9 de abril 2026 - 18:03

El petróleo moderó subas y cerró con un alza del 1% en medio de la tensión en el estrecho de Ormuz

El Brent subió 1,2% y el WTI 3,7%, pero ambos se mantuvieron debajo de los u$s 100 en un mercado aún condicionado por riesgos geopolíticos.

El petróleo cerró con subas moderadas pese a la incertidumbre en el estrecho de Ormuz.

El petróleo cerró con subas moderadas pese a la incertidumbre en el estrecho de Ormuz.

El precios del petróleo redujo sus ganancias y cerró con subas moderadas, en una jornada marcada por la volatilidad y la persistente incertidumbre en Medio Oriente, pese a señales de diálogo entre Israel y Líbano en el marco de la frágil tregua entre Estados Unidos e Irán.

En ese contexto, el crudo Brent avanzó 1,2% hasta los 95,92 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) subió 3,7% y cerró en 97,87 dólares, ambos por debajo de los 100 dólares por segunda sesión consecutiva, tras el fuerte desplome registrado en la jornada previa.

Durante la rueda, los precios llegaron a subir más de 5%, impulsados por temores sobre restricciones en el suministro energético. Sin embargo, esas ganancias se recortaron tras el anuncio de Israel de iniciar conversaciones de paz con Líbano, lo que moderó las expectativas de una escalada mayor.

Aun así, el mercado mantuvo una elevada prima de riesgo geopolítico, ya que el alto el fuego fue considerado frágil y sin garantías de cumplimiento en el corto plazo.

Ormuz siguió siendo el factor clave

El foco de los inversores continuó puesto en el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, y donde el tráfico marítimo se desplomó a menos del 10% de su volumen habitual.

Irán reafirmó su control sobre la zona y advirtió a los buques que permanecieran dentro de sus aguas territoriales, lo que frenó la normalización del transporte de crudo y sostuvo la incertidumbre sobre el suministro global.

Las tensiones se profundizaron tras nuevos ataques en la región. Arabia Saudita informó que los bombardeos redujeron su capacidad de producción en unos 600.000 barriles diarios, además de afectar el flujo de su oleoducto Este-Oeste.

Este escenario reforzó la percepción de que el mercado seguirá ajustado, incluso si se reabre el estrecho de Ormuz, ya que la infraestructura energética quedó dañada y limitará la capacidad exportadora en el corto plazo.

Transporte restringido y costos en alza

Las navieras continuaron mostrando cautela y evitaron retomar operaciones normales, a la espera de mayor claridad sobre las condiciones de seguridad. Incluso con rutas alternativas definidas por Irán, los riesgos asociados a minas y presencia militar mantuvieron elevados los costos de seguros y flete.

En paralelo, ataques en Kuwait, Bahréin y Emiratos Árabes Unidos sumaron presión sobre el sistema energético regional, alimentando la volatilidad del mercado.

Un mercado que no logra estabilizarse

Pese al rebote parcial, el petróleo no logró consolidar una recuperación sostenida y continuó operando con alta incertidumbre, reflejando la dificultad del mercado para anticipar la reapertura efectiva de Ormuz.

En este contexto, bancos como Goldman Sachs recortaron sus proyecciones y estimaron precios promedio de 90 dólares para el Brent y 87 dólares para el WTI en el segundo trimestre, ante la posibilidad de una demanda más débil y una normalización gradual del suministro.

Así, el mercado petrolero quedó atrapado entre señales de distensión y riesgos latentes, en un escenario donde la geopolítica siguió marcando el pulso de los precios.

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