes lo pudo hacer a lo largo de la semana".
La Unvenu había recomendado la semana pasada abastecerse antes del cierre del mes, mientras que desde Fancap habían insistido en que no habría desabastecimiento. En los hechos, ambas lecturas resultaron parcialmente correctas, porque hubo faltante localizado, pero sin el colapso de episodios anteriores. "Tenemos entendido que en la mayoría de las estaciones hay combustible o faltante de algunos productos puntuales. Se supone que hoy estaríamos recibiendo de forma normal", indicó el dirigente gremial.
La barrera de los 100 y el punto de inflexión
"Las sucesivas subas impactan mucho. Desde la producción en el agro, la industria, el transporte, todos terminan dependiendo de los combustibles y esto encarece la vida de todos", señaló Sanguinetti. Pero agregó una dimensión nueva al debate: "A los que nos estamos acercando a la barrera de los 100 pesos en los precios de las gasolinas, esto termina impactando justamente con el pasaje a la electromovilidad. La gente valora los vehículos eléctricos de otra manera".
Según datos de Unvenu, desde el arranque del año las ventas de gasolinas a nivel país registran un descenso del orden del 4% frente al mismo período de 2025. En Montevideo la caída es de 6,2%, y en algunas zonas puntuales la merma supera el 10%.
El doble golpe para las estaciones de servicio
El escenario que se configura es particularmente complejo para los vendedores de combustible, por un lado, los precios en alza generan episodios recurrentes de sobrestock especulativo, denunciado incluso por Fancap, y desabastecimiento en los cambios de precio, con el consiguiente daño reputacional. Por el otro, el encarecimiento sostenido actúa como acelerador de la sustitución tecnológica, recortando la base de clientes de forma estructural.
El gobierno, que tiene en sus manos buena parte de la ecuación, Ancap fija los precios de referencia y el Estado recauda impuestos sobre los combustibles, ya reconoció la señal del mercado: tiene previsto revisar en el corto plazo los incentivos a la compra de vehículos eléctricos. Esa revisión podría amplificar aún más la migración que el propio precio de la nafta ya está induciendo.

